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PROFESIONALES

Veterinarios y médicos trabajan en mejorar la calidad en injertos de piel

Profesionales sanitarios elaboran un estudio basado en pacientes humanos con quemaduras en la piel, para mejorar la calidad de los injertos en personas y animales

Holly Sparks, veterinaria y coautora del estudio sobre injertos publicado en Stem Cells Reports
Holly Sparks, veterinaria y coautora del estudio sobre injertos publicado en Stem Cells Reports

Veterinarios y médicos trabajan en mejorar la calidad en injertos de piel

Profesionales sanitarios elaboran un estudio basado en pacientes humanos con quemaduras en la piel, para mejorar la calidad de los injertos en personas y animales

Carolina Fernández-Miranda - 09-04-2020 - 20:00 H

La veterinaria Holly Sparks, científica clínica en Albert Innovates Health Solutions, especializada en grandes animales y profesora de la Facultad de Medicina Veterinaria (UCVM) en Canadá, es coautora de un nuevo estudio, cuyo objetivo es mejorar los injertos de piel, reducir las cicatrices y el picor crónico.

Sparks afirma que los injertos son muy necesarios para cerrar la herida e imprescindibles para evitar la infección. “Pero a menudo, el resultado final es un tejido cicatricial no funcional”, añade.

Para aquellas personas cuya piel ha sido quemada o dañada por una lesión o enfermedad, un injerto de piel, en ocasiones, puede ser su única solución. El principal problema que plantean los injertos que se están realizando en la actualidad es que "la piel injertada es disfuncional porque le falta gran parte de la dermis original, la capa media de piel que alberga el tejido conectivo, los vasos sanguíneos, las glándulas sebáceas, los nervios y los folículos capilares necesarios para la estructura y funciones normales de la piel", explica la veterinaria.

Como parte del estudio, Sparks y su equipo desarrollaron una técnica para aislar las células de la dermis en una pequeña biopsia de piel humana adulta y cultivarlas.

“Algunos de los mayores desafíos para los pacientes que viven con injertos de piel es el picor crónico. A través de este proyecto empezamos a abordar con éxito algunos de los objetivos. Tras tres meses de investigación, observamos que las células cultivadas trasplantadas se integraron en el injerto de piel y la gravedad del picor se redujo, lo cual es realmente emocionante”, apunta Sparks.

Esta veterinaria trabaja junto a Jeff Biernaskie, autor principal del estudio y titular de la Sociedad de Tratamiento de Quemados de Bomberos de Calgary, y un equipo multidisciplinar formado por investigadores veterinarios, médicos e ingenieros.

Todos ellos forman este grupo de investigación que se ha basado en el estudio de pacientes humanos con quemaduras para comenzar una investigación sobre la regeneración de la piel en animales publicado en Stem Cell Reports.

TRABAJAR CON PACIENTES HUMANOS TAMBIÉN AYUDA AL AVANCE VETERINARIO

“Mis pacientes no hablan, así que necesito inferir mucho sobre su experiencia a través de su comportamiento. A lo largo de este estudio, pude aprender directamente de pacientes humanos que viven con injertos de piel, y del equipo médico sobre su experiencia, lo que me hizo pensar en un planteamiento diferente para la investigación", comenta Sparks.

Además, señala que la naturaleza colaborativa y multidisciplinar del proyecto de investigación fue fundamental para su éxito. El equipo está compuesto por biólogos básicos de células madre, ingenieros biomédicos, veterinarios y médicos especializados en quemaduras y cirugía plástica.

Tras un tiempo de espera, los investigadores pudieron comprobar esperanzados que las células tratadas no mostraban comportamientos preocupantes o extraños.

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