MARTES, 16 de abril 2024

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PROFESIONALES

Un caso clínico demuestra los beneficios de la fisioterapia veterinaria contra la obesidad en perros

El plan de rehabilitación incluyó diversas técnicas y tecnologías como la radiofrecuencia de Indiba Animal Health o la hidroterapia en cinta subacuática

La perra Bubba durante sus sesiones de rehabilitación veterinaria.
La perra Bubba durante sus sesiones de rehabilitación veterinaria.

Un caso clínico demuestra los beneficios de la fisioterapia veterinaria contra la obesidad en perros

El plan de rehabilitación incluyó diversas técnicas y tecnologías como la radiofrecuencia de Indiba Animal Health o la hidroterapia en cinta subacuática

Alfonso Neira de Urbina - 28-03-2024 - 20:00 H - min.

El Centro de Rehabilitación Animal de Referencia (CRAR) ha compartido el caso clínico de una perra con problemas cervicales y obesidad y ha alertado sobre las consecuencias del exceso de peso en animales de compañía.

“La obesidad en mascotas se ha convertido en una de las preocupaciones más significativas en el ámbito de la salud animal”, apuntan desde el CRAR y señalan que esta condición, que afecta al 56% de los perros y el 60% de los gatos, no solo es una enfermedad por sí sola, sino que también es precursora de numerosas afecciones graves y reduce la esperanza de vida.

De hecho, apuntan, este problema continúa siendo el principal trastorno en las clínicas de pequeños animales de todo el mundo. De hecho, desde el CRAR no han dudado en denominarlo como “la epidemia de obesidad en el mundo”.

La obesidad en animales de compañía, al igual que en humanos, es una enfermedad con múltiples implicaciones clínicas. Y es que, a parte de los riesgos asociados con condiciones específicas de salud, el exceso de peso puede aumentar el riesgo anestésico y quirúrgico, complicar las técnicas diagnósticas y llevar a dificultades en el movimiento y dolores articulares.

“Si nos centramos en las alteraciones músculo-esqueléticas, el sobrepeso influye negativamente tanto en el esqueleto, los músculos y los tendones, derivando en patologías inflamatorias, degenerativas y dolor”, detallan y advierten de que hay más problemas aparejados como que los animales obesos tienen más posibilidades de tener cojeras que los delgados.

EL PAPEL DE LA FISIOTERAPIA VETERINARIA EN EL TRATAMIENTO DE LA OBESIDAD

“La fisioterapia y rehabilitación veterinaria ofrece un camino prometedor para el tratamiento de la obesidad en mascotas”, aseguran desde el CRAR y recuerdan que “un programa de pérdida de peso individualizado y efectivo no solo permite que la mascota pierda peso de manera saludable, sino que también contribuye a una mejor calidad de vida”.

De esta manera, consideran que la integración de programas de actividad y ejercicio ajustados a las capacidades de cada animal es fundamental, teniendo en cuenta tanto la raza, como otras características como la aptitud física, la edad y el estado clínico del paciente.

También hay que considerar que, en muchas ocasiones, los pacientes presentan comorbilidades previas o asociadas a la obesidad, como puede ser el dolor articular, y estos programas, además de que estimulan un mayor gasto de energía y la pérdida de grasa, promueven el mantenimiento de la masa muscular y la reducción del dolor.

Por todo ello, desde el CRAR han presentado el caso clínico de Bubba, una perra chihuahua hembra de 10 años con problemas cervicales y obesidad que fue referida al centro especializado en rehabilitación animal para realizar un programa de fisioterapia y pérdida de peso.

A la perra, a finales de 2022, se le diagnosticaron diversas protrusiones discales cervicales, siendo las más graves las de C5-C6 y C6-C7, con componente de extrusión discal en C5-C6. Debido a esto, se decidió realizar cirugía slot en C5-C6, pero se decidió no operar las demás hernias y valorar evolución.

Teniendo en cuenta su historial clínico, la valoración funcional del CRAR incluyó un examen neurológico, en el que se observó únicamente una muy ligera paraparesia ambulatoria, aunque no presentaba signos de hiperestesia, pero sí una cojera grado 3/6 en la extremidad posterior derecha (EPD), por lo que tendía a realizar la descarga de peso en el hemisferio izquierdo.

La valoración también determinó que presentaba un sentado incorrecto sin doblar tarsos y extensión de ambas extremidades posteriores (EEPP), así como una restricción a nivel de la fascia lumbar.

Además, en la valoración se detectó una luxación en la rótula posterior derecha de grado III, con crepitación a la movilización de la rótula y una leve molestia y rangos de movimiento articular (ROM) levemente disminuidos a la flexión.

De esta forma, el cuadro de Bubba incluía problemas deobesidad y una luxación de rótula que le estaba causando problemas, por lo que se marcaron como objetivos el control del dolor y la inflamación, así como la mejora de los rangos de movimiento de la rodilla y de la condición física. Todo esto unido a tratar de alcanzar un peso ideal de 4-4,5kg.

PLAN DE REHABILITACIÓN 

“La obesidad es una enfermedad que causa un estado de inflamación sistémico, además de los problemas de sobrecarga en las articulaciones que conlleva, por lo que debemos empezar a tratar esta condición desde diferentes vertientes”, recalcan desde el CRAR.

Así, explican, es recomendable el uso de antiinflamatorios no esteroideos (Aine) o anticuerpos monoclonales como Librela, de Zoetis, para mejorar el dolor y que el animal tolere la manipulación y predisposición al movimiento.

En el caso de Bubba, usaron técnicas como la hidroterapia en cinta subacuática o los ejercicios de cinesioterapia activa (Cavalleti), que mejoran la coordinación y estabilidad, fortalecen la musculatura y estimulan la mente.

En lo referente a la hidroterapia, desde el CRAR remarcan que la flotación del agua aligera la carga de las articulaciones y ayuda a fortalecer los músculos, además de reducir el dolor y la inflamación y mejorar la movilidad y agilidad. Esto lo combinaron con magnetoterapia y electromedicales, como láser y radiofrecuencia (Indiba Animal Health).

También recomiendan revisar las dosis de alimentación para una pérdida de peso controlada, e incluir rutinas para casa. En el caso de Bubba, se aconsejó aumentar la frecuencia de los paseos, reduciendo su duración. “La actividad de Bubba habitual era un único paseo de 20-25 minutos, a ella le gustaba salir de paseo, pero se cansaba rápido, además, Bubba era una perra bastante asustadiza con miedo a ruidos fuertes”, indican.

Finalmente, el tratamiento del CRAR ha sido todo un éxito, teniendo en cuenta los parámetros desde que comenzó y su estado tres meses después. Así, la perra, que llegó con una puntuación de condición corporal de 9 sobre 9 (el nivel de obesidad más alto), pesaba al inicio 6,2kg y sus contornos a nivel de la cruz e inguinal eran de 49,8 cm y 41,5 cm, respectivamente.

De hecho, una vez aplicados todos los puntos del tratamiento desde el CRAR y superado ese periodo de tiempo, el peso de Bubba era de 5,6kg y el contorno a nivel de la cruz había bajado a 43,5 cm y el inguinal se había reducido hasta los 37,4 cm.

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