Desde el Consejo de Veterinarios de Cataluña han querido aclarar dudas relacionadas con los censos municipales de ADN canino
Los veterinarios de Cataluña aclaran dudas sobre el ADN canino y por qué no sustituye al microchip
Desde el Consejo de Veterinarios de Cataluña han querido aclarar dudas relacionadas con los censos municipales de ADN canino
Redacción -
12-06-2026 - 07:13 H -
min.
El Consejo de Colegios Veterinarios de Cataluña (CCVC) ha querido aclarar las dudas que existen en torno a los censos municipales de ADN canino y su relación con los sistemas oficiales de identificación de los animales de compañía. La entidad recuerda que, aunque cada vez son más los municipios que implantan este tipo de registros, el ADN canino no sustituye al microchip, cuya identificación continúa siendo obligatoria en Cataluña.
En los últimos años, una veintena de municipios catalanes han puesto en marcha censos municipales de ADN con el objetivo de identificar a los propietarios de los perros que abandonan heces en la vía pública y promover una tenencia responsable. Sin embargo, desde el Consejo han detectado que muchas personas confunden este sistema con la identificación mediante microchip y la inscripción en los registros oficiales de animales de compañía, como el Archivo de Identificación de Animales de Compañía (AIAC).
Por ello, insisten en que ambos mecanismos son diferentes y complementarios. El hecho de que un ayuntamiento disponga de un censo de ADN canino no exime a los propietarios de cumplir con la obligación legal de identificar a sus animales mediante microchip y registrarlos adecuadamente.
El ADN canino es un sistema que permite asociar a cada perro con un perfil genético único. Su principal finalidad es vincular las heces abandonadas en espacios públicos con el animal que las ha generado y, en consecuencia, con la persona responsable de su cuidado.
El objetivo de esta herramienta es favorecer la convivencia, fomentar comportamientos cívicos y reforzar la responsabilidad de quienes conviven con animales de compañía.
Para obtener este perfil genético, se recoge una muestra de sangre o saliva del perro mediante un procedimiento rápido, seguro e indoloro realizado en un centro veterinario. Posteriormente, la muestra se analiza en un laboratorio y se incorpora a una base de datos municipal asociada tanto al animal como a su propietario.
El Consejo recuerda que la obligatoriedad del ADN canino depende exclusivamente de las ordenanzas municipales. Por tanto, solo será exigible en aquellos municipios que hayan aprobado esta medida, pudiendo variar las condiciones, plazos o el régimen sancionador en función de cada ayuntamiento.
Los veterinarios catalanes recalcan que el microchip continúa siendo el sistema oficial de identificación obligatorio de los animales de compañía. Gracias a este dispositivo es posible localizar a la persona propietaria en caso de pérdida o recuperación del animal.
Tal y como establecen la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales y, en Cataluña, el Decreto legislativo 2/2008, todos los perros deben estar identificados mediante un microchip homologado e inscritos en los registros correspondientes.
Asimismo, explican que existen diferencias claras entre el AIAC y los censos de ADN. Mientras que el registro oficial recoge información administrativa del animal y de su propietario, como datos identificativos o de contacto, el censo genético incorpora la denominada "impronta biológica" del perro. Ambos sistemas tienen, por tanto, finalidades distintas.
En aquellos municipios donde existe este tipo de registro, cuando se localiza un excremento abandonado en la vía pública, se puede extraer una muestra para analizar su ADN. El perfil genético obtenido se compara con la base de datos municipal y, si existe coincidencia, es posible identificar al perro y a la persona responsable.
Desde el Consejo de Colegios Veterinarios de Cataluña concluyen que el propósito de estas iniciativas no es reemplazar los mecanismos oficiales de identificación, sino disuadir conductas incívicas y contribuir a que los espacios públicos sean más limpios y agradables para toda la ciudadanía, sin olvidar que la identificación mediante microchip sigue siendo un requisito legal imprescindible.