El estudio, realizado en 77 perros infectados de forma natural por Dirofilaria immitis, comparó durante 30 días las dosis de 5 y 10 mg/kg cada 12 horas
Veterinarios españoles valoran el uso de una dosis menor de doxiciclina en perros con dirofilariosis
El estudio, realizado en 77 perros infectados de forma natural por Dirofilaria immitis, comparó durante 30 días las dosis de 5 y 10 mg/kg cada 12 horas
Redacción -
20-08-2026 - 12:05 H -
min.
Investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y la Universidad de Salamanca han comparado los efectos de dos dosis de doxiciclina sobre la respuesta inflamatoria, inmunitaria y de estrés en perros infectados de forma natural por Dirofilaria immitis.
Los resultados indican que la administración de 5 mg/kg cada 12 horas durante 30 días produjo una respuesta de los biomarcadores a corto plazo comparable a la observada con la pauta estándar de 10 mg/kg cada 12 horas.
El trabajo está firmado por Daniel Julio Vera, Beatriz Regina Morales, José Alberto Montoya, Elena Carretón y Noelia Costa Rodríguez, del área de Medicina Interna de la Facultad de Veterinaria y del Instituto Universitario de Investigaciones Biomédicas y Sanitarias de la ULPGC.
También participa Rodrigo Morchón, integrante del Grupo de Enfermedades Zoonósicas y One Health y del Laboratorio de Parasitología de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Salamanca.
La dirofilariosis cardiopulmonar canina, conocida también como enfermedad del gusano del corazón, es una infección parasitaria causada por el nematodo filárico D. immitis. La enfermedad se caracteriza por una marcada respuesta inflamatoria, impulsada en gran medida por su bacteria endosimbionte Wolbachia pipientis.
Esta bacteria está presente en los gusanos adultos, las fases larvarias y las microfilarias, y sus proteínas de superficie y otros componentes desencadenan una respuesta inflamatoria e inmunitaria que contribuye al daño vascular, pulmonar y sistémico.
Por este motivo, la doxiciclina se incorpora habitualmente a los protocolos de tratamiento para reducir o eliminar Wolbachia, atenuar la respuesta inflamatoria y minimizar la patología asociada al tratamiento adulticida. Las directrices internacionales recomiendan actualmente una dosis de 10 mg/kg cada 12 horas durante aproximadamente 30 días.
Sin embargo, algunos estudios anteriores habían planteado que dosis menores, como 5 mg/kg cada 12 horas, podrían conseguir reducciones comparables de la carga bacteriana. Los datos clínicos que comparan su efecto sobre los marcadores inflamatorios e inmunitarios en perros infectados de forma natural seguían siendo limitados.
Para analizar esta cuestión, los investigadores incluyeron 77 perros con infección por D. immitis atendidos en el Hospital Clínico Veterinario de la ULPGC entre septiembre de 2020 y septiembre de 2023.
Los animales fueron asignados aleatoriamente a dos grupos. Un total de 39 perros recibió 10 mg/kg de doxiciclina cada 12 horas, mientras que los 38 restantes fueron tratados con 5 mg/kg cada 12 horas, en ambos casos durante 30 días.
Al comienzo del estudio, el 48% de los perros presentaba concentraciones de proteína C reactiva superiores al intervalo de referencia, mientras que el 55,84% tenía concentraciones elevadas de cortisol.
Tras los 30 días de tratamiento, la concentración de proteína C reactiva disminuyó de forma estadísticamente significativa en los dos grupos. La proporción de perros que seguía presentando valores por encima del intervalo de referencia se situó entonces en el 25,97%.
Los investigadores no encontraron diferencias significativas entre las dos dosis en la magnitud de la reducción de este marcador. Según los autores, este resultado respalda la interpretación de que la pauta de 5 mg/kg produjo una respuesta antiinflamatoria a corto plazo comparable a la pauta estándar durante la fase previa al tratamiento adulticida.
Todos los perros completaron los 30 días de tratamiento y continuaron posteriormente con la terapia adulticida. Durante la fase evaluada no se observaron efectos adversos clínicamente relevantes atribuibles al protocolo que requirieran hospitalización, intervención farmacológica o controles clínicos adicionales.
Los autores consideran que la utilización de una dosis menor podría ofrecer posibles ventajas en términos de tolerancia gastrointestinal, cumplimiento por parte de los propietarios, costes del tratamiento y uso prudente de los antimicrobianos.
No obstante, subrayan que estos posibles beneficios son teóricos en el contexto del estudio, ya que no evaluaron específicamente los efectos gastrointestinales, la adherencia al tratamiento, las concentraciones de doxiciclina dentro del parásito ni los resultados clínicos a largo plazo.
Los investigadores advierten además de que la ausencia de diferencias significativas entre los grupos no debe interpretarse como una prueba de equivalencia biológica o clínica entre las dosis de 5 y 10 mg/kg.
El estudio tampoco cuantificó directamente la carga de Wolbachia ni analizó la patología pulmonar asociada a la muerte de los gusanos adultos. Los biomarcadores utilizados son indicadores indirectos y el seguimiento quedó limitado a los 30 días correspondientes a la administración de doxiciclina.
Por ello, el equipo reclama estudios con periodos de seguimiento más prolongados, especialmente hasta los días 60 y 90, que incorporen la cuantificación directa de Wolbachia, el análisis de la exposición intraparasitaria a la doxiciclina y la evaluación de los resultados clínicos durante y después del tratamiento adulticida.
En conclusión, los científicos españoles sostienen que la dosis de 5 mg/kg cada 12 horas mostró una respuesta de los biomarcadores a corto plazo comparable a la pauta estándar. Los resultados apoyan continuar evaluando dosis reducidas como posible alternativa para optimizar los protocolos de tratamiento de la dirofilariosis canina.