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PROFESIONALES

Consiguen devolver la vista a una perra tras un accidente de caza

Oftalmólogos veterinarios logran devolver la visión del ojo izquierdo a una labradora retriever que, tras un accidente de caza, presentaba 14 perdigones en la cabeza

Oftalmólogos veterinarios consiguen devolverle la visión del ojo izquierdo a Rally.
Oftalmólogos veterinarios consiguen devolverle la visión del ojo izquierdo a Rally.

Consiguen devolver la vista a una perra tras un accidente de caza

Oftalmólogos veterinarios logran devolver la visión del ojo izquierdo a una labradora retriever que, tras un accidente de caza, presentaba 14 perdigones en la cabeza

Alfonso Neira de Urbina - 03-04-2019 - 14:00 H

Un equipo de oftalmólogos del Hospital Veterinario de la Universidad de California Davis (UC Davis) consiguen, contra todo pronóstico, devolver la vista a un perro que había sufrido un accidente de caza.

Se trata de Rally, un perra de 1 año de edad de la raza labrador retriever, a la que dispararon accidentalmente durante una cacería, provocándole graves daños en ambos ojos. Sus dueños la llevaron inmediatamente a una clínica que la derivó al Servicio de Oftalmología del Hospital Veterinario de la UC Davis, que cuenta con emergencias las 24 horas y un nutrido equipo de oftalmólogos veterinarios.

Al llegar al hospital de la UC Davis, los veterinarios examinaron a Rally y pudieron comprobar que no podía ver por ninguno de los dos ojos ya que no respondían a los estímulos de la luz. Asimismo, la perra presentaba heridas en ambas córneas, de las que sobresalía tejido del iris, y las cuencas estaban inflamadas y ensangrentadas, lo que impidió en un primer momento la evaluación de las estructuras más profundas de los ojos por parte de los veterinarios.

Para una mejor evaluación, el servicio de radiografía efectuó una tomografía computarizada, cuyos resultados revelaron que el animal presentaba 14 perdigones en su oreja derecha, en el hocico, en las órbitas y en los músculos de la cabeza.

Posteriormente, en la evaluación clínica, los veterinarios comprobaron que el disparo había atravesado ambas córneas y los perdigones se había alojado adyacentes a los ojos, pero no dentro de los mismos. Los expertos también confirmaron que ninguno de los perdigones penetró hasta su cerebro.

Con esta información, los oftalmólogos veterinarios Steve Hollingsworth y Kelly Knickelbein operaron de emergencia a Rally, con la intención de curar sus ojos.

El ojo derecho era el que peor situación presentaba y los veterinarios guardaban poca esperanza de devolverle la visión, aunque confiaban en poder salvarlo con fines estéticos, siempre y cuando Rally no fuese a sufrir. En cuanto al ojo izquierdo, una remota posibilidad daba esperanzas de que la labradora retriever volviese a ver.

LA OPERACIÓN QUIRÚRGICA DE RALLY

Los veterinarios colocaron colgajos conjuntivales tanto en el ojo derecho como en el izquierdo para estabilizar las heridas que presentaban las corneas. Asimismo, los oftalmólogos retiraron los tres perdigones de la oreja derecha de la perra y tomaron la decisión de dejar los perdigones no tóxicos restantes donde se encontraban.

Después de ser operada, Rally se recuperó bien de la anestesia y dos días después pudo abandonar el Hospital Veterinario de la UC Davis, momento en el que su ojos estaban completamente curados, pero no había recuperado la vista.

Los veterinarios guardaban la esperanza de que, al disminuir la inflamación, Rally recuperase la vista, aunque era muy probable que se quedase ciega de forma permanente.

Es más, mientras reparaban las heridas corneales de ambos ojos, estos presentaban una herida de salida que no podía ser reparada. Por ello era probable que Rally podría tener complicaciones en el futuro como una inflamación intraocular persistente, glaucoma o que se fuera necesario extirpar uno o los dos ojos.

Los dueños de Rally empezaron a suministrarles los cuidados que le habían aconsejado los veterinarios ya en el hogar (diversas gotas y ungüentos para los ojos y medicamentos orales que tenían que ser suministrados varias veces al día).

Una semana después, en su primera cita de seguimiento Rally todavía no podía ver, pero a las tres semanas los oftalmólogos vieron indicios de que recuperaba la vista del ojo izquierdo, y cuatro meses después Rally no presentaba molestias en el ojo derecho y veía por el izquierdo. Por lo que la intervención de los veterinarios fue un éxito total.

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