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MASCOTAS

Veterinarios salvan a un bulldog que casi muere tras dar un simple paseo

El animal presentaba dificultades para respirar y tuvo que ser atendido de urgencia tras dar una caminata suave con sus propietarios

Los perros braquicéfalos pueden tener problemas respiratorios.
Los perros braquicéfalos pueden tener problemas respiratorios.

Veterinarios salvan a un bulldog que casi muere tras dar un simple paseo

El animal presentaba dificultades para respirar y tuvo que ser atendido de urgencia tras dar una caminata suave con sus propietarios

Jorge Jiménez - 22-02-2022 - 13:00 H - min.

Un equipo de veterinarios ha salvado en Reino Unido a un bulldog inglés que casi muere después de desarrollar problemas respiratorios críticos durante una caminata suave. Los veterinarios instan a los propietarios de perros braquicéfalos a que acudan siempre a un profesional en caso de que tengan sospechas sobre problemas de salud en sus animales.

El propietario del bulldog ha aconsejado también a otros titulares de perros que presten atención a las señales de advertencia graves que muestran las mascotas, incluso cuando el clima no es cálido.

Teniendo en cuenta que el bulldog inglés es un perro braquicéfalo, los veterinarios han advertido que “ha habido un auge masivo” en la tenencia de este tipo de razas de hocico corto, que —aseguran— se ha incrementado en “más del 3.000% en poco más de una década”.

Asimismo, advierten que las razas de perro braquicéfalas son susceptibles a varios problemas de salud, incluido el síndrome de obstrucción de las vías respiratorias, debido a un estrechamiento del tracto respiratorio superior.

Adam Grater, el propietario del perro, y su esposa habían tenido anteriormente Jack Russell terriers, pero habían elegido a Dozer (nombre del bulldog), de dos años, por su naturaleza amable con sus dos hijos pequeños.

“Habíamos escuchado todas las historias sobre posibles problemas respiratorios, pero sabíamos que no íbamos a dejar que los niños lo sacaran de quicio”, asegura Adam, que indica que el perro siempre se ha mostrado muy dócil con los pequeños.

El día en que el perro tuvo que ser llevado al veterinario de urgencia, Dozer había salido a caminar cerca de la casa de la familia cuando de repente se sintió mal. “Tenemos mucho cuidado al pasearlo y siempre llevamos dos o tres botellas de agua con nosotros”, apunta Adam.

“Probablemente fue incluso una caminata más corta de lo normal y fue un día bastante templado, no estábamos en una ola de calor, por lo que fue totalmente inesperado”, lamenta el propietario del animal que indica que, aunque estuvieron mucho tiempo a la sombra con el perro, este respiraba con dificultad y se quería sentar constantemente.

 Imagen de Dozer

EL BULLDOG FUE POSTERIORMENTE OPERADO

Adam señala que al principio el perro presentaba un jadeo normal, pero cada vez se le iba complicando más la respiración. Como era de noche y su veterinario estaba cerrado, Adam llamó inmediatamente a un centro de urgencia y luego llevó a Dozer a la clínica habitual.

En el centro de urgencia se necesitaron varias horas de trabajo por parte del equipo veterinario para sacar a Dozer de peligro. “Todos los veterinarios lo hicieron lo mejor que pudieron y nos mantuvieron muy bien informados”, recuerda Adam, que confiesa que no pudo dormir dada la situación hasta que recibió la noticia de que el animal se encontraba bien.

Por recomendación de los veterinarios que atendieron al perro por la noche, el propietario lo llevó posteriormente a su clínica habitual, donde se decidió operarle para mejorar su respiración.

Susana Jauregui, que trató a Dozer la noche en que salvaron su vida que, aunque el animal no sufría un golpe de calor, sí que le costaba respirar, algo común en perros braquicéfalos.

“Dozer estaba muy inestable cuando lo trajeron y su presión arterial estaba cayendo de manera alarmante. Le dimos fluidos intravenosos rápidos para tratar de ayudar”, apunta Susana, que indica que cuando llevaron al perro a la sala de hospitalización el animal volvió a recaer rápidamente y tuvieron que volver a proporcionarle oxígeno.

Después de cuatro horas de seguimiento, los profesionales que atendieron a Dozer le conectaron un catéter nasal al oxígeno, y comenzó a estabilizarse progresivamente y a la mañana siguiente el perro se recuperó. “Fue un gran alivio para todos los involucrados y estamos muy contentos de saber que ahora está mejor”, celebra Jauregui.

“Nuestros propios especialistas están viendo un número cada vez mayor de perros de razas braquicéfalas que se derivan para un tratamiento correctivo y piden a los posibles propietarios de animales de compañía que investiguen antes de comprar las mascotas de moda”, apuntan desde el centro veterinario. Y es que, destacan que estos perros pueden sufrir problemas de salud angustiosos, como úlceras oculares, insolación y dificultades para respirar.

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