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PROFESIONALES

Agresiones a veterinarios: “Si muere la perra te mato a ti y a tu familia”

Diomeres Sánchez, veterinario víctima de dos agresiones y discriminación racista mientras ejercía su profesión en Baleares, llegó a perder el conocimiento tras la paliza de un cliente

El veterinario ha sufrido agresiones mientras ejercía la profesión veterinaria en España.
El veterinario ha sufrido agresiones mientras ejercía la profesión veterinaria en España.

Agresiones a veterinarios: “Si muere la perra te mato a ti y a tu familia”

Diomeres Sánchez, veterinario víctima de dos agresiones y discriminación racista mientras ejercía su profesión en Baleares, llegó a perder el conocimiento tras la paliza de un cliente

Laura Castillo - 23-02-2022 - 15:27 H - min.

Las agresiones a sanitarios en España son un problema existente tanto en la salud humana como en la veterinaria. Sin embargo, aunque existen registros de estos acontecimientos sufridos por la mayoría de los profesionales sanitarios, no ocurre lo mismo en el caso de los veterinarios.

En este sentido, cabe destacar que el 74,3% de los veterinarios ha sufrido alguna agresión en su trabajo, mayoritariamente verbal y por parte de clientes o inspeccionados insatisfechos, según una reciente encuesta publicada por el Colegio de Veterinarios de Cádiz.

Son unas cifras que se aproximan a las arrojadas por la encuesta ‘Voice of The Veterinary Profession’ de la Asociación Británica de Veterinarios (BVA), que apuntó también que el 15% de estos profesionales ha experimentado personalmente discriminación en su lugar de trabajo o en su entorno de aprendizaje en 2021.

Algunos de los veterinarios que trabajan en España, han tenido que soportar casos de discriminación y, a su vez, agresiones, en el desempeño de su trabajo. Es el caso del veterinario de origen ecuatoriano Diomeres Sánchez, que ha compartido con Animal’s Health los desagradables episodios que le ha tocado vivir a lo largo de más de 30 años de carrera profesional.

Sánchez ha ejercido como veterinario en el Reino Unido y cuenta con másters en Salud Pública, laparoscopia y endoscopia, así como en animales exóticos. Además, el veterinario ha realizado diferentes cursos en instituciones británicas como la Universidad de Cambridge, el Royal Veterinary College y el The Royal (Dick) School of Veterinary Studies de la Universidad de Edimburgo.

Esto no ha impedido que a lo largo de su trayectoria como veterinario, Sánchez haya vivido algunos episodios complicados. De hecho, el veterinario explica que llevó a los tribunales una agresión sufrida el pasado enero de 2021, tras atender el parto complicado de una perra y realizar una reconstrucción completa. 

El veterinario recuerda que la mujer del propietario de la mascota tuvo que volver el día después, pues ciertas partes no se suturaron bien. La mascota salió de su clínica viva, pero los propietarios decidieron llevarla a otro veterinario. “A veces los colegas no son solidarios”, lamenta Sánchez, que relata cómo el propietario del animal volvió para agredirle después de haber visitado otra clínica veterinaria.

“Te voy a matar, si muere la perra te mato a ti y a tu familia”, fueron las palabras que le dedicó el propietario del animal tras propinarle “un empujón y un manotazo”, según figura en la sentencia del Juzgado de Instrucción número 7 de Palma de Mallorca —ciudad en la que actualmente trabaja—, a la que ha tenido acceso este medio.

Finalmente, la condena del agresor fue una multa de 250 euros, lo que Sánchez considera injusto. Y es que el veterinario lamenta que las amenazas que el cliente le dirigió no se tuvieron en cuenta en el juicio.

El veterinario confiesa que esta no es la primera vez que le ha tocado vivir un suceso de estas características, ya que en el año 2009, después de operar de una gastrectomía a una perra, el propietario se negó a dejarla hospitalizada.

Al día siguiente, la perra falleció y el propietario agredió a Sánchez, dándole múltiples patadas en la cabeza hasta dejarlo “sin conocimiento”. Este hecho fue igualmente llevado ante la justicia por el veterinario y terminó en otra multa.

Diomeres Sánchez trabajando en su clínica de las Islas Baleares

“AQUÍ EN BALEARES ME SENTÍ DISCRIMINADO DESDE EL PRIMER DÍA”

Por otro lado, el veterinario lamenta también el racismo del que ha sido víctima en España por su origen latino. Sin embargo, subraya que esto no le ha afectado profesionalmente, ya que su formación la avalan distintas instituciones británicas por las que ha pasado a lo largo de su trayectoria.

Así, recuerda cómo en Baleares, lugar donde trabaja, se sintió “discriminado desde el primer día”. Y es que, en un trabajo anterior en una clínica de la isla de Palma de Mallorca, dos señoras amenazaron al propietario del centro con denunciarle por contratar inmigrantes, refiriéndose a Sánchez.

Sánchez explica que las agresiones que sufren los veterinarios se podrían prevenir si los colegios se implicaran más, estando en contacto con los colegiados e interesándose por temas de discriminación o agresiones y “no solo por la cuota colegial o que se cumpla el código deontológico”.

Finalmente, hace un llamamiento para fomentar el compañerismo en la profesión. Así, pone como ejemplo que cuando un propietario acude a otra clínica para una segunda opinión, en ocasiones el veterinario no se comunica con el otro profesional e incluso “añade más leña al fuego" para provocar conflicto, creyendo que de esta manera gana un cliente.

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