El estudio demuestra que las infecciones parasitarias son muy comunes entre la población felina que deambula por la ciudad americana
Investigadores veterinarios revelan que más de la mitad de los gatos callejeros de Nueva York son portadores de parásitos zoonósicos
El estudio demuestra que las infecciones parasitarias son muy comunes entre la población felina que deambula por la ciudad americana
Redacción -
11-08-2026 - 16:27 H -
min.
Investigadores veterinarios de la Universidad de Rowan y de la Universidad de Long Island en Nueva York examinaron muestras de sangre y heces de 87 gatos callejeros y han descubierto que más del 50% de los felinos que deambulan libremente en la Gran Manzana son portadores de parásitos que podrían transmitirse a los humanos.
Los hallazgos publicados revelan que estos animales, muy populares en la ciudad, pueden suponer también un riesgo para la salud humana. Si bien todos los animales albergan organismos potencialmente causantes de enfermedades como virus y bacterias, poco se sabía sobre la prevalencia de parásitos zoonósicos entre la población felina callejera de Nueva York.
En este sentido, el estudio demuestra que las infecciones parasitarias son muy comunes entre los gatos callejeros de la ciudad. En concreto, el 57,5% de los gatos dieron positivo en al menos una especie de endoparásito detectada mediante flotación fecal, una técnica por la que se mezclan muestras de heces con un líquido especial que hace que los huevos floten en la superficie.
Este método permitió al equipo contar la cantidad de huevos bajo el microscopio. También utilizaron pruebas para analizar las muestras en busca de proteínas, ADN y anticuerpos específicos de parásitos que pudieran revelar una exposición previa a estos.
El parásito predominante era Toxocara, un nematodo que puede infectar a los humanos a través de suelo contaminado que contiene huevos microscópicos excretados en las heces de los gatos, causando la enfermedad de la toxocariasis. De la misma forma, las especies de Ancylostoma, un género de anquilostomas, también fueron comunes, presentes en el 13,8% de los animales. Así, algunas especies de estos gusanos parásitos pueden infectar a las personas, generalmente penetrando la piel, aunque algunas también pueden infectar el intestino humano.
Otro tipo de parásito más frecuente fueron los coccidios, protozoos unicelulares que infectan el tracto intestinal. En total, aproximadamente uno de cada cinco gatos estaba infectado con múltiples parásitos al mismo tiempo.
El análisis de las muestras de sangre reveló una exposición previa a Toxoplasma gondii, lo que significa que algunos gatos habían estado infectados anteriormente, pero no necesariamente estaban eliminando activamente el parásito.