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PROFESIONALES

Alertan de que la población de garrapatas no deja de aumentar en España

Desde la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental piden extremar las precauciones e incrementar el control sobre poblaciones de garrapatas, y ofrecen una serie de recomendaciones para evitar su picadura

Los veterinarios ya venían advirtiendo del aumento de garrapatas en mascotas.
Los veterinarios ya venían advirtiendo del aumento de garrapatas en mascotas.

Alertan de que la población de garrapatas no deja de aumentar en España

Desde la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental piden extremar las precauciones e incrementar el control sobre poblaciones de garrapatas, y ofrecen una serie de recomendaciones para evitar su picadura

Redacción - 31-05-2022 - 11:26 H - min.

En los últimos 15 años, el número de hospitalizaciones por la enfermedad de Lyme se ha multiplicado por tres en España. La enfermedad de Lyme es una patología infecciosa que se contrae a través de una bacteria que transmiten las garrapatas a humanos y animales.

Así se desprendía del boletín epidemiológico específico para esta enfermedad, elaborado con datos del periodo 2005-2019, realizado por el grupo responsable de la vigilancia epidemiológica de Lyme en el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), que ya recogió Animal's Health. De esta forma, explicaban que se observa un aumento en los ingresos generalizado en todo el territorio excepto en Extremadura, única comunidad en la que han disminuido.

Las cifras son las siguientes: entre 2005-2019 se contabilizaron en España 1.865 pacientes hospitalizados, lo que se traduce en un incremento del 191,8% en esos 15 años respecto al período anterior. Además de un aumento generalizado en todas las autonomías, se ha detectado una mayor distribución territorial de la enfermedad. Los mayores incrementos se dieron en Navarra (363%), Cataluña (268%), País Vasco (232%) y Murcia (238%).

Veterinarios y médicos de toda España vienen alertando desde hace tiempo de un aumento de casos de picadura de garrapata en sus consultas. Y es que la población de este parásito se ha disparado en España en los últimos años y no para de crecer, tal y como han alertado desde la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (Anecpla).

El aumento de las temperaturas a consecuencia del cambio climático con otoños e inviernos más cálidos es una de las principales causas. Y las consecuencias de la picadura de este artrópodo pueden llegar a ser graves, como evidencia este incremento de hospitalizaciones.

Por ello, desde Anecpla piden extremar las precauciones e incrementar las acciones dirigidas al control de este artrópodo ante "su incremento disparado". "En España se han detectado hasta una veintena de especies de garrapatas, algunas de las cuales pueden transmitir graves enfermedades más allá de la enfermedad de Lyme: la encefalitis vírica o la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, que tiene una mortalidad del 30% sin tratamiento", advierten.

No obstante, indica Jorge Galván, director general de Anecpla, “el peligro no es únicamente llegar a necesitar atención hospitalaria". "Y es que la enfermedad de Lyme, sin el tratamiento adecuado, se cronifica, llegando a afectar seriamente al desarrollo de una vida normal a través de manifestaciones neurológicas, cardiacas y/o articulares agudas”, señala.

Las garrapatas habitan especialmente en el campo, en zonas donde exista abundante vegetación y presencia de animales. Así lo evidencia el boletín, ya que se observa que el mayor número de pacientes hospitalizados se da en zonas de España donde se desarrollan actividades profesionales ordinarias en el territorio rural.

Sin embargo, los paseos o rutas de senderismo también son momentos vulnerables. Pero no solo eso, “las garrapatas también pueden encontrase en parques, jardines, piscinas e incluso en la playa”, puntualiza Sergio Monge, presidente de ANECPLA.

En consecuencia, advierte de la importancia de no bajar la guardia en estos otros entornos. “Es importante que los ciudadanos se conciencien de los riesgos que pueden llegar a suponer las garrapatas y que interioricen que este verano el riesgo no se encuentra solo en el campo, sino que en entornos que tanto frecuentamos en nuestras vacaciones, como la playa o la piscina, tenemos que permanecer igualmente alerta”.

Jorge Galván indica que “el progresivo aumento de las temperaturas ha convertido a España en un país tan propicio para el desarrollo de las garrapatas como lo es África, por ello su población no para de aumentar en los últimos años. Es fundamental que se activen los protocolos de control necesarios contra esta especie y que, tanto desde las Administraciones como desde el sector de la sanidad ambiental y los propios ciudadanos, se realicen labores de prevención”.

“Las garrapatas suelen encontrarse en las hierbas altas, con lo que es fácil que se adhieran tanto a los animales como a las personas cuando pasan cerca para alimentarse de su sangre. Y no se sueltan hasta que se hinchan y su cuerpo se llena por completo”, explica el presidente de Anecpla.

Frente a esta amenaza, Monge aconseja “utilizar ropa protectora adecuada, que deje visible la menor superficie de piel posible. Por otro lado, y después de una exposición a ambientes donde cabe esperar la presencia de este animal, es importante revisar tanto la ropa como la piel y el pelo (las zonas calientes como las axilas, el cuello, la cintura y la cabeza son sus preferidas). Y, en caso de detectar alguna garrapata retirarla rápidamente, siempre con cuidado y la técnica adecuada y, siempre que sea posible, conservarla para posibles análisis posteriores”.

ENFERMEDADES QUE TRANSMITEN LAS GARRAPATAS A PERROS Y GATOS

Como comentaba Anecpla, las garrapatas no son solo una amenaza para las personas, sino también para los animales de compañía. Para concienciar sobre este problema, recientemente Calier explicó en un artículo algunas de las enfermedades que las garrapatas pueden transmitir a los perros y gatos, además de la enfermedad de Lyme.

Así, indicaba que en perros la babesiosis es una severa afección causada por protozoos que invaden los glóbulos rojos. “Con su presencia, el organismo activa una respuesta inmune que ocasiona la destrucción de los hematíes”, apuntaban.

Este proceso se conoce como crisis hemolítica (‘destrucción de la sangre’) y su cuadro clínico se caracteriza por debilidad, anemia, orina de color marrón y palidez en las mucosas. “Si no se trata a tiempo, es potencialmente mortal”, advertían.

Por otro lado, la compañía señalaba que la Ehrlichia canis, una diminuta bacteria intracelular, es la responsable de la erliquiosis canina que afecta, sobre todo, a los leucocitos. Por eso, si un perro la padece, muestra signos de debilidad, fiebre, pérdida de peso y sangrados, sobre todo nasales.

Además de las patologías que ha descrito la compañía, las garrapatas pueden transmitir otras a los perros, como la hepatozoonosis, la anaplasmosis y la tularemia. Esta última, emergente en España, es muy peligrosa para la salud pública, según Calier.

En cuanto a los gatos, remarcaban que son menos susceptibles a los ataques por garrapatas, “lo cual no quiere decir que no estén expuestos a peligrosos patógenos”. De hecho, la enfermedad de Lyme, la erliquiosis y la babesiosis también pueden afectarles.

En cambio, la micoplasmosis hemotrópica felina destaca por ser una grave afección específica de los gatos. La compañía aseguraba que esta inusual afección es potencialmente mortal. Aunque su transmisión suele proceder de las pulgas, las garrapatas también pueden hacerlo.

El microorganismo causante es una bacteria llamada Mycoplasma haemofelis, esta se adhiere a la superficie de los glóbulos rojos, provoca una reacción inmunitaria que conlleva su destrucción y, por ende, una anemia severa.

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