El consejero de Agricultura de Castilla-La Mancha ha recordado las graves consecuencias que puede tener esta enfermedad, que conlleva el vaciado sanitario de las explotaciones
Castilla-La Mancha pide a los ganaderos que sean “muy precavidos” ante los focos de dermatosis nodular contagiosa en Cataluña
El consejero de Agricultura de Castilla-La Mancha ha recordado las graves consecuencias que puede tener esta enfermedad, que conlleva el vaciado sanitario de las explotaciones
Jorge Jiménez -
07-10-2025 - 16:44 H -
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La llegada de la dermatosis nodular contagiosa a España este mes de octubre, con varios focos localizados en Girona (Cataluña), está siendo sin duda uno de los temas más candentes para el sector de la salud animal nacional.
En este sentido, las autoridades españolas y regionales ya están tomando medidas para hacer frente a esta amenaza. Así, desde Cataluña se ha movilizado al Comité Científico en Dermatosis Nodular Contagiosa, que cuenta con expertos veterinarios del IRTA-CReSA.
Además, desde el Ministerio de Agricultura, tal y como ha recogido Animal’s Health, han asegurado que España ya dispone de un primer lote de 15.000 vacunas contra la enfermedad, y que seguirá trabajando para aumentar este número.
Y es que la enfermedad preocupa, tal y como se desprende de las palabras del consejero de Agricultura de Castilla-La Mancha, Julián Martínez Lizán, que, en declaraciones a los medios este 7 de octubre, ha mostrado su inquietud.
Durante su intervención, Martínez Lizán ha apelado a la necesidad de que desde el sector ganadero estén “muy vigilantes y muy precavidos a la hora de traer animales —sobre todo de cebadero— a las explotaciones de Castilla-La Mancha que puedan provenir de esas zonas afectadas, no solo de Girona, sino de Francia, una zona habitual desde donde se traen terneros”.
Además, el consejero ha destacado la importancia de aplicar unas buenas medidas de bioseguridad y de control de parásitos y vectores como mosquitos, “en la medida de lo posible”.
Por último, ha incidido en la gravedad de esta enfermedad, considerada “de alto riesgo”, que conlleva el vacío sanitario, es decir el sacrificio absoluto de todos los animales de una explotación. “Cuando esto le sucede a un ganadero, lógicamente se le crea un perjuicio máximo”, ha advertido Martínez Lizán.