MIÉ, 12/8/2026
Los veterinarios etólogos explican que el dolor es una de las causas más frecuentes y, al mismo tiempo, menos diagnosticadas de los cambios de comportamiento.
Veterinarios etólogos analizan cómo el dolor y los problemas de la piel y el estómago cambian la personalidad de una mascota
Los veterinarios etólogos inciden en la importancia de realizar un diagnóstico médico completo antes de atribuir un cambio de conducta a un problema exclusivamente comportamental.
Los veterinarios etólogos advierten de que numerosos cambios de comportamiento en perros y gatos pueden tener su origen en enfermedades físicas y no responder exclusivamente a problemas de conducta. En este sentido, desde el Grupo de Especialidad de Medicina del Comportamiento Animal (GEMCA) han compartido un artículo de Susana Muñiz de Miguel, donde recuerda que el dolor crónico, las enfermedades gastrointestinales, las patologías dermatológicas o incluso determinados tratamientos farmacológicos pueden modificar la forma en que un animal interactúa con su entorno.
Asimismo, la veterinaria etóloga incide en la importancia de realizar un diagnóstico médico completo antes de atribuir un cambio de conducta a un problema exclusivamente comportamental, ya que tratar únicamente el síntoma conductual sin abordar la enfermedad subyacente puede resultar ineficaz.
En este contexto, señala que “a menudo pensamos en la salud mental y física de nuestros perros y gatos como dos entidades completamente separadas”, cuando, en realidad, el comportamiento puede ser, en muchas ocasiones, “el único lenguaje que tienen nuestros animales para decirnos: ‘Me duele algo’”.
De la misma forma, explica que el dolor es una de las causas más frecuentes y, al mismo tiempo, menos diagnosticadas de los cambios de comportamiento, especialmente cuando tiene un origen ortopédico y se cronifica.
Así, recuerda que, por instinto de supervivencia, perros y gatos han evolucionado para ocultar el dolor durante el mayor tiempo posible, lo que dificulta su detección y favorece que las alteraciones de conducta sean, en ocasiones, uno de los primeros signos que perciben los tutores.
En el caso de los gatos, la veterinaria etóloga destaca que la osteoartritis es muy frecuente en animales de edad avanzada, aunque rara vez se detecta porque estos pacientes casi nunca cojean. En su lugar, comienzan a aparecer cambios sutiles como dejar de subirse a lugares elevados, dudar antes de saltar, dormir más tiempo del habitual, mostrar menos interés por el juego o reaccionar con agresividad cuando se les manipula la zona lumbar.
Asimismo, apunta que un gato con dolor articular puede dejar de utilizar el arenero simplemente porque agacharse le resulta doloroso o porque los bordes de la bandeja son demasiado altos.
En los perros, explica que el dolor puede modificar de forma importante su manera de relacionarse con las personas y con otros animales. Así, un perro con dolor de espalda o de cadera puede desarrollar respuestas agresivas como mecanismo de autoprotección si anticipa que una caricia, el cepillado o la colocación de la correa le provocarán más dolor.
Muñiz también subraya la estrecha relación existente entre el dolor crónico y los trastornos de ansiedad. Según indica, el dolor mantiene al sistema nervioso en un estado permanente de alerta y estrés, favoreciendo la aparición de miedos, fobias a determinadas superficies, una mayor sensibilidad frente a estímulos cotidianos o un incremento de la ansiedad por separación.
No obstante, recuerda que el dolor no siempre se manifiesta mediante agresividad o apatía. Algunos animales desarrollan conductas de búsqueda constante de atención, mostrando un apego excesivo hacia sus tutores, lloriqueando o siguiéndolos de manera continua por la vivienda.
LA INFLUENCIA DE LOS TRASTORNOS GASTROINTESTINALES SOBRE LA CONDUCTA
Otro de los aspectos que destaca la veterinaria etóloga es la estrecha relación entre el intestino y el cerebro. En este sentido, explican que las enfermedades gastrointestinales no solo producen signos digestivos como vómitos o diarrea, sino que también pueden provocar alteraciones del comportamiento que lleguen a confundirse con fobias o trastornos psiquiátricos.
Así, señala que el dolor visceral asociado a problemas como las náuseas crónicas, la acidez, las intolerancias alimentarias o la inflamación intestinal puede generar frustración y ansiedad en perros y gatos.
Entre los comportamientos que pueden aparecer citan el lamido repetitivo de labios, el exceso de salivación, la masticación en vacío o la ingesta compulsiva de hierba, plantas, telas, plásticos, así como el lamido insistente del suelo o de las paredes. Según explica, este último comportamiento, conocido como pica, suele interpretarse erróneamente como aburrimiento o un capricho, cuando puede estar indicando un problema digestivo.
Asimismo, indica que el malestar digestivo crónico también puede alterar el descanso del animal y favorecer la irritabilidad, disminuir la tolerancia a la manipulación o aumentar la probabilidad de responder de forma agresiva ante estímulos de escasa intensidad.
Susana Muñiz de Miguel añade que la inflamación intestinal también influye sobre la producción de neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo, por lo que consideran imprescindible tratar el problema digestivo mediante la dieta y la medicación antes de abordar la modificación de la conducta.
SOLUCIONES VETERINARIAS
Tal y como incide la veterinaria etóloga en su artículo, los problemas intestinales presentan relación directa con la conducta de las mascotas. Es por ello que, desde el sector veterinario, existen herramientas que permiten mejorar este aspecto de la salud de los animales de compañía.
En este sentido, los profesionales tienen a su disposición Omniflora de Hifarmax. Se trata de un simbiótico de alta efectividad que permite la recuperación rápida de episodios de diarrea, promoviendo el equilibrio de la microbiota intestinal y el funcionamiento del sistema inmune.
Además, Susana Muñiz de Miguel menciona en su artículo los problemas derivados de la osteoartritis en mascotas. En este contexto, Vet Expert ha presentado recientemente Arthrovet Ultra, una formulación articular para el manejo nutricional multimodal de la osteoartritis en perros y gatos. El producto incorpora cinco ingredientes con mecanismos de acción documentados y está diseñado para el manejo a largo plazo de animales con osteoartritis o movilidad reducida.
Por otra parte, Ecuphar cuenta con Daxocox, indicado para la osteoartritis y recientemente autorizado para el manejo perioperatorio. “Su administración semanal supone un avance significativo en el tratamiento del dolor crónico y en la optimización de los procedimientos quirúrgicos en perros”, tal y como remarcan desde la compañía.