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PROFESIONALES

El potencial de veterinarios de ayuntamientos para combatir futuras zoonosis

En España no se aprovecha el conocimiento y experiencia de este colectivo encargado de los centros de protección animal que podría ser de gran ayuda para investigar y prevenir enfermedades zoonóticas como el coronavirus Covid-19

Juan Carlos Ortiz, presidente de la Asociación Española de Veterinarios Municipales.
Juan Carlos Ortiz, presidente de la Asociación Española de Veterinarios Municipales.

El potencial de veterinarios de ayuntamientos para combatir futuras zoonosis

En España no se aprovecha el conocimiento y experiencia de este colectivo encargado de los centros de protección animal que podría ser de gran ayuda para investigar y prevenir enfermedades zoonóticas como el coronavirus Covid-19

Francisco Ramón López - 24-04-2020 - 15:05 H

La crisis sanitaria del coronavirus está sacando a relucir numerosos problemas de fondo que se vienen arrastrando en los sistemas sanitarios de España, pero también en Europa y el resto del mundo, y uno de ellos es la falta de apoyo a la vigilancia de enfermedades emergentes potencialmente zoonóticas en animales.

Aunque en estos días se ha prestado más atención a la vigilancia sanitaria de fauna silvestre, Juan Carlos Ortiz, presidente de la Asociación Española de Veterinarios Municipales (AVEM), formada por más de 60 gestores de centros de protección animal de ayuntamientos de toda España, recuerda que esto también aplica a los animales de compañía.

“Los veterinarios de los ayuntamientos podemos poner nuestro granito de arena”, apunta humildemente Ortiz, refiriendose especialmente a los que desarrollan trabajos más relacionados con la salud pública. “Los veterinarios tenemos muy claro que la vigilancia es fundamental para poner de manifiesto la prevalencia de patógenos que puedan afectar a la población”, insiste.

La labor de los veterinarios, concretamente los municipales, es proteger la salud pública, una tarea que Ortiz tiene muy presente, y espera que tras esta crisis sanitaria provocada por una enfermedad emergente que parece proceder de los animales se les tenga más en cuenta. “Confío en que esta crisis refuerce el papel de los veterinarios en prevención”, señala.

“Los veterinarios municipales podemos vigilar el coronavirus en animales, pero también otras enfermedades zoonóticas”, señala. De hecho, el presidente de AVEM indica que su asociación ya ha realizado algún estudio epidemiológico utilizando una incipiente red de vigilancia de centros de protección municipales.

Ahora lo que quieren es reforzarla y que “tome carta de naturaleza” una red de observatorios de bioseguridad y vigilancia de cara a las zoonosis que afectan a personas o enfermedades infecto-contagiosas que afecten a animales de compañía.

La red ya está empezando a funcionar, y hace 2 o 3 años hicieron un estudio de 400 muestras de sangre de perros en el que se comprobó la prevalencia de enfermedades como leishmaniosis, parvovirosis, moquillo, leptospirosis y coronavirus, aunque en este caso el canino.

El estudio al final no fue publicado, pero sirvió para constatar el poder y la capacidad como red de vigilancia de los centros municipales, pues aproximadamente por los centros de la asociación pasan alrededor de 60.000 perros y gatos al año, algunos de ellos después de errar abandonados y padecer enfermedades o parasitosis externas.

Ortiz remarca en este punto la importancia del acceso a ectoparásitos, que suelen tener estos animales, pues hay enfermedades emergentes que ya se han descrito en garrapatas españolas, como la fiebre de Crimea-Congo. “Es otro tema que habrá que observar detenidamente”, indica.

FALTA DE APOYO A VETERINARIOS DE SALUD PÚBLICA

El veterinario explica que los ayuntamientos que gestionan los centros de protección se centran casi exclusivamente en el bienestar y la protección animal, cuestiones muy necesarias, pero lamenta que los consistorios no aprovechen el potencial de estos centros como observatorios de bioseguridad y vigilancia, y dotarlos de personal y medios para poder realizar una tarea preventiva de detección temprana, algo que considera imprescindible para la salud humana y animal. Para conseguir una 'One Health' (una sola salud).

Y es que con ellos, se podrían establecer criterios para obtener muestras periódicas para vigilar algunas enfermedades y que esto pudiera repercutir en la salud de los animales y en la salud pública de la población, sobre todo teniendo en cuenta que el 60% de las enfermedades infecciosas provienen de los animales.

Ortiz considera que esta crisis puede ser una oportunidad que no se puede dejar pasar para visibilizar el conocimiento y experiencia de los veterinarios en prevención y salud pública, incluido el control de vectores y plagas.

“Que el gran público nos conozca y sepa que además de los veterinarios clínicos en las consultas, que tienen un papel importante en la salud pública, también hay otros veterinarios, los municipales, totalmente volcados en preservar y proteger la salud de los ciudadanos mediante el control de la cadena alimentaria, el control de los vectores plaga y la sanidad animal especialmente de naturaleza zoonótica”.

TRANQUILIDAD EN CORONAVIRUS Y MASCOTAS

Respecto al papel que juegan las mascotas en la transmisión del coronavirus, Ortiz, desde su posición como presidente de AVEM, donde tiene contacto y conocimiento de lo que sucede en un considerable número de centros municipales de toda España, apunta que no tiene constancia de ningún caso.

Así, señala que ningún compañero ha observado perros o gatos con sintomatología compatible con el coronavirus, y mucho menos confirmado la infección, pues, además, existe una problemática con las pruebas diagnósticas y no es posible hacerlas.

Otra cosa distinta, señala, es que se estén tomando medidas de precaución. Y es que, aunque aún no haya certezas científicas del papel que juega el coronavirus en los animales de compañía, apunta que con cualquier animal que entra en un centro se toman las medidas correspondientes de autoprotección y seguridad. No ya porque puedan padecer la enfermedad, sino porque han podido convivir de manera estrecha con personas que han sido positivas.

Dicho esto, transmite un mensaje de tranquilidad, pues no hay constancia científica de que los animales de compañía jueguen ningún papel en la transmisión. “Todavía falta bastante por investigar”, indica, y señala que hasta que no haya avances cualquier afirmación es gratuita.

“Los profesionales tenemos que cuidar el no difundir noticias que puedan generar alarma, y hoy por hoy, la alarma ya la tenemos con las personas, no hace falta que tengamos más”, explica, y añade que se pueden tener sin problema los animales en casa, y que si muestran algún síntoma se contacte con el veterinario “como se ha hecho siempre”, pues lo más probable es que se deba a otra patología.

Lo necesario, por tanto, según explica Ortiz, es esperar a que se empiece a investigar y comience a surgir la “tan necesaria información científica”, tanto en España, como en otros países del entorno, donde se hagan estudios amplios tanto de presencia de antígenos como de anticuerpos del SARS-CoV-2 en animales de compañía.

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