DOMINGO, 26 de mayo 2024

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El aumento de temperaturas ha incrementado las infestaciones por larvas en ovejas y cabras de España

Una investigación en el área mediterránea del este de España ha detectado una prevalencia del 56,3% del parásito Oestrus ovis en ovejas y cabras, que ha aumentado en los últimos años debido a las temperaturas

Es una enfermedad propia de los pequeños rumiantes criados en extensivo.
Es una enfermedad propia de los pequeños rumiantes criados en extensivo.

El aumento de temperaturas ha incrementado las infestaciones por larvas en ovejas y cabras de España

Una investigación en el área mediterránea del este de España ha detectado una prevalencia del 56,3% del parásito Oestrus ovis en ovejas y cabras, que ha aumentado en los últimos años debido a las temperaturas

Redacción - 06-04-2023 - 17:07 H - min.

Oestrus ovis es un parásito obligado que causa una miasis conocida como oestrosis en rumiantes domésticos, encontrándose comúnmente en el área mediterránea. En los estadíos larvarios de esta mosca, las larvas se localizan en las focas nasales, senos paranasales, faringe e incluso sistema nervioso central de ovejas y cabras. Además, es una zoonosis, y en humanos puede afectar a zonas oculares, orificios nasales y labios.

Se trata de una enfermedad poco común en animales criados en intensivo, pero puede llegar a ser muy prevalente en ganado extensivo, que tiene contacto con la mosca. Su repercusión económica puede ser grande, ya que produce una disminución en la producción cárnica y lechera, así como inmunosupresión.

Para conocer mejor la prevalencia de esta enfermedad en España, un equipo de investigadores de la Universidad CEU Cardenal Herrera, Católica de Valencia y Murcia han llevado a cabo un estudio en ovejas y cabras del este de la península.

Así, desde 2009 hasta 2019 se examinaron un total de 3.476 cabezas de ovinos y caprinos de descarte de la costa mediterránea de España para detectar la presencia de O. ovis. La prevalencia total fue del 56,3%, significativamente mayor en ovinos que en caprinos (61,2% y 43%, respectivamente).

Además, se encontraron diferencias en la prevalencia media anual, registrándose el valor más alto en 2018 (61,7%) y el más bajo en 2012 (50,3%).

El otoño, para los ovinos, y el invierno, para los caprinos, fueron las estaciones con mayor número de ejemplares infestados. Se encontró que la temperatura, pero no la lluvia, estaba estadísticamente asociada con la prevalencia.

La mayoría de larvas en el estadío 1 se encontraron en la región anatómica I (tabique, meato y cornetes ventrales), mientras que las de estadío 2 y 3 se localizaron principalmente en las regiones II (nasofaringe, laberinto etmoidal y cornetes dorsales) y III (seno). La intensidad global fue de 12,8 larvas por cabeza, significativamente mayor en ovinos (13,3) que en caprinos (3,5).

“Nuestros resultados confirman la alta prevalencia de O. ovis en ovejas y cabras en esta área geográfica durante la última década, con una tendencia creciente en los últimos años en asociación con temperaturas medias más altas”, concluyen.

Las profesoras de la Facultad de Veterinaria CEU UCH Marilena Garijo, Ana Ahuir y Lola Llobat, autoras del estudio

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