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Viruela del mono: España aclara cómo deben ser las cuarentenas de mascotas en contacto con infectados

Los ministerios de Sanidad y Agricultura han publicado un documento conjunto en el que ofrecen recomendaciones de actuación en casos de personas afectadas por viruela del mono con mascotas a su cargo

Luis Planas, ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, y Carolina Darias, ministra de Sanidad.
Luis Planas, ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, y Carolina Darias, ministra de Sanidad.

Viruela del mono: España aclara cómo deben ser las cuarentenas de mascotas en contacto con infectados

Los ministerios de Sanidad y Agricultura han publicado un documento conjunto en el que ofrecen recomendaciones de actuación en casos de personas afectadas por viruela del mono con mascotas a su cargo

Redacción - 02-06-2022 - 10:00 H - min.

España es uno de los países más afectados por la reciente crisis sanitaria de la viruela del mono. De hecho, según los últimos datos del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), España y Portugal suponen más de 200 de los 321 casos registrados en la Unión Europea.

La viruela del mono es una zoonosis que afecta especialmente a los roedores, pero tampoco se puede descartar que afecte a otro tipo de mascotas, por ello, distintas instituciones recomiendan que, por precaución se evite el contacto con mascotas.

Ante esta situación, los Ministerios de Sanidad y de Agricultura, Pesca y Alimentación han lanzado un documento conjunto con recomendaciones de actuación en casos de personas afectadas por viruela del mono con mascotas a su cargo.

En el documento explican que en las zonas endémicas, el virus de la viruela del mono es probablemente mantenido en la naturaleza a través de su circulación entre diferentes mamíferos, incluyendo ardillas, ratas, ratones, lirones y primates, entre otros.

“Se cree que los roedores son el principal reservorio del virus, pudiendo actuar como reservorio asintomático, mientras que otros mamíferos como felinos, vacas, ovejas, etc., pueden presentar sintomatología”, apuntan.

La susceptibilidad de los animales varía dependiendo de la ruta de infección y de la edad de los mismos, y los síntomas podrían incluir fiebre, anorexia, depresión, síntomas respiratorios, lesiones en la piel, ojos, boca y nariz, que podrían presentarse en forma de erupciones dérmicas o epiteliales que pueden derivar hacia lesiones purulentas.

El texto señala que no se conocen casos de infección de animales (mascotas o animales salvajes) en Europa. En áreas endémicas, el virus de la viruela del mono se transmite a los humanos a través de la mordedura, a través de arañazos o por contacto directo con sangre, carne, fluidos corporales o lesiones cutáneas o en mucosas de animales infectados.

Igualmente, recuerdan que en 2003, en Estados Unidos, se notificaron 47 casos de viruela del mono en personas tras contacto estrecho con mamíferos domésticos, principalmente roedores. La expansión del virus entre estados federales estuvo ligado a perritos de la pradera infectados, usados como mascotas y que se mantuvieron en el mismo alojamiento que roedores de origen africano durante su crianza.

“En la situación actual, el riesgo en Europa se asentaría en la existencia de animales, como los roedores, que son hospedadores por los que el virus de la viruela del mono tiene preferencia, existiendo la posibilidad teórica de transmisión entre humanos y este tipo de animales”, añaden.

CONTACTO CON LOS SERVICIOS VETERINARIOS OFICIALES

Entre las recomendaciones para tratar casos sospechosos en mascotas, los Ministerios señalan que las autoridades competentes de salud pública deben trabajar conjuntamente y compartir la información de los casos humanos probables o confirmados que tengan mascotas a su cargo, con los servicios veterinarios oficiales competentes, para evaluar conjuntamente la conveniencia y las posibilidades existentes para realizar su aislamiento y, en su caso, las pruebas necesarias (PCR) a las mascotas de las personas infectadas o que han tenido un contacto estrecho con las mismas.

Asimismo, recomiendan que las personas infectadas con la viruela del mono deben evitar todo contacto con mamíferos domésticos, en particular con roedores (ratones, ratas, hámsters, gerbos, cobayas, ardillas, etc.), debido a la posibilidad de transmisión persona animal durante un periodo equivalente al periodo máximo de transmisibilidad del virus.

“Es decir, desde el inicio de síntomas hasta la desaparición completa de los síntomas y de las lesiones cutáneas, así como notificar el contacto con o tenencia de este tipo de roedores a los servicios de salud pública por parte de los afectados”, aclaran.

Por otro lado, abogan por que las personas que sean clasificadas como contactos estrechos de casos confirmados, minimicen el contacto con mascotas y animales silvestres y adopten todas las posibles medidas de precaución para evitar posibles transmisiones.

“Los casos confirmados o probables y los contactos estrechos de dichos casos deben evitar algunos hábitos como abrazar o besar a las mascotas, o compartir comida con ellas. De igual modo, se recomienda lavarse las manos antes y después de interactuar con las mascotas, así como llevar mascarilla durante la estancia en las áreas compartidas dentro del domicilio afectado y mantener un alto nivel de higiene general en el hogar con limpieza frecuente de superficies y suelos”, apuntan.

EL AISLAMIENTO DE LAS MASCOTAS SE REALIZARÁ EN EL DOMICILIO

Además, los animales que hayan estado en contacto estrecho con casos humanos confirmados deberán permanecer en aislamiento durante el periodo máximo de incubación de la enfermedad, que está descrito para humanos (en todos los casos, durante un período mínimo de 21 días), a contar desde su último contacto con la persona enferma o desde que se haya producido la curación de ésta.

El aislamiento se llevará a cabo en el domicilio de la persona infectada de forma que se garantice un adecuado nivel de bioseguridad que evite la liberación accidental del animal fuera del domicilio, así como el bienestar animal y el menor manejo necesario posible por la persona infectada en todo momento.

Respecto a los perros, podrían sacarse en caso necesario en periodos lo más cortos posibles con correa, bozal y evitando el contacto con otros animales. “Durante este tiempo se vigilará el estado de salud de los animales para la detección de posibles síntomas o lesiones compatibles con la infección.

El manejo, tanto del animal como de los materiales usados (cama, arena, comederos, bebederos…), se realizará siempre mediante el uso de mascarilla FFP2 y guantes, y en caso de varios miembros en el entorno familiar, preferentemente por la persona o personas que hayan podido ser vacunadas frente a la viruela humana, en su caso.

“Los residuos resultantes de la limpieza de las jaulas de las mascotas (principalmente roedores) pueden ser una fuente de infección, aunque poco probable, para los animales silvestres, por ello es necesario una gestión adecuada de dichos residuos, como residuos urbanos, y rociarlos con desinfectantes domésticos como lejía (particularmente los residuos de la cama de los animales) e introducirlos en bolsas herméticamente cerradas”, apuntan.

En caso de que alguno de los animales presentara síntomas compatibles con la enfermedad durante el periodo de seguimiento y aislamiento en el domicilio, los Servicios Veterinarios Oficiales de la Comunidad Autónoma se encargarán de tomar muestras de los animales sospechosos (muestra de lesión cutánea: líquido vesicular, frotis de lesiones vesiculares, exudados o costras e hisopos de la cavidad oral), que serán enviadas en medio de transporte de virus y conservadas en frío al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete para su análisis.

“El personal de laboratorio que maneje las muestras de estos animales o los veterinarios que, por cualquier motivo, obtengan muestras de mascotas sospechosas (contactos de humanos afectados) o enfermas también deberán protegerse de manera adecuada, realizando una gestión del riesgo (utilizando mascarillas, guantes, ropa que evite el contacto con la piel…)”, concluyen.

ACCEDE AL DOCUMENTO DE RECOMENDACIONES

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