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MASCOTAS

Avances en el reconocimiento automático del dolor en gatos por sus expresiones faciales

Un grupo de investigadores ha desarrollado dos técnicas de aprendizaje automático para medir el dolor en gatos que cuentan con una precisión superior al 72%

Las técnicas utilizadas se sirven de puntos de referencia y vectores para analizar las expresiones de los gatos.
Las técnicas utilizadas se sirven de puntos de referencia y vectores para analizar las expresiones de los gatos.

Avances en el reconocimiento automático del dolor en gatos por sus expresiones faciales

Un grupo de investigadores ha desarrollado dos técnicas de aprendizaje automático para medir el dolor en gatos que cuentan con una precisión superior al 72%

Francisco Ramón López - 02-08-2022 - 13:47 H - min.

El reconocimiento y la evaluación precisos del dolor en los animales son cruciales para su manejo y la evaluación del bienestar. Las expresiones faciales se identifican como uno de los indicadores más comunes y específicos de dolor en animales (humanos y no humanos).

El considerado como estándar es el Sistema de codificación de acción facial (FACS), que mide los movimientos individuales o unidades de acción entre los músculos de la cara, asignando códigos a la actividad de los músculos individuales o grupos de músculos. Además, existe un método simplificado, la escala Grimace.

El problema de estas herramientas es que son propensas a la subjetividad y el sesgo humanos y, en muchos casos, aunque en menor medida en la escala Grimace, requieren experiencia y capacitación especiales.

Por ello, un grupo de investigadores formado por ingenieros informáticos y veterinarios ha llevado a cabo el primer estudio para desarrollar una técnica para poder medir el dolor en la expresión facial de los gatos de manera automática.

Para ello, utilizaron dos sistemas de reconocimiento de dolor en imágenes faciales (uno basado en redes neuronales convolucionales y otro en puntos de referencia geométricos) que aplicaron a 29 gatas domésticas de pelo corto que habían sido sometidas a una ovariohisterectomía, comparando fotografías de distintos momentos correspondientes a diferentes intensidades de dolor.

En general, ambos alcanzaron una precisión similar, superior al 72%. “Los resultados proporcionan una indicación de que ambos enfoques descritos aquí son potencialmente útiles como base para el reconocimiento automático del dolor en gatos”, defienden.

Sin embargo, consideran que aún se necesitan mejoras metodológicas adicionales si se va a confiar en los enfoques automatizados para respaldar la evaluación del dolor y su tratamiento efectivo para pacientes individuales en contextos de la vida real.

“Este trabajo no solo demuestra el valor de la colaboración multidisciplinar entre biólogos e informáticos, sino especialmente el valor cada vez mayor de las técnicas de aprendizaje automático dentro de las ciencias biológicas”, subrayan.

Esto incluye desarrollar sistemas automatizados para ayudar en la evaluación del dolor en animales con fines de diagnóstico y manejo por parte de veterinarios y científicos del bienestar, pero también su potencial para abordar temas más complejos, como evidenciar la existencia de dolor (y potencialmente otros estados emocionales) en especies no humanas y la eficacia de nuevas intervenciones psicoterapéuticas.

DOLOR Y HOSPITALIZACIÓN EN LOS GATOS

Quizá, uno de los ámbitos en los que más hay que tener en cuenta el seguimiento del dolor en los gatos es durante los procesos de hospitalización. De hecho, este estudio se llevó a cabo en gatas que habían sido sometidas a una ovariohisterectomía.

El sector de la sanidad animal es muy consciente de la importancia de medir adecuadamente el dolor en los animales de compañía durante la hospitalización. Por esto, B. Braun VetCare, empresa líder en cirugía y hospitalización del sector veterinario, ha lanzado la webapp ‘B. Braun te ayuda’.

Y es que desde la compañía defienden que “el alivio del dolor es un aspecto esencial de la buena práctica clínica, así como una obligación para los veterinarios”, por lo que es necesario medir de forma objetiva si un paciente requiere tratamiento analgésico o no.

Con esta herramienta, los veterinarios podrán monitorizar y realizar el seguimiento de sus pacientes con dolor agudo, tanto en las visitas rutinarias, como con pacientes hospitalizados, postquirúrgicos e incluso crónicos. Para ello, ofrecen una escala de dolor desarrollada y validada en español por la Universidad de Glasgow, así como otros recursos, como protocolos o consejos.

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