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Publican una guía legal para ayudar a determinar quién se queda con una mascota en casos de divorcio

La plataforma de peritaje veterinario Perivet ha elaborado una guía para determinar con quién debe quedarse al animal de compañía y cómo acreditar esa custodia ante un juez

La legislación española permite que, en un procedimiento de separación o divorcio, el juez establezca distintas medidas relacionadas con la mascota.
La legislación española permite que, en un procedimiento de separación o divorcio, el juez establezca distintas medidas relacionadas con la mascota.

Publican una guía legal para ayudar a determinar quién se queda con una mascota en casos de divorcio

La plataforma de peritaje veterinario Perivet ha elaborado una guía para determinar con quién debe quedarse al animal de compañía y cómo acreditar esa custodia ante un juez

Redacción - 22-01-2026 - 11:38 H - min.

Perivet, la primera plataforma de peritaje veterinario de España, ha elaborado una guía legal que aborda una de las cuestiones más delicadas en los procesos de separación y divorcio: determinar con quién debe quedarse la mascota y cómo acreditar esa custodia ante un juez.

La guía parte de una realidad cada vez más frecuente, en la que los animales de compañía forman parte del núcleo familiar y su destino genera conflictos especialmente sensibles durante una ruptura.

Desde la reforma del Código Civil en 2022, los animales han dejado de ser considerados objetos para ser reconocidos como seres sintientes, lo que implica que su custodia ya no se decide en función de la propiedad, sino atendiendo a su bienestar.

Según explica el documento, la legislación española permite que, en un procedimiento de separación o divorcio, el juez establezca distintas medidas relacionadas con la mascota, siempre basadas en el interés del animal. En este contexto, la clave jurídica ya no es quién compró al animal o a nombre de quién figura el microchip, sino quién puede garantizar mejores condiciones de vida, estabilidad y cuidados.

La guía detalla que los conflictos suelen surgir porque ambas partes consideran que mantienen un vínculo especial con la mascota. A ello se suman factores como quién se ha ocupado de su cuidado diario, quién ha asumido los gastos veterinarios, con quién convive habitualmente el animal o si existen hijos menores con un vínculo afectivo con él. Estas circunstancias, si no se valoran con criterios técnicos, pueden alargar y complicar el proceso judicial.

En este sentido, Perivet subraya que los jueces necesitan criterios objetivos para tomar decisiones, más allá de argumentos emocionales. Aspectos como la rutina del animal, la calidad del entorno doméstico, la disponibilidad de tiempo para su cuidado, su estabilidad emocional, los antecedentes veterinarios o la capacidad económica para su manutención son determinantes a la hora de valorar con quién estará mejor.

La guía también explica cómo puede acreditarse quién ha sido el cuidador principal del animal. La documentación veterinaria, los tratamientos recibidos, la asistencia a urgencias, los contratos relacionados con el animal, el domicilio habitual o los registros que demuestren una convivencia continuada ayudan a demostrar una relación real y sostenida de cuidado.

LA IMPORTANCIA DE UN INFORME PERICIAL VETERINARIO

Uno de los elementos centrales del documento es el informe pericial veterinario, que se presenta como una herramienta clave cuando existen discrepancias entre las partes. Este tipo de informe ofrece una evaluación técnica, neutral y objetiva sobre el estado de salud y bienestar del animal, su estabilidad emocional, el vínculo que mantiene con cada parte y la idoneidad del entorno en el que podría vivir tras la separación. Estos informes permiten al juez fundamentar su decisión en criterios profesionales verificables y reducir la conflictividad.

La guía señala que la custodia compartida de mascotas es una opción cada vez más habitual y puede resultar positiva cuando existe cooperación entre las partes y el animal se adapta bien a los cambios. No obstante, advierte de que, si genera ansiedad, estrés o desajustes en el animal, puede no ser la alternativa más adecuada, motivo por el cual la valoración técnica resulta especialmente relevante.

En cuanto a la manutención, el documento recuerda que tras una separación pueden establecerse acuerdos o resoluciones judiciales sobre los gastos del animal, que incluyen desde la atención veterinaria y la alimentación hasta la medicación, los seguros o los gastos extraordinarios, pudiendo repartirse entre las partes o asignarse a una sola.

La guía concluye que la custodia de las mascotas en los procesos de divorcio ha dejado de ser una cuestión patrimonial para convertirse en una decisión centrada en el bienestar animal. Acreditar quién puede ofrecer mejores condiciones de vida al animal contribuye a resoluciones más justas, rápidas y ajustadas a sus necesidades reales.

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