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PROFESIONALES

Un estudio señala que trabajar con animales puede minar la salud mental

Una investigación ha puesto de manifiesto que los veterinarios y otros profesionales que trabajan con animales se enfrentan a un estrés que puede contribuir a una salud mental deficiente, a la fatiga por compasión y al agotamiento

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Un estudio señala que trabajar con animales puede minar la salud mental

Una investigación ha puesto de manifiesto que los veterinarios y otros profesionales que trabajan con animales se enfrentan a un estrés que puede contribuir a una salud mental deficiente, a la fatiga por compasión y al agotamiento

Redacción - 12-08-2019 - 14:41 H

Si bien puede parecer divertido y relajante trabajar con animales de compañía todos los días, los veterinarios y aquellos que se ofrecen como voluntarios en los refugios de animales se enfrentan a particulares factores estresantes que pueden ponerles en riesgo de sufrir depresión, ansiedad e incluso suicidio, según una investigación presentada en la convención anual de la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association).

"Las personas que trabajan con animales o son voluntariasa menudo se sienten atraídas porque lo ven como una vocación personal", ha explicado Angela K. Fournier, de la Universidad Estatal de Bemidji (Estados Unidos), quien asegura que, "sin embargo, se enfrentan con el sufrimiento y la muerte de los animales de forma rutinaria, lo que puede conducir a agotamiento, fatiga por compasión y problemas de salud mental".

Los veterinarios en particular presentan un alto riesgo de muerte por suicidio, según un estudio del Journal of the American Veterinary Medical Association, que determinó que, desde 1979 hasta 2015, los veterinarios han muerto por suicidio entre dos y 3,5 veces más que el resto de la población estadounidense.

"Hablar sobre el suicidio veterinario ciertamente hace que las personas presten atención, pero no explica toda la historia, con sus matices, sobre lo que puede estar contribuyendo al deficiente bienestar de esta población", señala  Katherine Goldberg, fundadora de Whole Animal Veterinary Geriatrics and Palliative Care Services.

"Se están realizando más investigaciones para ayudar a comprender mejor por qué los veterinarios podrían estar en mayor riesgo, pero una combinación de rasgos de personalidad, demandas profesionales y el entorno de aprendizaje veterinario probablemente contribuyen al problema", apunta la experta.

PROBLEMAS ECONÓMICOS, AGRAVANTES DE LA MERMA DE LA SALUD MENTAL

Goldberg ha señalado que los veterinarios también se enfrentan a desafíos económicos. "Las preocupaciones motivadas por las finanzas personales son estresantes para muchos veterinarios, especialmente para los recién graduados, y al mismo tiempo, muchos clientes cuestionan regularmente el costo del cuidado de sus animales y pueden sospechar que su veterinario está tratando de ‘empujarles’ a recibir servicios que su mascota no necesita”, recalca la especialista.

Goldberg realizó un estudio multicéntrico que analizó las tasas de experiencias infantiles adversas (un término utilizado para describir todo tipo de abuso, negligencia y otras experiencias traumáticas) en estudiantes de veterinaria, con el objetivo de comprender qué puede estar causando una mala salud mental entre los veterinarios.

Sin embargo, los veterinarios no estaban, al ingresar en la profesión, más predispuestos a una mala salud mental que el resto de la población como resultado de experiencias adversas en la infancia, según ha determinado la investigadora.

"Esto indica que algo está sucediendo en el transcurso de la capacitación de estudiantes de veterinaria o una vez que los veterinarios están trabajando” ha concluido Goldberg, quien ha explicado que "la educación sobre el bienestar debe integrarse en el plan de estudios veterinario, haciendo hincapié en los comportamientos de resiliencia y cultivando asociaciones profesionales entre la medicina veterinaria y la atención de la salud mental".

UTILIZACIÓN DE SUSTANCIAS PELIGROSAS

El uso de sustancias entre los veterinarios también es un área poco estudiada. De hecho, la experta señala que la medicina veterinaria es la única profesión médica en los Estados Unidos que no tiene un programa nacional de monitoreo para el uso de sustancias y problemas de salud mental.

Aunque los veterinarios que sufren problemas de salud mental presentan síntomas comunes al resto de la población, como la tristeza, existen señales de advertencia específicas que pueden observarse en el entorno clínico veterinario.

El aumento de los errores médicos, el absentismo, las quejas de los clientes y pasar muy poco o demasiado tiempo en el trabajo son factores a tener en cuenta para determinar si hay algún problema. Además, para posibles problemas de uso de sustancias, las señales de advertencia podrían incluir medicamentos faltantes o pastillas de prescripción desaparecidas.

En este sentido, Goldberg considera que se debe mejorar la capacitación veterinaria para preparar mejor a los veterinarios a este respecto. "Necesitamos material curricular que se centre en hacer frente a las demandas emocionales de la profesión. La atención plena, el estrés moral, la alfabetización ética, el dolor y el duelo, los primeros auxilios de salud mental y la conciencia del suicidio tienen un papel en la educación veterinaria", señala la experta.

TESTIGOS DEL MALTRATO

Los agentes encargados de velar por el bienestar animal, como es el caso de los veterinarios, también pueden escuchar historias horripilantes de maltrato animal o presenciar las consecuencias de primera mano cuando están rehabilitando a los animales, lo que puede causar mucha angustia y provocar fatiga por compasión.

"Los expertos sugieren que los agentes de bienestar animal llevan una carga aún más pesada que otras profesiones que son susceptibles a la fatiga por compasión debido a los problemas únicos de trabajar con animales, como la eutanasia y el cuidado de seres vivos que han experimentado dolor y sufrimiento pero no pueden articular sus necesidades y experiencias ", señala la experta.

Fournier ha explicado que los psicoterapeutas que trabajan con agentes de bienestar animal ofrecen a los pacientes estrategias para replantear experiencias negativas, identificar formas en que obtienen satisfacción por el trabajo que realizan, y establecen límites saludables entre su trabajo y sus vidas personales.

 

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