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Avanza la lucha contra el síndrome respiratorio y reproductor porcino

Investigadores españoles dirigidos por Librado Carrasco comparan el comportamiento de dos cepas del virus del síndrome respiratorio y reproductor porcino para ayudar a desarrollar una vacuna eficaz contra la enfermedad

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Librado Carrasco, catedrático de Anatomía y Anatomía Patológica Comparadas de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Córdoba.

Avanza la lucha contra el síndrome respiratorio y reproductor porcino

Investigadores españoles dirigidos por Librado Carrasco comparan el comportamiento de dos cepas del virus del síndrome respiratorio y reproductor porcino para ayudar a desarrollar una vacuna eficaz contra la enfermedad

Redacción - 28-08-2019 - 13:00 H

El desarrollo de una vacuna eficaz contra el virus del síndrome respiratorio y reproductor porcino (PRRSV), una enfermedad animal que provoca pérdidas millonarias en el sector porcino tanto en España como en el resto del mundo y cuya virulencia en los últimos años ha acabado en ocasiones con el 100% de la explotación infectada, es complicada debido, fundamentalmente, a que las cepas de este virus se comportan de manera diferente.

Por este motivo, un equipo de investigadores de la Universidad de Córdoba, liderado por el catedrático de Anatomía y Anatomía Patológica Comparadas de la Facultad de Veterinaria, Librado Carrasco, se ha dedicado durante años a la investigación de este virus con el objetivo de ayudar en el desarrollo de vacunas que reduzcan la mortalidad en el sector porcino.

Para lograr este objetivo, consideran que es importante buscar similitudes entre las diferentes cepas. “En nuestro último estudio comparamos dos cepas, una de baja virulencia en la que se ha venido trabajando desde el descubrimiento de la enfermedad, y otra de elevada virulencia que se conoce mucho menos”, ha explicado Irene M. Rodríguez Gómez, una de los investigadores que forman el equipo científico.

El estudio se realizó en el Centro de investigación en Sanidad Animal situado en Barcelona y para llevarlo a cabo se utilizaron tres grupos de cerdos. El primero se infectó con la cepa de baja virulencia; el segundo, con la cepa de elevada virulencia; y, por último, el tercer grupo, usado como control, ayudó a establecer cuáles eran los parámetros normales de un animal no infectado.

El estudio duró trece días, en los que se tomaron diariamente la temperatura, muestras de sangre y se observaron los síntomas clínicos. El día del sacrificio se realizó un lavado broncoalveolar —un procedimiento para obtener información acerca de las células de las vías respiratorias— y se tomaron muestras del pulmón. Además, otros órganos se utilizaron para otros estudios.

RESULTADOS DEL ESTUDIO

“Los resultados indicaron que la cepa de elevada virulencia causaba un daño más temprano y más elevado que el de la cepa de baja virulencia”, explica Rodríguez. Asimismo, además del análisis de los síntomas y las lesiones que se observaban en los cerdos infectados, se realizó un estudio exhaustivo de lo que ocurría con las células en las que alojaba el virus, los macrófagos.

“Se observó una reducción de este tipo de células en los pulmones”, indica la investigadora, quien ha explicado que “estas células tiene una gran importancia a la hora de defender el órgano, por lo que su disminución hace que el pulmón quede expuesto a infecciones secundarias, principalmente de tipo bacteriano, y dando lugar a otros procesos como la bronconeumonía”.

La investigación también determinó que las cepas de elevada virulencia ejercieron su acción no sólo en los pulmones sino también en órganos del sistema linfático como el timo o la médula ósea, lo que no se percibió en la cepa de baja virulencia.

Este estudio forma parte de un proyecto de mayor envergadura que es financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad.

Dicho proyecto tiene como objetivo la secuenciación del transcriptoma del macrófago alveolar en el contexto de esta enfermedad, algo que aún no ha sido estudiado y que puede ayudar a entender el comportamiento del virus PRRS en el animal infectado.

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