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REDACCIÓN

La ingesta de alimentos crudos puede infestar de parásitos a los gatos

Los expertos advierten que la ingesta de comida cruda o el contacto con agua previamente contaminada predispone a los gatos a sufrir una enfermedad parasitaria, la toxoplasmosis, que además puede suponer una zoonosis de riesgo para determinados colectivos de personas

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La ingesta de alimentos crudos puede infestar de parásitos a los gatos

Los expertos advierten que la ingesta de comida cruda o el contacto con agua previamente contaminada predispone a los gatos a sufrir una enfermedad parasitaria, la toxoplasmosis, que además puede suponer una zoonosis de riesgo para determinados colectivos de personas

Javier López Villajos - 27-09-2018 - 12:00 H

Numerosos investigadores señalan el riesgo que supone alimentar con comida cruda a las mascotas dado que pueden sufrir una infestación de parásitos como es el caso de la toxoplasmosis, una enfermedad parasitara común en los gatos que además puede transmitirse a los humanos, debilitando el sistema inmune de éstos y causando peores alteraciones en su organismo.

Los profesionales de la clínica veterinaria explican que “la toxoplasmosis es una enfermedad causada por la infección de un parásito microscópico llamado Toxoplasma gondii”, un vector que se encuentra principalmente en la comida cruda, como también pueden ser las presas vivas que cazan en el exterior, además de beber agua previamente contaminada por las heces de otros gatos infectados por el mismo parásito.

SINTOMATOLOGÍA Y POSIBLES RIESGOS

Asimismo, los expertos detallan que la toxoplasmosis, que puede darse en otras muchas especies, tiene especial importancia en el gato ya que “es el único animal que puede eliminar quistes del toxoplasma en el medio ambiente”. De ingerir accidentalmente el parásito, pone en riesgo su propia salud con el desarrollo de la toxoplasmosis en sus intestinos que, según los profesionales de la clínica veterinaria Éboli, producen fiebre, aletargamiento, inapetencia, disnea respiratoria y diarrea en los gatos.

Con todo, y sólo en casos excepcionales, la toxoplasmosis felina puede desembocar en una “grave zoonosis en caso de infectar a personas con el sistema inmune debilitado y a mujeres embarazadas, ya que puede causar alteraciones en el feto”, aunque, según los expertos, "raramente se producen este tipo de casos".

MEDIDAS PREVENTIVAS

Los profesionales indican que hay que tomar una serie de precauciones higiénico-sanitarias para evitar el contagio de la toxoplasmosis en los gatos. 

Algunas de las recomendaciones pasan por cambiar, al menos una vez al día, la bandeja donde el gato hace sus deposiciones, además de lavarla con amoniaco y agua a altas temperaturas.

Pese a todo, los expertos aconsejan llevar al gato al veterinario para realizarle chequeos rutinarios ya que mediante un análisis de sangre puede detectarse la presencia de la toxoplasmosis en su organismo y de esta forma proceder a la administración de un tratamiento eficaz para su eliminación.

Esta información es meramente orientativa, en Animal’s Health, le recordamos que, ante cualquier duda, lo mejor es que lleve a su mascota al veterinario.

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