VIERNES, 17 de abril 2026

VIE, 17/4/2026

OPINIÓN

mAbs: La nueva ola de innovación en medicina veterinaria

mAbs: La nueva ola de innovación en medicina veterinaria

mAbs: La nueva ola de innovación en medicina veterinaria

Raúl Ortega Gallego - 19-03-2026 - 13:18 H - min.

Marketing Manager Pain & Innovation Companion Animals – Zoetis

Las terapias con anticuerpos monoclonales (mAbs) podrían revolucionar la forma en que los veterinarios cuidan a las mascotas con enfermedades crónicas.

Puntos clave

  • Los anticuerpos monoclonales están diseñados para imitar los anticuerpos naturales de perros y gatos, proporcionando un tratamiento preciso y específico para cada especie como alternativa a las limitaciones de las terapias tradicionales.

  • Los mAbs ya están transformando el control del dolor por osteoartrosis y las enfermedades alérgicas cutáneas en mascotas. Además, se explora su uso para tratamientos de mayor duración y para abordar necesidades médicas no cubiertas en otras patologías crónicas, como la enfermedad renal y el cáncer.

  • Gracias a una investigación rigurosa y a la colaboración entre expertos, se desarrollan terapias con mAbs con buenos perfiles de seguridad y eficacia y capaces de producirse y distribuirse de forma consistente a gran escala.

Los seres humanos cuentan con múltiples opciones terapéuticas para el manejo de enfermedades crónicas. En Zoetis, consideramos que los animales también deben acceder a soluciones de igual rigor científico y calidad.

“Las enfermedades crónicas son complejas y desafiantes, pero las estamos abordando con pasión y rigor científico”, afirma Catrina Stirling, directora de Asuntos Regulatorios. “Nuestro objetivo es desarrollar anticuerpos monoclonales innovadores que respondan a importantes necesidades médicas no cubiertas y que tengan un impacto significativo para las mascotas, sus tutores y los veterinarios que las atienden”.

Abordando la raíz del problema

Al igual que en los humanos, las mascotas poseen defensas naturales —los anticuerpos— que ayudan a su organismo a combatir las enfermedades.

“La biología de los perros y los gatos es única, y los factores que impulsan la evolución de las enfermedades también lo son. La principal ventaja de los mAbs es que se diseñan para imitar las defensas naturales de cada animal”, explica Scott Knauer, responsable de Investigación en Animales de Compañía dentro del área de Terapéutica Global de I+D de Zoetis. “Se diseñan específicamente para dirigirse y unirse únicamente a la proteína responsable de la progresión de la enfermedad y que compromete la calidad y la esperanza de vida de la mascota”.

Durante más de 40 años, los mAbs se han utilizado en medicina humana para el tratamiento de diversas patologías. A enero de 2025, más de 160 anticuerpos monoclonales contaban con aprobación para uso en salud humana. En contraste, en salud animal únicamente hay cinco disponibles. Actualmente, Zoetis continúa invirtiendo en investigación con más de 50 objetivos terapéuticos de mAbs en cinco especies distintas.

Una necesidad urgente

La osteoartrosis (OA), las alergias cutáneas, la enfermedad renal, el cáncer y las enfermedades cardiovasculares son algunas de las patologías crónicas que afectan a las mascotas en todo el mundo. En muchos países existen opciones para controlar el dolor por OA y el prurito alérgico en perros, pero en casos de enfermedad renal u oncológica, la mayoría de las veces solo se ofrece tratamiento paliativo.

“Con frecuencia, los veterinarios tienen que dar noticias devastadoras: ‘No podemos hacer nada más que mantener a su mascota lo más cómoda posible’. Ningún tutor quiere escuchar eso. Queremos cambiar esta realidad ampliando el arsenal terapéutico con nuevas opciones”, señala Scott.

Por ejemplo, en la enfermedad renal: a los 13 años, el 80 % de los gatos padecerá enfermedad renal. En perros mayores, la enfermedad renal crónica afecta hasta al 10 %. Como no existe una terapia que actúe específicamente sobre la ERC, los veterinarios solo pueden ofrecer cuidados paliativos, como dietas específicas y tratamiento de signos como vómitos o deshidratación.

El cáncer es una de las principales causas de muerte en perros y gatos. Se estima que 1 de cada 4 perros desarrollará cáncer a lo largo de su vida, y que el 50 % de los perros mayores de 10 años lo padecerá. La cirugía y la quimioterapia son opciones disponibles, pero presentan limitaciones.

“La cirugía no siempre es exitosa y además es costosa”, explica Amanda Guth, veterinaria y directora de Investigación en I+D de Zoetis. “La quimioterapia, como cualquier medicamento, puede provocar acontecimientos adversos en el animal. Además, si no se dispone del equipo y la formación adecuados, la quimioterapia y la radioterapia pueden resultar tóxicas para el personal veterinario encargado de administrarlas.”

“La necesidad de nuevas terapias en todo el mundo es enorme. Queremos contribuir a cerrar esa brecha con la próxima ola de innovaciones”, añade Scott.

¿Cómo podrían los mAbs revolucionar la atención veterinaria?

Los científicos desarrollan mAbs en laboratorio mediante la modificación genética de líneas celulares, logrando la expresión del anticuerpo monoclonal deseado dirigido al mediador o receptor específico.

Al unirse con alta especificidad a los mediadores clave de la progresión de la enfermedad, ofrecen un abordaje terapéutico más preciso que las opciones tradicionales.

“Las terapias convencionales no siempre presentan una tolerabilidad adecuada. Por ejemplo, los AINEs se han utilizado durante años para el control del dolor crónico por OA en mascotas. Sin embargo, en gatos su uso es limitado debido a la mayor probabilidad de acontecimientos adversos gastrointestinales, renales y hepáticos8,9, señala Mónica Escalada, directora de Asuntos Regulatorios.

“Los anticuerpos monoclonales son terapias dirigidas que actúan de forma análoga a los anticuerpos naturales. Se metabolizan y eliminan como los anticuerpos propios del organismo, con mínima participación del hígado o los riñones, lo que reduce el riesgo de toxicidad asociada a fármacos como los AINEs. Esto permite prolongar la duración del tratamiento y, potencialmente, mejorar la expectativa y la calidad de vida de la mascota.”

Para seguir avanzando en el tratamiento del dolor por OA en perros y gatos y de la dermatitis alérgica y atópica en perros, los científicos trabajan en mAbs de acción más prolongada. “Esto podría traducirse en menos visitas al veterinario y una mejor adherencia al tratamiento de enfermedades crónicas, suponiendo un verdadero cambio de paradigma en la medicina veterinaria”, señala Scott.

En oncología, se están desarrollando mAbs con potencial para tratar el cáncer, no solo aliviar sus síntomas. “Ya sea eliminando células tumorales o estimulando el sistema inmunitario de la mascota, de manera similar a las terapias oncológicas más recientes en medicina humana”, explica Amanda.

No obstante, desarrollar terapias diferenciadas y de mayor duración es complejo. Cada especie presenta una biología propia, lo que exige un enfoque de I+D riguroso y exhaustivo que parta de identificar necesidades médicas no cubiertas.

Enfoque meticuloso para el desarrollo de mAbs

Durante más de una década, científicos en salud animal, incluidos los de Zoetis, han investigado y desarrollado mAbs y otras soluciones terapéuticas para ayudar a las mascotas a vivir más tiempo y con mejor salud. Estas innovaciones son posibles gracias a un enfoque estructurado que incluye:

1. Definir el problema

Antes de iniciar cualquier programa, se formulan preguntas clave:
“¿Qué falta en la medicina veterinaria? ¿Dónde están las brechas terapéuticas? ¿Qué herramientas podrían cubrirlas?” Con base en ello, se priorizan las áreas con mayor potencial de impacto, equilibrando necesidad clínica y rigor científico.

2. Comprender la biología del animal

Se profundiza en la biología específica de cada especie para identificar los desencadenantes de la enfermedad: ¿una proteína hiperactiva? ¿Un receptor alterado? ¿Una citocina desregulada?

3. Diseñar mAbs dirigidos a la diana

“El objetivo es diseñar un anticuerpo monoclonal específico para una especie y para una diana concreta”, explica Scott.


Un mAb bien diseñado se une a su diana y genera el efecto buscado, frenar la progresión de la enfermedad, interrumpir una señal patológica o controlar el dolor, y debe ser potente, seguro para el animal y para el profesional veterinario que lo administra, además de escalable, es decir, factible de fabricar de manera eficiente y con acceso para los tutores.

4. Cumplir y superar los requisitos regulatorios

“Los procesos regulatorios son sólidos a nivel global. Los requisitos de seguridad y eficacia en salud animal son muy similares a los de salud humana”, señala Mónica.
Desde el inicio se sigue un proceso formal regulado, con protocolos estrictos para los ensayos clínicos. Además, los equipos suelen ir más allá de las exigencias normativas para garantizar productos seguros, eficaces y clínicamente relevantes.

5. Reunir a los expertos adecuados

Para impulsar la innovación en salud animal, los científicos colaboran con expertos internos y externos, líderes de opinión y clínicas veterinarias de todo el mundo. Los equipos de I+D integran biólogos, ingenieros de proteínas y otros especialistas que trabajan de forma conjunta para abordar la complejidad de las enfermedades crónicas.

“Estamos comprometidos a ser el proveedor de referencia en mAbs para los veterinarios”, concluye Scott. “Nuestro trabajo tiene un profundo propósito. Además, muchos de nuestros científicos también son tutores de mascotas, y estamos decididos a desarrollar terapias eficaces y seguras que confiaríamos en utilizar con nuestros propios animales”.

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