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PROFESIONALES

Registran en España el primer caso de muerte por babesiosis en un gato

Un estudio detalla un caso de babesiosis causada por Babesia canis en una gata de la provincia gallega de Lugo, que terminó con la muerte del animal

La catedrática de Salud Animal de la USC Patrocinio Morrondo es una de los investigadores que han participado en el estudio.
La catedrática de Salud Animal de la USC Patrocinio Morrondo es una de los investigadores que han participado en el estudio.

Registran en España el primer caso de muerte por babesiosis en un gato

Un estudio detalla un caso de babesiosis causada por Babesia canis en una gata de la provincia gallega de Lugo, que terminó con la muerte del animal

Redacción - 31-05-2022 - 11:00 H - min.

En Europa, las infecciones por parásitos del género Babesia en gatos son esporádicas y actualmente solo se dispone de un conocimiento parcial, ya que el número de casos descritos que incluyen tanto la presentación clínica como la identificación molecular de las especies de Babesia involucradas es limitado.

A este respecto, un nuevo estudio basado en un caso clínico ha informado de un caso de babesiosis felina causada por Babesia canis en una localidad de la provincia de Lugo, en Galicia, que terminó con la muerte de la gata afectada.

En el estudio han participado, entre otros, investigadores del Grupo de Investigación en Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), como Patrocinio Morrondo, catedrática de Sanidad Animal de la USC.

“Los signos clínicos, los datos epidemiológicos y los resultados moleculares sugieren que este es el primer caso fatal reportado de babesiosis felina causada por Babesia canis”, subrayan los investigadores en el estudio.

Sobre el caso, explican que una gata europea de pelo corto de seis meses de edad del noroeste de España murió después de estar hospitalizada durante dos días. La gata estaba preñada y presentaba anorexia, letargo, debilidad, ictericia y fiebre con aumento de la frecuencia respiratoria y cardíaca. El análisis hematológico reveló anemia regenerativa hemolítica, trombocitopenia y leucocitosis.

La presencia de piroplasmas se evaluó mediante una PCR dirigida al gen 18S rRNA de Babesia spp. y Theileria spp.; la muestra resultó positiva y se identificó B. canis mediante secuenciación de ADN.

Esta especie de Babesia, explican los investigadores, es, junto con B. vulpes, la especie más comúnmente detectada en perros del noroeste de España. Además, subrayan el hecho de que la gata tenía una alta probabilidad de ser picada por garrapatas —transmisoras del parásito—, ya que tenía acceso al aire libre en una zona rural y nunca fue tratada contra parásitos internos o externos.

Por todo esto, señalan que, aunque no se encontraron garrapatas durante el examen externo del animal, el noroeste de España es una zona endémica para la babesiosis canina, y las garrapatas son abundantes en esta región.

“La infección de gatos con especies caninas de Babesia ha sido previamente confirmada molecularmente en áreas del sur de Italia, España y Portugal, donde la babesiosis canina es endémica”, indican los investigadores, señalando que en la mayoría de los casos los gatos son asintomáticos.

Por otro lado, apuntan que, en el caso clínico de la gata analizada, el animal dio negativo a varios patógenos transmitidos por vectores, incluidos Anaplasma spp., Borrelia burgdorferi sl, Ehrlichia spp., Rickettsia spp., Mycoplasma spp., Hepatozoon canis, Cytauxzoon spp., Bartonellaspp. y no se detectó ADN proviral del virus de la leucemia felina exógeno. “Sin embargo, la gata era joven (seis meses) y esto, junto con su estado de gestación, puede haber aumentado su susceptibilidad a desarrollar babesiosis clínica”, indican.

“Nuestros resultados son consistentes con los que informan que los gatos pueden infectarse con especies caninas de Babesia. Aunque existe evidencia de que la mayoría de estos animales son portadores asintomáticos, algunas situaciones que afectan negativamente al sistema inmunológico, como las coinfecciones con otros patógenos o la presencia de factores inmunosupresores (gestación, tratamientos inmunosupresores…) pueden potenciar la patogenicidad de los piroplasmas y por lo tanto juegan un papel importante en el resultado clínico”, aseguran los investigadores.

Por ello, proponen que la infección por Babesia spp. debe incluirse en el diagnóstico diferencial de animales con anemia, trombocitopenia, anorexia y letargo, especialmente en animales jóvenes o inmunocomprometidos de áreas endémicas de babesiosis canina.

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