SÁBADO, 18 de mayo 2024

SÁB, 18/5/2024

GANADERÍA  |  PORCINORUMIANTESAVICULTURAEQUINO

Una investigación resalta el efecto positivo de la vacunación contra la fiebre Q en cabras de España

Un estudio realizado en España ha analizado el efecto de la vacunación en la persistencia de Coxiella burnetii en un rebaño caprino durante siete parideras tras un brote de abortos

La carga bacteriana excretada fue significativamente menor en animales vacunados en comparación con los no vacunados.
La carga bacteriana excretada fue significativamente menor en animales vacunados en comparación con los no vacunados.

Una investigación resalta el efecto positivo de la vacunación contra la fiebre Q en cabras de España

Un estudio realizado en España ha analizado el efecto de la vacunación en la persistencia de Coxiella burnetii en un rebaño caprino durante siete parideras tras un brote de abortos

Redacción - 15-04-2024 - 08:27 H - min.

Desde el departamento de Sanidad Animal de NEIKER, han llevado a cabo un estudio para evaluar la persistencia de la infección por Coxiella burnetii en un rebaño caprino durante siete temporadas de partos, después de un brote con una tasa de abortos del 81%.

Este microorganismo, agente causal de la fiebre Q, puede provocar efectos significativos en la salud del ganado y representar un riesgo potencial para la salud humana en entornos donde existe una estrecha interacción con estos animales.

El estudio, que se extendió desde 2017 hasta 2023, reveló datos interesantes sobre la eficacia de la vacunación en el control de esta infección.

Inicialmente, durante las primeras tres temporadas de partos después del brote, solo el ganado de reposición recibió la vacuna mientras que el resto del rebaño fue vacunado cuando la inmunidad promedio disminuyó (a partir de la cuarta paridera).

Los resultados muestran que, aunque se observó una reducción significativa en la excreción de C. burnetii un año después del brote, el porcentaje de animales excretores permaneció alto hasta la tercera temporada de partos, y después fue disminuyendo de forma progresiva hasta negativizarse en la séptima paridera, “lo que resalta el efecto positivo de la vacunación en la reducción de la excreción bacteriana”, remarcan.

Además, el estudio reveló que la carga bacteriana excretada fue significativamente menor en animales vacunados en comparación con los no vacunados, y en primalas en comparación con multíparas.

Los datos sobre la detección de C. burnetii en aerosoles y polvo ambiental también proporcionan información valiosa sobre la persistencia del patógeno en el entorno del rebaño.

Durante las tres primeras parideras se detectaron bacterias viables en el polvo ambiental, sugiriendo que, durante las parideras posteriores a un brote de abortos por fiebre Q el riesgo de infección es aún elevado incluso cuando la excreción bacteriana es baja.

El trabajo se ha publicado en la revista Applied and Environmental Microbiology.

LA VACUNACIÓN FRENTE A LA FIEBRE Q EN RUMIANTES, ALIADA CONTRA LA ENFERMEDAD

En la línea del estudio, recientemente una revisión científica analizó las medidas para el control de la fiebre Q en ovejas, cabras y vacas infectadas de forma natural. Esta investigación también destacaba el papel de la vacunación frente a Coxiella burnetii.

Concretamente, un equipo de trabajo de la Facultad de Veterinaria de la Universidad CEU Cardenal Herrera, que se constituyó en 2021 coordinado por Ángel Gómez Martín y con el que colabora Ceva Salud Animal para avanzar en la lucha contra la fiebre Q, junto a otros investigadores del CEU y de la Universidad de Murcia, publicó la revisión que incluye 28 artículos.

La revisión científica y sus resultados remarcaron que la vacunación a largo plazo en vacas reduce la excreción bacteriana en la leche y la contaminación ambiental de la bacteria zoonósica.

En cuanto a los rebaños caprinos, determinaron que “en pequeños rumiantes los resultados de la vacunación en términos de eficacia son variables. En las cabras, hay una reducción de la excreción bacteriana, a diferencia de las ovejas, donde es necesario un programa de vacunación a largo plazo para reducir la excreción bacteriana”.

VOLVER ARRIBA