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PROFESIONALES

Valencia se decide finalmente a vacunar a sus veterinarios

La Comunidad Valenciana vacunará finalmente con AstraZeneca a sus veterinarios después de haberlos excluido en sus últimos planes

Ana Barceló, consejera de Sanidad de la Comunidad Valenciana.
Ana Barceló, consejera de Sanidad de la Comunidad Valenciana.

Valencia se decide finalmente a vacunar a sus veterinarios

La Comunidad Valenciana vacunará finalmente con AstraZeneca a sus veterinarios después de haberlos excluido en sus últimos planes

Redacción - 02-03-2021 - 08:45 H

La falta de dosis, agravada por las restricciones a la vacuna de AstraZeneca, así como un cambio de última hora en la Estrategia de Vacunación Covid-19 del Ministerio de Sanidad, forzó a retrasar en primera instancia la vacunación a los veterinarios valencianos. Así se confirmó el día 15 de febrero tras un encuentro con casi todos los colectivos sanitarios salvo cuatro (incluidos los veterinarios).

Más recientemente –el 26 de febrero y convocados los tres grupos sanitarios antes excluidos— la presión colegial obligó a Sanitat a dar alternativas: los veterinarios, sólo los colegiados en activo que estén ejerciendo la profesión (lo que incluye a quienes estén de baja o sometidos a un ERTE) y que tengan una edad de hasta 56 años (para así ajustarse a lo prescrito con la vacuna de AstraZeneca), serán llamados por las mutuas a ser vacunados, previsiblemente, a lo largo del mes de marzo.

Para concretar tal cosa, los veterinarios que reúnan esos requisitos y deseen ser inmunizados deberán apuntarse antes del próximo jueves, 4 de marzo, a través de un formulario que facilitarán el día 1 de marzo los colegios.

A este listado podrían también sumarse los colegiados en activo de entre 56 y 65 años. Según lo aclarado, este nuevo grupo sólo se vacunaría si se modificase efectivamente el criterio oficial para inyectar la vacuna de AstraZeneca, que ahora está limitada a personas de entre 18 y 55 años, y/o se ampliase el suministro con otras vacunas.

La inclusión de los veterinarios en esta fase supone aceptar que se trata de un proceso único al que no podrán incorporarse más personas en el futuro por el hecho de pasar a cumplir los requisitos (por ejemplo, un veterinario que hoy esté en paro y que en abril encuentre trabajo en una clínica).

Como en el encuentro del 15 de febrero, en la posterior cita del 26, los representantes de la consejería reconocieron que su margen de actuación estaba limitado a lo concretado en la referida estrategia nacional. De ahí que no se haya incluido, por ejemplo, al personal auxiliar de los centros veterinarios.

Fue la propia consejería, en la que fue la primera reunión preparatoria de la vacunación celebrada el 12 de enero, esta sí mantenida con todos los representantes de colectivos sanitarios, la que aclaró que los veterinarios sí entraban en el tercer grupo de la primera fase, referido a todo el “personal sanitario y sociosanitario” (el llamado Grupo 3). Cuestión que fue matizada en una tercera actualización de la estrategia nacional (del día 9) en la que sí se concretaban las profesiones sanitarias que podían considerarse tal cosa.

Desde entonces y conforme se confirmaban las noticias sobre la carestía de dosis, comenzaron a surgir las dudas de interpretación. El mismo 9 de febrero, por ejemplo, Cataluña decidió comenzar a vacunar a todo el personal “sanitario y sociosanitario”, así como al de Instituciones Penitenciarias (IIPP). Entre ellos se incluyó a los veterinarios, los farmacéuticos, los podólogos o los psicólogos clínicos.

Como se avanzaba, días antes —el 5 de enero— el Ministerio de Sanidad decidió —por razones de cautela derivadas de algunas carencias en los ensayos clínicos— limitar la vacuna de AstraZeneca solo a la población entre los 18 y 55 años. La decisión, lógicamente, restringió el uso global de las vacunas existentes, obligando a centrar las de Pfizer y Moderna en los más mayores y a dividir el referido grupo 3 en dos: 3A y 3B.

La situación de confusión fue tal que el 11 de febrero, el presidente de la Organización Colegial Veterinaria (OCV), Luis Alberto Calvo Sáez, exigió por carta a la ministra, Carolina Darias, “un criterio normativo unificado para que todos los territorios lleven a cabo idénticos protocolos de vacunación, en los que se incluya a los profesionales veterinarios sin depender de interpretaciones de las autonomías”.

LA TERCERA ACTUALIZACIÓN

Lo cierto es que aquella tercera actualización de la estrategia de vacunación del ministerio cambió la interpretación que de ella hacía la Consejería de Sanidad. En el nuevo grupo 3B aparecían sólo los fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, personal de farmacias, protésicos dentales, logopedas y personal de psicología clínica. Además de los veterinarios, en el listado se dejaba fuera a sanitarios como los ópticos-optometristas, podólogos y nutricionistas.

En cuanto se confirmó tal extremo, el CVCV volvió a contactar con la OCV para reclamar que se hicieran ante el ministerio gestiones para la inclusión de los veterinarios valencianos en el referido grupo de vacunación. En la carta remitida se dejaba claro que “esta nueva clasificación no responde a unos criterios de riesgo objetivos y transparentes y que nuestro colectivo debería incluirse de forma expresa”.

Además, a través de Unión Sanitaria Valenciana (USV), y de manera conjunta con los otros tres colegios excluidos, el ICOVV redactó un escrito dirigido al Ministerio de Sanidad.

La Junta de Andalucía, sin ir más lejos, también reclamó incluir a los veterinarios en el tercer grupo prioritario de la primera fase en el último Consejo Interterritorial de Sanidad.

LOS LISTADOS PREVIOS

De otro lado, cumpliendo con lo acordado en enero, los colegios de veterinarios remitieron a la Consejería de Sanidad el listado de colegiados que querían ser vacunados. Ese listado, dados los cambios acaecidos tras las acciones desplegadas por los representantes de los colectivos sanitarios inicialmente excluidos, es ahora inútil por lo que los colegios de veterinarios —como se ha dicho ya— remitirán de nuevo un formulario para que los colegiados valencianos que lo deseen y cumplan las condiciones ahora requeridas puedan apuntarse.

LA PNL DEL PP PARA QUE LOS VETERINARIOS VACUNEN

También se ha remitido el listado de profesionales que, en caso de ser llamados por la consejería para participar en el proceso de vacunación, acudirían a hacerlo. Son 247 voluntarios en toda la comunidad, lo que representa el 8% de los colegiados. En Alicante (Icoval), los 124 veterinarios apuntados representan un 12% de los profesionales en activo, en Valencia (ICOVV) son 113, el 6%, y en Castellón (COVCS) ascienden a 10 .

Por otra parte, el Partido Popular de la Comunidad Valenciana (PP-CV) contactó recientemente con miembros del CVCV para preparar una PNL con la que organizar la “vacunación másiva”. La propuesta planteada por esta formación es recurrir a una bolsa de voluntarios con todos los colectivos sanitarios aptos para vacunar —y citan específicamente la experiencia de los veterinarios en este terreno- para primero vacunarlos a ellos y después formarlos y habilitarlos excepcionalmente para que puedan proceder en espacios habilitados al efecto.

La tesis defendida en Les Corts el 25 de febrero por el presidente Ximo Puig, muy al contrario, es habilitar sitios de “vacunación masiva” pero hacerlo sólo con personal propio de Sanitat, apoyado por las mutuas y por personal de enfermería voluntario ya jubilado.

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