El encuentro ha sido organizado por el Grupo de Investigación en Sanidad Animal y Zoonosis y la Unidad de Investigación Competitiva de Zoonosis y Enfermedades Emergentes de la UCO
La Universidad de Córdoba acoge una jornada sobre la vigilancia para el control temprano de enfermedades emergentes en la fauna
El encuentro ha sido organizado por el Grupo de Investigación en Sanidad Animal y Zoonosis y la Unidad de Investigación Competitiva de Zoonosis y Enfermedades Emergentes de la UCO
Redacción -
19-01-2026 - 09:21 H -
min.
La Sala Mudéjar del Rectorado de la Universidad de Córdoba (UCO) acogió una jornada técnica dedicada a analizar la importancia de la vigilancia epidemiológica como herramienta fundamental para la detección temprana y el control de enfermedades emergentes en la fauna silvestre. El encuentro, organizado por el Grupo de Investigación en Sanidad Animal y Zoonosis (GISAZ) y la Unidad de Investigación Competitiva de Zoonosis y Enfermedades Emergentes (ENZOEM), reunió a especialistas en sanidad animal, epidemiología y gestión cinegética, así como a representantes del sector de la caza.
La jornada fue inaugurada por el vicerrector de Formación Continua, Empleabilidad y Emprendimiento de la UCO, Antonio Arenas, la directora de ENZOEM, Mª Ángeles Risalde, y el coordinador del GISAZ, Ignacio García, quienes dieron la bienvenida y expusieron los objetivos del encuentro, centrados en reforzar la colaboración entre el ámbito científico, las administraciones públicas y el colectivo cinegético en materia de sanidad animal y salud pública.
La primera ponencia técnica corrió a cargo de Antonio Arenas, catedrático de Enfermedades Infecciosas de la UCO, quien abordó el reconocimiento y control de enfermedades emergentes en la fauna silvestre, con especial atención a dos enfermedades de enorme actualidad e importancia, la influenza aviar y la peste porcina africana. Durante su intervención, se subrayó el elevado impacto sanitario, económico y ecológico de ambas enfermedades y la necesidad de sistemas de alerta temprana basados en la vigilancia del medio natural.
A continuación, Leonor Camacho, veterinaria del Programa de Vigilancia Epidemiológica de la Fauna Silvestre en Andalucía (PVE), presentó los principales hitos del citado programa, detallando su estructura, objetivos y resultados, así como el papel que desempeñan los cazadores en la notificación de hallazgos y en la obtención de muestras, claves para el seguimiento de enfermedades.
Seguidamente, el catedrático de Sanidad Animal de la UCO Ignacio García fue desgranando las medidas prácticas de bioseguridad dirigidas específicamente a los cazadores. En la ponencia se expusieron recomendaciones aplicables durante la actividad cinegética para minimizar el riesgo de diseminación de patógenos entre animales silvestres, explotaciones ganaderas y personas.
Posteriormente, Juan Ramón Villegas, jefe de Servicio de Agricultura, Ganadería e Industria de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, abordó interesantes consideraciones de sanidad animal en especies cinegéticas, poniendo el foco en enfermedades endémicas de relevancia persistente, como la tuberculosis o la lengua azul, y en la necesidad de mantener una vigilancia continuada más allá de las crisis sanitarias coyunturales.
La jornada concluyó con una mesa redonda titulada ‘La importancia de los cazadores en la epidemiovigilancia’, dinamizada por el gestor cinegético Francisco Beltrán, en la que participaron, como representante de los cazadores, el presidente de la Federación Andaluza de Caza, José María Mancheño, y de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Juan Ortegón, veterinario, director del Instituto Andaluz de la Caza y Pesca Continental, y Félix Gómez-Guillamón, coordinador del PVE. Durante el debate se puso de manifiesto el consenso existente sobre el papel estratégico del cazador como colaborador necesario de las administraciones y como observador privilegiado del estado sanitario de la fauna silvestre.

De izda a dcha: Félix Gómez, José Mª Mancheño, Juan Ortegón y Francisco Beltrán
El cazador es una figura esencial en la gestión sanitaria de las especies cinegéticas, al actuar como observador directo y continuado del estado sanitario de la fauna silvestre, contribuyendo de forma decisiva a la detección precoz de enfermedades.
La formación específica del colectivo cinegético resulta imprescindible para garantizar una vigilancia sanitaria eficaz, especialmente en aspectos relacionados con la identificación de signos patológicos, la bioseguridad, la toma de muestras y la comunicación con las administraciones.
Las estrategias de bioseguridad en el medio natural deben integrar activamente al cazador, ya que su implicación es clave para prevenir la diseminación de agentes patógenos entre fauna silvestre, ganadería y personas. La situación sanitaria actual, marcada por la peste porcina africana y la influenza aviar, refuerza la necesidad de sistemas de vigilancia cinegética sólidos, sin que ello implique descuidar otras enfermedades prevalentes como la tuberculosis o la lengua azul.
La vigilancia cinegética constituye una herramienta estratégica dentro de un enfoque integral de sanidad animal y salud pública, basado en la colaboración entre sector cinegético, administraciones e instituciones científicas, apoyando a la estrategia One Health.