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Recuento de huevos fecales para combatir resistencias antiparasitarias

El recuento de huevos de parásitos en las heces podría ser útil para combatir las resistencias antiparasitarias en el ganado, según la Universidad de Michigan, ya que ayudaría a tratar selectivamente a los animales en la ganadería

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Recuento de huevos fecales para combatir resistencias antiparasitarias

El recuento de huevos de parásitos en las heces podría ser útil para combatir las resistencias antiparasitarias en el ganado, según la Universidad de Michigan, ya que ayudaría a tratar selectivamente a los animales en la ganadería

Jorge Jiménez - 08-04-2019 - 14:20 H

El uso de los antihelmínticos en el ganado de carne ha sido una práctica de manejo utilizada para mejorar el rendimiento del ganado y mantener la salud animal. De esta forma, en la ganadería se han utilizado antihelmínticos, comúnmente llamados desparasitantes, para el control de parasitaciones en animales de producción. Y recientemente se ha descubierto que dichos parásitos están desarrollando rápidamente resistencias a los medicamentos, complicando la desparasitación y el trabajo del veterinario.

En este sentido, se ha demostrado que los parásitos internos desarrollan resistencias a los antiparasitarios después del uso repetido del producto a lo largo del tiempo. Por lo tanto, mediante un uso indiscriminado de antiparasitarios, se generaría una población de parásitos resistentes a los medicamentos, restando, en gran medida, eficacia a su tratamiento.

Para evitar este supuesto, desde la Universidad de Michigan, en EEUU, están fomentando la práctica de métodos de control parasitario que implican un uso selectivo de medicamentos, y no la desparasitación en serie de todos los animales. Estos procedimientos requieren un monitoreo de la infección por parásitos mediante un recuento de huevos fecales en los excrementos del ganado. Es decir, la cantidad de huevos de lombrices presentes en un determinado gramaje de las heces del animal.

Aunque si bien el recuento de huevos fecales puede ser de utilidad para la identificación de la carga parasitaria en un animal, según los veterinarios, no debe utilizarse como único factor determinante para saber cuándo desparasitar.

Para realizar este procedimiento los ganaderos deben recolectar muestras fecales de ganado y que el veterinario realice un recuento cuantitativo de dichos huevos de parásitos. En esta línea, los expertos de la Universidad Estatal de Michigan establecen el conteo de huevos de parásitos por cada tres gramos de estiércol.

Mediante la utilización de dicho sistema se podrá reducir el uso de antiparasitarios ya que, gracias al conteo, se podrá determinar qué animal requiere tratamiento y cual no, evitando tratar a todos los animales de la explotación, reduciendo, por lo tanto, las resistencias antiparasitarias. Además, indican desde la Universidad de Michigan, que el manejo adecuado de este método puede resultar en que algunos bóvidos desarrollen inmunidad contra parásitos internos, albergando un bajo número de estos en su interior.

Así, un recuento de huevos fecales bajo sería indicativo de que los animales no requerirían tratamiento, ahorrando el gasto correspondiente en medicamentos a los ganaderos y reduciendo el uso de sustancias químicas utilizadas en la producción de carne.

Por el contrario, en los casos en los que un recuento indique al veterinario la necesidad de administrar tratamiento a un animal mediante un recuento posterior al uso de antiparasitarios se podría comprobar la efectividad del producto y la mejora de la salud del animal en cuestión.

Además, desde la Universidad de Michigan proponen intentar tratar, en la medida de lo posible, solo a los ejemplares más jóvenes de las explotaciones, ya que los más adultos tienen más probabilidades de haber desarrollado inmunidad a los parásitos internos. De esta manera, en los animales no expuestos a los antiparasitarios se mantendría un reservorio de parásitos no tratados, ayudando a diluir las poblaciones de parásitos resistentes que inevitablemente se dan en una granja por el frecuente uso de medicamentos veterinarios.

En cuanto a los parásitos, los nematodos adultos que viven en el tracto intestinal del ganado vacuno ponen huevos que se excretan en el estiércol. Tras realizar tres mudas, las larvas pasan del estiércol hasta el forraje. El ganado se infecta al consumir estas larvas en el pasto.

Por lo tanto, cuanto más bajo sea el recuento de huevos fecales, menos contaminarán las reses los pastos que posteriormente van a consumir, lo que, combinado con un sistema de rotación, podría resultar de mucha ayuda tanto a veterinarios como a ganaderos a la hora de combatir los parásitos internos en el ganado, según apuntan desde la Universidad de Michigan.

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