El vicepresidente de la Organización Colegial Veterinaria, Gonzalo Moreno del Val, ha comparecido en la Comisión de Agricultura del Senado
Los veterinarios denuncian su situación en el Senado: “Se legisla desde la creencia de que no trabajamos adecuadamente y se nos criminaliza”
El vicepresidente de la Organización Colegial Veterinaria, Gonzalo Moreno del Val, ha comparecido en la Comisión de Agricultura del Senado
Francisco Ramón López -
02-04-2025 - 13:05 H -
min.
Desde que entrara en vigor a principios de año el artículo 39.1 del Real Decreto 666/2023 de medicamentos veterinarios, que obliga a la comunicación de los datos de prescripciones veterinarias para antimicrobianos en animales de compañía a través de la plataforma Presvet, el sector está en pie de guerra.
Y es que los veterinarios consideran que esta norma es demasiado restrictiva y cuestiona el criterio clínico de los profesionales a la hora de prescribir algunos medicamentos, por lo que los representantes del sector han pedido en reiteradas ocasiones reunirse con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
La polémica incluso ha llegado a la política nacional y regional. Hoy, miércoles 2 de marzo, el vicepresidente de la Organización Colegial Veterinaria (OCV), Gonzalo Moreno del Val, ha comparecido en la Comisión de Agricultura del Senado para explicar la situación.
“Me encuentro ante ustedes para hablarles de los problemas a los que nos enfrentamos los veterinarios y veterinarias de todos los sectores en los últimos años y que recientemente nos han llevado a las calles”, ha manifestado.
En este sentido, ha hecho referencia a la normativa europea y su trasposición obligatoria en España, un punto que ha desmentido. “El reglamento, y esta es la primera, pero no la última vez que voy a corregir al ministro de Agricultura, no es necesario transponerlo”, ha defendido.
Para el vicepresidente, en España se ha optado por una interpretación “restrictiva que se hace a diferencia de otros países”. “De hecho, esta interpretación ni siquiera la comparten las distintas administraciones competentes de nuestro país. La Agencia Española de Medicamentos mantiene una interpretación mucho más laxa”, ha añadido.
“Si el estado no es capaz de establecer un criterio común entre Sanidad y Agricultura para que los inspectores lo apliquen, ya puedo adelantarles que la norma acabará por ser interpretada de manera diferente en cada comunidad, en cada provincia, o incluso por cada inspector”, ha asegurado, advirtiendo que se encuentran en un escenario de “falta de seguridad jurídica”.
En este sentido, ha criticado que no se haya contado con los veterinarios en su redacción. “Se legisla desde la creencia de que los veterinarios no trabajan adecuadamente y se nos criminaliza. Realmente se desconoce la realidad del sector y falta una visión práctica, técnica y científica de los veterinarios”, ha añadido.
En este punto, ha lamentado que el ministro de Agricultura no los haya recibido, pero le ha advertido de que la situación está generando un consenso en todo el sector de los animales de compañía, no solo entre los veterinarios, algo que podría llegar a tener consecuencias electorales.
“Hemos recibido ya el apoyo de organizaciones que en otros aspectos resultaría complicado que pudieran coincidir, como el PACMA, ASAJA o la Federación de Caza. Además de casi 200.000 ciudadanos que se han puesto de nuestro lado en peticiones por internet”, ha indicado.
Uno de los puntos que más preocupa a los veterinarios, según Moreno del Val, es el uso de medicamentos al margen de autorización, un aspecto en el que España ha optado por una interpretación “restrictiva”.
“El ministerio impide a los veterinarios tener cierta flexibilidad justificada en el uso de medicamentos fuera de lo establecido en su ficha técnica y, por tanto, conduce a problemas de salud y bienestar animal y de salud pública”, ha afirmado.
Otro ámbito es el de las resistencias antimicrobianas, otro campo en el que también ha lamentado que en España se haya optado por una de las restricciones más duras de Europa.
“El Ministerio de Agricultura parece pensar que el problema de las resistencias lo generamos los veterinarios y decidió establecer el marco más restrictivo para el uso de antibióticos en veterinaria de la Unión Europea”, ha incidido.
Otro problema es el de la dispensación. “En Europa somos una excepción, ya que impera un sistema de distribución de medicamentos veterinarios en el que los profesionales de la veterinaria tienen la facultad de prescribir y suministrar los fármacos necesarios para completar los tratamientos de sus pacientes”, ha manifestado.
Por último, ha criticado el sistema Presvet, una plataforma adicional que genera una “duplicidad” y no utiliza las medidas estandarizadas en Europa. “El sistema genera una duplicidad evidente y va en contra del objetivo del reglamento de reducir la carga administrativa. No solo es, pues, innecesario, sino que además es excesivo porque exige comunicar una gran cantidad de información difícilmente justificable de cada prescripción”, ha concluido.