MIÉRCOLES, 25 de noviembre 2020, actualizado a las 6:27

MIÉ, 25/11/2020 | 6:27

ANIMALADAS

Las cigüeñas podrían estar diseminando bacterias multirresistentes

Un equipo multidisciplinar, con participación veterinaria, revela que las cigüeñas blancas que se alimentan en los vertederos urbanos se contaminan con cepas multirresistentes de bacterias, pudiendo dispersarlas a largas distancias

Algunas de las poblaciones de cigüeñas dependen de los vertederos como fuente de alimento.
Algunas de las poblaciones de cigüeñas dependen de los vertederos como fuente de alimento.

Las cigüeñas podrían estar diseminando bacterias multirresistentes

Un equipo multidisciplinar, con participación veterinaria, revela que las cigüeñas blancas que se alimentan en los vertederos urbanos se contaminan con cepas multirresistentes de bacterias, pudiendo dispersarlas a largas distancias

Redacción - 07-09-2020 - 14:28 H

Los residuos de los antibióticos que se usan, tanto en medicina humana como veterinaria, son considerados como sustancias contaminantes cuando alcanzan los ecosistemas. Pueden persistir biológicamente activos durante largos periodos de tiempo tanto en ambientes terrestres como acuáticos, fomentando la aparición de bacterias resistentes a los antibióticos.

Actualmente, estas bacterias multirresistentes, que han adquirido resistencia a un elevado número de antibióticos y son muy difíciles de tratar ante una infección, son consideradas como una de las amenazas más graves para la salud humana, animal y medioambiental, siendo actualmente responsables de más de 30.000 muertes anuales en la Unión Europea y de 700.000 a nivel mundial.

Algunos estudios han sugerido que la fauna silvestre puede contribuir de forma significativa a diseminar las bacterias resistentes a los antibióticos en el medio ambiente, incluso entre ecosistemas distantes. Las especies más directamente implicadas en este indeseable proceso de diseminación serían aquellas que, como la cigüeña blanca (Ciconia ciconia), suelen buscar alimento en los escenarios en los que estas bacterias pueden ser especialmente frecuentes o abundantes, como los vertederos o las zonas con una intensa actividad ganadera.

Por otro lado, al ser animales silvestres no tratados con antibióticos, especies como la cigüeña blanca podrían ser ideales como centinela de la presencia de bacterias resistentes a los antibióticos en el medio ambiente.

Entender cómo se dispersan las resistencias a los antibióticos es clave para reducir y prevenir problemas futuros para los que existe un alto riesgo, ya que las bacterias multirresistentes podrían causar millones de muertes por infecciones comunes que actualmente no tienen importancia debido a que se dispone de un tratamiento.

Este fue el objetivo de un equipo multidisciplinar de científicos nacido de la colaboración entre el Grupo de Investigación en Sanidad y Biotecnología (SaBio) del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC – CSIC, UCLM, JCCM) y el Centro de Investigación en Sanidad Animal (CReSA) del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (IRTA-UAB), con la participación de investigadores del Hospital Vall d’Hebron, de la SEO/BirdLife, de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) y de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

LAS CIGÜEÑAS SE CONTAMINAN CON CEPAS MULTIRRESISTENTES EN LOS VERTEDEROS

Los resultados del estudio han revelado que las cigüeñas que se alimentan en los vertederos urbanos se contaminan con cepas multirresistentes de bacterias como la E. coli, una bacteria de origen fecal que puede ocasionar infecciones en el ser humano por el consumo de agua y/o alimentos contaminados. Además, las cigüeñas pueden dispersar las cepas de E. Coli resistentes a largas distancias, iguales o superiores a los 250 km.

Por otro lado, estas bacterias parecen no persistir en el tracto digestivo de las cigüeñas durante mucho tiempo y tampoco se detectan de una estación del año a otra, lo que convierte a las cigüeñas en buenas centinelas de la presencia de bacterias multirresistentes en una zona concreta.

Estos resultados ponen de manifiesto, de nuevo, los riesgos que existen cuando la fauna silvestre entra en contacto con ambientes humanizados. A pesar de que algunas poblaciones de cigüeña blanca dependen de los vertederos como fuente de alimento, sería recomendable, como ya se contempla en la legislación Europea, limitar el acceso de las aves a los vertederos, explican los investigadores. Al mismo tiempo, la recolección y análisis de muestras de excrementos de estas aves podría servir como herramienta de seguimiento para la adopción de estrategias de gestión de dichos espacios.

Por otro lado, esta información es especialmente relevante en el contexto de la situación sanitaria originada por la pandemia de la Covid-19, ya que la hospitalización de muchos pacientes como consecuencia del coronavirus puede disparar la necesidad del uso de antibióticos para combatir infecciones secundarias y acelerar el desarrollo de resistencias, contribuyendo a aumentar el volumen de residuos de antibióticos de origen humano que acabará en el medio ambiente.

  • GALERIA

    Colonias de cigüeñas analizadas

VOLVER ARRIBA
Uso de Cookies Cerrar

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.