MARTES, 27 de febrero 2024

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ANIMALADAS

Una nueva bacteria podría estar detrás del brote de una enfermedad respiratoria en perros de Estados Unidos

El análisis genético de las muestras parece indicar que se trata de un nuevo patógeno bacteriano del complejo infeccioso respiratorio canino

Todo parece indicar que se trata de una nueva bacteria del complejo infeccioso respiratorio canino.
Todo parece indicar que se trata de una nueva bacteria del complejo infeccioso respiratorio canino.

Una nueva bacteria podría estar detrás del brote de una enfermedad respiratoria en perros de Estados Unidos

El análisis genético de las muestras parece indicar que se trata de un nuevo patógeno bacteriano del complejo infeccioso respiratorio canino

Francisco Ramón López - 01-02-2024 - 11:21 H - min.

A finales de 2023, las autoridades sanitarias de distintas áreas de Estados Unidos advirtieron de un brote de enfermedad respiratoria en perros provocados por un patógeno desconocido con síntomas similares a la tos de las perreras o del complejo infeccioso respiratorio canino (CRIC).

En ese momento, aún no tenían información suficiente sobre el alcance o cualquier detalle del brote, pero debido a las dinámicas de transmisión consideraban que debía tratarse de un agente viral y/o bacteriana.

Ahora, el Laboratorio de Diagnóstico Veterinario de la Universidad de New Hampshire, que ya se manifestó en su momento, ha aportado nuevos datos y ha compartido una actualización sobre el brote, en el que se señalan que, aunque los resultados todavía son preliminares, todo parece indicar que se trata de una nueva bacteria, que pasaría a formar parte del complejo infeccioso respiratorio canino.

En este sentido, explican que los análisis genéticos de los patógenos remitidos al laboratorio respaldan la hipótesis de que se encuentran ante una nueva bacteria respiratoria. “Utilizando análisis bioinformáticos adicionales y algunas tecnologías de secuenciación alternativas, hemos identificado más segmentos del genoma del patógeno potencial”, indican.

En total ha habido 31/226 perros con presencia de material genético de este patógeno potencial. Además, señalan que analizaron 15 muestras de pulmón de perro de 2018, que se recuperaron de un depósito de muestras biológicas y ninguna de estas muestras tenía evidencia de este patógeno.

Sumado a estos controles negativos, buscaron datos publicados de estudios de secuenciación del tracto respiratorio de perros, y en estos cinco estudios no se encontró evidencia del patógeno potencial.

“Los hallazgos aún son preliminares, pero la identificación de casos positivos adicionales en grupos más recientes del síndrome en nuevos estados y la falta de la bacteria en múltiples controles temporales ayuda a respaldar la posibilidad de que esta bacteria pueda ser nueva en el complejo infeccioso respiratorio canino”, defienden.

Esto, afirman, se ve reforzado aún más al identificar más lecturas de secuenciación que se corresponden con el patógeno potencial. La tecnología y los métodos utilizados incluyen secuenciación metagenómica de vanguardia y múltiples canales bioinformáticos que se utilizan con poca frecuencia en veterinaria.

“Todavía existe la posibilidad de que estos datos preliminares sean refutados con más estudios, pero en este punto cada nuevo dato ha respaldado los hallazgos iniciales”, afirman. Estos hallazgos, señalan no deberían alterar significativamente la forma en que los veterinarios deben abordar los casos de CRIC, excepto para respaldar el posible reconocimiento de un nuevo componente.

Para continuar con su investigación, adelantan que, en colaboración con otros laboratorios especializados, analizarán más muestras provenientes de distintos lugares y trabajarán para cultivarlas.

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