El estudio recolectó 4.726 garrapatas pertenecientes a 10 especies y detectó diferentes especies de Rickettsia, además de Borrelia lusitaniae y Ehrlichia
Veterinarios identifican múltiples patógenos transmitidos por garrapatas en dos espacios protegidos de Andalucía
El estudio recolectó 4.726 garrapatas pertenecientes a 10 especies y detectó diferentes especies de Rickettsia, además de Borrelia lusitaniae y Ehrlichia
Redacción -
10-08-2026 - 09:00 H -
min.
España cuenta con dos ecosistemas de especial singularidad, Doñana y Los Alcornocales, caracterizados por sus hábitats exclusivos y su elevada biodiversidad. Ambos espacios constituyen además nodos relevantes en la ruta migratoria del Atlántico oriental entre Europa y África.
En este contexto, un estudio ha analizado la presencia de garrapatas y de los microorganismos asociados a estos artrópodos en ambos espacios protegidos.
La elevada biodiversidad de estos entornos sustenta una importante riqueza de fauna silvestre en continua dispersión, una circunstancia que puede favorecer la aparición de patógenos transmitidos por garrapatas. Sin embargo, los datos procedentes de estos espacios siguen siendo escasos.
Para ampliar este conocimiento, entre abril de 2018 y marzo de 2019 se realizó un seguimiento de las garrapatas en búsqueda de hospedador y de los microorganismos asociados. El análisis se centró en Borrelia spp., Rickettsia spp. del grupo de la fiebre manchada, Anaplasma spp., Ehrlichia spp., Neoehrlichia spp. y el virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo.
Durante las campañas de muestreo se encontraron garrapatas en búsqueda de hospedador en todas las ocasiones. En total, se recolectaron 4.726 ejemplares pertenecientes a 10 especies, con predominio de Hyalomma lusitanicum.
El análisis permitió detectar Candidatus Rickettsia rioja, Rickettsia slovaca, Rickettsia raoultii, Rickettsia aeschlimannii, Rickettsia monacensis, Rickettsia barbariae y Rickettsia massiliae, además de Borrelia lusitaniae y Ehrlichia. Por el contrario, no se amplificaron virus en las muestras analizadas.
Los resultados, según las conclusiones del estudio, ponen de relieve que las áreas protegidas constituyen focos naturales de patógenos transmitidos por garrapatas y subrayan la necesidad de una vigilancia integrada.