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MASCOTAS

Veterinarios españoles desarrollan una nueva prueba de inmunocomplejos que evalúa la gravedad de la leishmaniosis en perros

Investigadores de la Universidad Complutense de Madrid han llevado a cabo un estudio para validar un nuevo ELISA para medir los niveles de complejos inmunes circulantes y utilizarlos como biomarcador en perros con leishmaniosis

Guadalupe Miró, catedrática de Sanidad Animal en la Facultad de Veterinaria de la UCM (Alfonso Neira/Animal's Health).
Guadalupe Miró, catedrática de Sanidad Animal en la Facultad de Veterinaria de la UCM (Alfonso Neira/Animal's Health).

Veterinarios españoles desarrollan una nueva prueba de inmunocomplejos que evalúa la gravedad de la leishmaniosis en perros

Investigadores de la Universidad Complutense de Madrid han llevado a cabo un estudio para validar un nuevo ELISA para medir los niveles de complejos inmunes circulantes y utilizarlos como biomarcador en perros con leishmaniosis

Francisco Ramón López - 18-04-2024 - 08:07 H - min.

La leishmaniosis canina (CanL) es una enfermedad sistémica que afecta a los perros. Cuando no se puede controlar la multiplicación del parásito, los perros muestran constantemente niveles elevados de antígenos y anticuerpos IgG, que conducen a la formación de complejos inmunes circulantes (CIC).  

Después de la infección, los perros clínicamente sanos infectados y los enfermos muestran diferentes respuestas inmunes al parásito. Los perros sanos desarrollan una respuesta adecuada para la eliminación intracelular del mismo, mientras que los perros enfermos no lo consiguen.

En estos últimos, los antígenos de Leishmania y los anticuerpos no específicos se acumulan gradualmente en el torrente sanguíneo a medida que el parásito se multiplica, lo que lleva a la formación de inmunocomplejos.

Estas grandes moléculas se depositan en el endotelio de varios órganos, incluidos la piel, los ojos, las articulaciones y los glomérulos renales, y causan daños orgánicos graves, a menudo irreversibles, por lo que su presencia está relacionada con las peores formas de la enfermedad.

La intervención oportuna para reducir la carga parasitaria y los niveles de inmunocomplejos es crucial para prevenir daños irreversibles a los órganos. Sin embargo, actualmente falta una prueba de diagnóstico para cuantificar los niveles de CIC.

Por ello, un grupo de investigadores de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, liderado por Guadalupe Miró y que ha contado con la colaboración de LETI Pharma, ha llevado a cabo un estudio para examinar el rendimiento de un nuevo ELISA para medir los niveles de CIC en perros naturalmente infectados con Leishmania infantum.

Signos clínicos de depósito de CIC en perros con CanL. (A) Úlcera en el pabellón auricular asociada a vasculitis. (B) Ceguera asociada con uveítis bilateral

VALIDACIÓN CLÍNICA DE UNA PRUEBA PARA MEDIR LOS INMUNOCOMPLEJOS EN PERROS CON LEISHMANIOSIS

Un total de 34 perros fueron tratados según su condición clínica y seguidos durante 360 días. Antes (día 0) y después del tratamiento (días 30, 90, 180, 270 y 360), todos los perros se sometieron a un examen físico y se obtuvieron muestras de sangre para hemograma completo, perfil bioquímico, electroforesis de proteínas séricas e IFAT. Los inmunocomplejos precipitados con PEG en suero se determinaron mediante ELISA.

Los resultados indicaron niveles más altos de CIC en perros en etapas avanzadas de la enfermedad, que mostraban títulos de anticuerpos más altos, anemia, disproteinemia y proteinuria.

De esta manera, los perros que respondieron bien al tratamiento mostraron niveles de CIC decrecientes, mientras que en los que respondieron mal y en los que experimentaron recaídas, los inmunocomplejos estuvieron constantemente elevados.

Teniendo esto en cuenta, los autores consideran que los niveles de CIC funcionaron como un discriminador robusto de recaída. “Nuestros hallazgos sugieren que se debe esperar una disminución de los niveles de CIC en perros que muestran una respuesta favorable al tratamiento. Por el contrario, en perros que muestran una mala respuesta y recaídas clínicas recurrentes, los niveles de CIC serán altos, lo que enfatiza la necesidad de una vigilancia atenta”, apuntan.

Esto sugiere que los inmunocomplejos podrían servir como un biomarcador valioso para la progresión de la enfermedad, la eficacia del tratamiento y la detección de recaídas en leishmaniosis canina. “Nuestro estudio contribuye a mejorar los enfoques de diagnóstico de CanL y subraya el potencial de CIC como herramienta complementaria en la práctica veterinaria. A medida que avancemos, serán esenciales estudios más amplios para confirmar estos hallazgos y establecer puntos de corte definitivos para la aplicación clínica”, concluyen.

Protocolo de estudio

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