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MADRID

MASCOTAS

La conjuntivitis, una recurrente patología ocular en los gatos

Los expertos advierten que los ojos de los gatos están expuestos al contagio de bacterias, virus u hongos, a procesos alérgicos por medio de alimentos o el simple contacto y el riesgo que conllevan los traumatismos en dicha zona.

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La conjuntivitis, una recurrente patología ocular en los gatos

Los expertos advierten que los ojos de los gatos están expuestos al contagio de bacterias, virus u hongos, a procesos alérgicos por medio de alimentos o el simple contacto y el riesgo que conllevan los traumatismos en dicha zona.

Javier López Villajos - 23-11-2018 - 13:40 H

Que los ojos son una parte sensible del cuerpo es de sobra advertido dado que siempre están expuestos a diferentes tipos de agentes patógenos como la presencia de bacterias, virus u hongos, además de experimentar las reacciones que causan los procesos alérgicos y el mero hecho de sufrir algún tipo de traumatismo. Independientemente de la causa, es probable que el animal desarrolle una conjuntivitis, una molesta inflamación de la conjuntiva del ojo que conlleva secreciones y dificultades a la hora de abrirlos.

Los profesionales de la clínica veterinaria Medican explican que la inflamación de la conjuntiva, una fina membrana hecha de mucosa que cubre el interior de los párpados, es frecuente en el caso de los gatos.

Con todo, los expertos contemplan diferentes factores que influyen en el desarrollo de la conjuntivitis, que a su vez pueden ser infecciosas o no infecciosas.

POSIBLES CAUSAS

Por un lado, existen infecciones víricas como el Herpesvirus felino tipo I y el Calicivirus felino que pueden ocasionar, entre otros síntomas, la conjuntivitis. De igual forma, bacterias como la Chlamydoplhila felis y la Mycoplasma felis pueden causar la inflamación de la conjuntiva en gatos de todas las edades. Durante las fases iniciales, este tipo de infecciones suelen afectar a un solo ojo, pero de agravarse, los síntomas pueden ser bilaterales, favoreciendo la aparición de folículos. De aplicarse un tratamiento que no logra remitir estos signos, los expertos deben valorar la posibilidad de que la infección sea efecto del virus de la inmunodeficiencia felina (FIV).

Y por otro lado, según los profesionales de la clínica veterinaria, la conjuntivitis no infecciosa puede tener su origen en una alteración del sistema inmune del animal como alergias, enfermedades como el moquillo o el desarrollo de un entropión, es decir, la inversión del párpado hacia dentro, que pueden causar una conjuntivitis eosinofílica, que produce un enrojecimiento y engrosamiento severo de la conjuntiva que requerirá de un tratamiento basado en inmunosupresores como el uso de corticoides.

Pese a todo, los expertos también contemplan la posibilidad de que la causa de la conjuntivitis sea externa, es decir, que se produzca por medio de traumatismos donde la lesión puede a afectar a la córnea, llegando a producir una úlcera y el crecimiento anormal de la flora de microorganismos que habitan en la conjuntiva. Este daño requerirá de un colirio antibiótico y de antiinflamatorios que eviten las adherencias pupilares, permitiendo así una correcta cicatrización. 

SINTOMATOLOGÍA

Para determinar la causa y por tanto administrar el tratamiento correspondiente, hay que observar la aparición de síntomas como el enrojecimiento de la propia conjuntiva, la quemosis o la acumulación de líquido en la conjuntiva, la producción de legañas de color blanquecino o verdoso, el lagrimeo que puede ser mucoso o incluso sanguinolento, el blefarospasmo, es decir, el cierre involuntario de los párpados debido a la sensación de picor o dolor y hasta la posible pérdida de visión.

Los veterinarios consideran que es importante determinar la causa de dicha inflamación para aplicar el tratamiento correspondiente ya que, por ejemplo, el uso de corticoides para un animal que presenta una úlcera corneal o la utilización de colirios sin determinar la causa de la conjuntivitis puede ser fatal.

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

El experto deberá realizar un estudio oftalmológico para valorar el tipo de lesión y la gravedad que presenta. Con ese fin, realizará pruebas como el test de Shirmer, que mide la producción de la lágrima y el test de fluoresceína para detectar la presencia de úlceras. Y en algunos casos, también valorará la opción de examinar el fondo ocular por medio de un oftalmoscopio.

En función del desencadenante que produzca la conjuntivitis, se prescribirá una clase u otro de tratamiento, como se mencionó anteriormente. Con todo, los veterinarios aconsejan mantener limpios los ojos de los gatos mediante lavados con suero fisiológico. De esa forma, toda la suciedad retenida en la conjuntiva se eliminará. Por último, otra opción a valorar es mantener despejado de pelo la zona de los ojos para que éstos no se irriten con tanta facilidad.

Esta información es meramente orientativa. En Animal’s Health, le recordamos que, ante cualquier duda, lo mejor es que lleve a su mascota al veterinario. 

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