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VIE, 13/3/2026

ANIMALADAS

Malaria aviar, ¿una amenaza silenciosa para las aves carroñeras de España?

Una investigación ha revelado que aunque la presencia general de la malaria aviar en las aves carroñeras españolas es del 3,4%, la diversidad de parásitos detectados es sorprendentemente alta

Una de las carroñeras en las que han investigado la malaria aviar es el alimoche.
Una de las carroñeras en las que han investigado la malaria aviar es el alimoche.

Malaria aviar, ¿una amenaza silenciosa para las aves carroñeras de España?

Una investigación ha revelado que aunque la presencia general de la malaria aviar en las aves carroñeras españolas es del 3,4%, la diversidad de parásitos detectados es sorprendentemente alta

Redacción - 13-02-2026 - 12:48 H - min.

Las aves carroñeras desempeñan un papel ecológico crucial al eliminar cadáveres del medio ambiente, previniendo así la propagación de enfermedades y contribuyendo al reciclado de nutrientes en los ecosistemas. En Europa, y especialmente en España —que alberga más del 90% de los buitres europeos—, especies como el buitre leonado (Gyps fulvus), el buitre negro (Aegypius monachus), el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), el alimoche (Neophron percnopterus), el milano real (Milvus milvus) y el milano negro (Milvus migrans) constituyen un auténtico pilar de la salud ambiental.

Sin embargo, a pesar de su importancia, estas aves enfrentan a numerosas amenazas, entre los que destacan los venenos, las colisiones con infraestructuras, la contaminación por plomo y la exposición a fármacos veterinarios. A esta lista se suma ahora un peligro menos visible pero potencialmente preocupante: las enfermedades infecciosas transmitidas por insectos, como la malaria aviar.

La malaria aviar está causada por parásitos sanguíneos microscópicos (hemosporidios) de los géneros Plasmodium, Leucocytozoon y Haemoproteus, que se transmiten por la picadura de mosquitos y otros dípteros. Aunque esta enfermedad ha sido ampliamente estudiada en pequeños pájaros, se sabía muy poco sobre su presencia en grandes rapaces carroñeras europeas. De hecho, estudios anteriores basados en microscopía apenas habían detectado infecciones en buitres, lo que llevó a pensar que estas aves eran poco susceptibles a la enfermedad.

Pero ¿era realmente así? Un equipo de científicos liderado por el Grupo de Investigación en Ecología y Gestión de Fauna Silvestre del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC – CSIC, UCLM, JCCM) ha estudiado a fondo esta cuestión aplicando técnicas moleculares avanzadas sobre 383 muestras de sangre de nuestros buitres (carroñeros obligados) y milanos (carroñeros facultativos) del noreste y centro de España.

 

El objetivo de la investigación fue determinar la prevalencia de la malaria aviar en las poblaciones de buitres (quebrantahuesos, buitre negro, alimoche y buitre leonado) y milanos (milano real y milano negro) en España

PRESENCIA DE MALARIA AVIAR EN EL 3% DE LAS AVES CARROÑERAS DE ESPAÑA

Los resultados de la investigación mostraron que, aunque la presencia general de la malaria aviar en las aves carroñeras españolas es baja (solo un 3,4% de las aves están infectadas), la diversidad de parásitos detectados es sorprendentemente alta. Además, se identificaron 10 nuevas interacciones huésped-parásito que nunca habían sido documentadas por la ciencia. Entre los hallazgos más destacados figura la descripción de un nuevo linaje de Leucocytozoon, bautizado como lGYPBAR01, que afecta a todos los buitres europeos analizados menos al buitre leonado.

La enfermedad fue detectada en las 6 especies de aves carroñeras estudiadas. Los milanos —carroñeros facultativos que también cazan presas vivas— presentaron las tasas más altas, especialmente el milano negro (8,3%). Entre los buitres, el buitre negro mostró mayor prevalencia de infección de malaria aviar que el quebrantahuesos o el buitre leonado. Un dato preocupante fue la detección de Plasmodium relictum (linaje pSGS1) en un milano real adulto, ya que este parásito es considerado una de las especies invasoras más peligrosas del mundo debido a su capacidad para causar mortalidades masivas en aves que no están acostumbradas a él.

Prevalencia interespecífica (%) de parásitos sanguíneos (hemosporidios) de malaria aviar en aves carroñeras obligadas (buitres) y facultativas (milanos) de España

LA MALARIA AVIAR NO SE TRANSMITE POR LA DIETA

La investigación sugiere que el riesgo de que un ave carroñera contraiga la malaria aviar no depende de la dieta, sino de otros rasgos ecológicos. Por ejemplo, las aves que anidan en árboles (como los milanos y el buitre negro) parecen estar más expuestas a los insectos transmisores que aquellas que prefieren los acantilados rocosos, como el buitre leonado o el quebrantahuesos.

Además, el comportamiento social y alimentario podrían jugar papeles determinantes. De este modo, los lugares donde se concentra mucho alimento, como los vertederos o los puntos de alimentación suplementaria (muladares), podrían convertirse en “puntos calientes” de transmisión de la malaria aviar al reunir a grandes grupos de aves y atraer a los insectos vectores. La migración añade otra dimensión epidemiológica, ya que las aves que viajan a África, como el alimoche o el milano negro, se exponen a una variedad mucho mayor de parásitos durante sus trayectos intercontinentales, importando potencialmente nuevas infecciones a Europa.

Finalmente, los hallazgos de este trabajo de investigación subrayan que el calentamiento global podría estar cambiando el escenario epidemiológico. El aumento de las temperaturas permite que los mosquitos y moscas que transmiten la malaria alcancen altitudes y latitudes donde antes no podían sobrevivir, como las zonas altas de los Pirineos. Esto significa que aves que históricamente vivían protegidas de la malaria aviar por el frío, ahora son vulnerables a una nueva enfermedad para la que su sistema inmunológico podría no estar preparado.

Los resultados de este estudio marcan un antes y un después en la conservación de las rapaces en España. Los investigadores instan a las autoridades a incluir el estudio del estado de salud y la monitorización de parásitos en los planes de conservación de estas aves protegidas, ya que su conservación también depende de entender la dinámica de sus enfermedades infecciosas en un escenario de cambio climático global.

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