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PROFESIONALES

Viruela del mono: Veterinarios instan a controlar posibles reservorios y fauna susceptible

La Federación Estatal de Sindicatos Veterinarios recuerda que la viruela del mono es una zoonosis y apunta la importancia del control de posibles reservorios y de la fauna autóctona susceptible

Manuel Martínez, presidente de Fesvet.
Manuel Martínez, presidente de Fesvet.

Viruela del mono: Veterinarios instan a controlar posibles reservorios y fauna susceptible

La Federación Estatal de Sindicatos Veterinarios recuerda que la viruela del mono es una zoonosis y apunta la importancia del control de posibles reservorios y de la fauna autóctona susceptible

Redacción - 23-05-2022 - 09:09 H - min.

La viruela del mono se extiende por Europa y por España, que ya el pasado 17 de mayo notificaba los primeros casos sospechosos de esta enfermedad zoonósica que, según explicó en declaraciones para Animal’s Health el experto José Poveda, catedrático del área de Sanidad Animal en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, tiene su principal reservorio en algunos roedores.

Asimismo, Poveda subrayó que dado el carácter zoonósico de la viruela del mono, las autoridades sanitarias deberían contar con los veterinarios en comités de expertos para hacer frente a este tipo de enfermedades, ya que el colectivo tiene una amplia experiencia en su manejo.

Ahora, desde la Federación Estatal de Sindicatos Veterinarios (Fesvet) han emitido un comunicado en el que señalan que la viruela del mono “recuerda la importancia de contar con los veterinarios”. En el comunicado, el sindicato destaca que, en España, el mayor número de casos se encuentran concentrados, en la Comunidad de Madrid, donde se ha clausurado una sauna por razones de salud pública al haber sido un foco de contagio de esta enfermedad.

El Ministerio de Sanidad ha indicado como principal vía de transmisión de persona a persona las gotitas respiratorias grandes, así como el contacto directo con fluidos corporales, secreciones infectadas, u objetos contaminados, como la ropa, e incluso transmisión transplacentaria en mujeres embarazadas.

La viruela del mono es una enfermedad muy similar a la viruela humana producida por un Poxviridae del género Orthopoxvirus y que posee un tropismo particular por la piel y cursa con síntomas similares a los de la viruela humana, principalmente fiebre, malestar general, dolor de cabeza, escalofríos, adenopatías inguinales y aparición lesiones cutáneas que produce en la cara y en las manos.

La erupción variólica comienza en forma de manchas planas y rojas. Las manchas se convierten en ampollas, que se llenan de pus (formando pústulas) que al cabo de varios días forman costra.

Pero desde Fesvet remarcan que no se debe olvidar que el verdadero origen de la enfermedad está en una fuente animal y por tanto se trata de una zoonosis. A pesar del nombre, hay que destacar que los verdaderos reservorios del virus son diferentes roedores, el más conocido la rata de Gambia, en la que se mantiene asintomático y que forma parte de la dieta de los habitantes de muchos países africanos.

“La llamamos viruela de los monos, porque en ellos también aparecen las lesiones variólicas. El contacto el roedor y su carne contaminada, desencadena lesiones en personas jóvenes no vacunadas contra la viruela. Hay que señalar que fue la rata de Gambia, que a su vez transmitió el virus a los perritos de las praderas, como llegó a las personas en Estados Unidos en el brote de 2003”, apuntan desde Fesvet.

“Los veterinarios no somos alarmistas respecto a la enfermedad, pero recordamos a las autoridades el carácter zoonósico de esta, la necesidad de control de posibles reservorios y control de fauna autóctona susceptible. Los veterinarios por tanto debemos participar y formar parte de los comités de expertos. Sería un error obviar de nuevo la importante fuente de conocimiento de los profesionales veterinarios”, indican el sindicato veterinario.

No obstante, desde Fesvet aclaran que la viruela del mono, salvo cambios inesperados, no constituye actualmente una amenaza para la salud del público general pues no se propaga fácilmente entre las personas.

“Actualmente se dispone de vacunas cuyos datos en África sugieren que la vacuna contra la viruela es eficaz al menos en un 85% para prevenir dicha enfermedad. Aunque no  existe un tratamiento seguro y comprobado para la infección, los fármacos antivíricos pueden ser eficaces”, concluyen desde el sindicato.

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