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VIE, 21/6/2024

PROFESIONALES

Un año de la perdida de Luis Alberto García Alía: El lagarterano que marcó a la Veterinaria española

Se cumple un año del fallecimiento del veterinario Luis Alberto García Alía, una figura clave en la veterinaria de España en las últimas décadas

Luis Alberto García Alía fue presidente del Consejo General de Colegios Veterinarios de Castilla-La Mancha y vicepresidente de la Organización Colegial Veterinaria.
Luis Alberto García Alía fue presidente del Consejo General de Colegios Veterinarios de Castilla-La Mancha y vicepresidente de la Organización Colegial Veterinaria.

Un año de la perdida de Luis Alberto García Alía: El lagarterano que marcó a la Veterinaria española

Se cumple un año del fallecimiento del veterinario Luis Alberto García Alía, una figura clave en la veterinaria de España en las últimas décadas

Francisco Ramón López - 16-02-2024 - 13:50 H - min.

“Los veterinarios estamos cumpliendo con creces ante la sociedad, que nos mira, valora y agradece. Se ha hecho evidente que los veterinarios somos esenciales en la atención de los animales; esenciales como garantes de salud pública; esenciales en la gestión de la fauna y de los espacios naturales; en el abastecimiento de alimentos o el control y la seguridad alimentaria; y esenciales en la investigación de tratamientos y vacunas tanto pata animales como para personas”.

Estas fueron las palabras que Luis Alberto García Alía, presidente del Colegio de Veterinarios de Toledo y del Consejo de Colegios Veterinarios de Castilla-La Mancha, trasladó en 2021 a sus compañeros veterinarios en su discurso durante la comida de hermandad por San Francisco de Asís, tras superar lo peor de la pandemia del Covid-19. Poco más de un año después, el 17 de febrero de 2023, se comunicó su muerte tras una larga enfermedad.

García Alía ha sido un referente de la profesión en España. Fue vicepresidente de la Organización Colegial Veterinaria desde 2013 y presidente del Colegio de Veterinarios de Toledo durante dos décadas.

La noticia tiñó de luto este sector, que un año después sigue recordando la partida de esta reconocida figura de la veterinaria española, que durante su vida mostró su entrega y pasión por la profesión y esfuerzo por contribuir a su desarrollo, especialmente en el sector porcino, al que estuvo siempre muy apegado.

Natural de Lagartera (Toledo) estuvo muy unido a este territorio y a Talavera de la Reina, y que al igual que su hermano, el reconocido diseñador Tomás García Alía, llevaba por bandera siempre que tenía oportunidad. Precisamente allí, se reconoció en 2015 su trabajo con el Premio Extraordinario Cofarta Oro, del Centro Cooperativo Farmacéutico Talaverano.

Asimismo, tras su muerte, el Colegio de Veterinarios Toledo le otorgó la máxima condecoración de esta corporación a título póstumo, la presidencia de honor, en un acto por el patrón de los veterinarios, San Francisco de Asís, al que acudieron personalidades como Joaquín Cuadrado, director general de Ordenación Agropecuaria de la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha; y José Julián Gregorio, alcalde de Talavera de la Reina.

LA IMPRONTA DE LUIS ALBERTO GARCÍA ALÍA EN LA VETERINARIA ESPAÑOLA Y MANCHEGA

Tal fue la impronta de Alía en la sociedad española y manchega que incluso el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, recordó su figura, destacándolo como un “hombre implicado y comprometido con su profesión”.

En la misma línea, la senadora por Toledo, Carmen Riolobos, que acudió a su homenaje en Toledo, dedicó una columna en este medio a García Alía, en la que rememoró todos sus esfuerzos desde que lo conoció en los años 80, cuando se incorporó a trabajar como inspector veterinario en el Instituto de Ciencias de la Salud del Castilla-La Mancha.

Riolobos participó también en el homenaje que le dedicó en Madrid la Organización Colegial Veterinaria, al que también acudió la diputada Ana Pastor, así como otros altos cargos como la subdirectora general de Sanidad e Higiene Animal y Trazabilidad del Ministerio de Agricultura, Beatriz Muñoz, y numerosos compañeros de profesión.

En este emotivo acto, sus compañeros rememoraron sus logros profesionales y valores humanos, y Luis Alberto Calvo, presidente de la OCV, recordó su admiración por “sus valores éticos, morales, políticos, económicos y sociales, que han contribuido a dejar un mundo mejor y más humano”.

LA TRAYECTORIA DE COMPROMISO CON LA VETERINARIA DE LUIS ALBERTO GARCÍA ALÍA

García Alía (1955) era licenciado en Veterinaria por la Universidad Complutense de Madrid, diplomado en Sanidad por la Escuela Nacional de Sanidad, director técnico en la Península Ibérica de la multinacional genética animal Euribrid (1980-82), veterinario titular propietario por oposición nacional y veterinario oficial de Salud Pública.

Fue veterinario responsable y fundador de la ADS porcino, asesor veterinario de empresas de producción animal y laboratorios veterinarios. Experto del Sistema Nacional de Cualificaciones y Formación Profesional del Ministerio Educación (2004 a 2007), fue profesor asociado colaborador honorífico de Patología Animal en las Facultades de Veterinaria de Madrid y Cáceres entre los años 2003 a 2007.

Desde 2001 fue presidente del Colegio de Veterinarios de Toledo y desde su fundación, en 2007, presidente del Consejo de Colegios Veterinarios de Castilla-La Mancha. También fue vocal del Consejo de Salud de Castilla La Mancha y consejero de A.M.A. agrupación mutual aseguradora desde 2012.

Dentro de la Organización Colegial Veterinaria, coordinó los trabajos para la puesta en marcha del veterinario de explotación, figura primordial para mejorar la gestión eficiente y moderna de las granjas —alimentación, manejo, sanidad y bienestar animal, selección genética...—, gracias a su notable conocimiento de la actividad pecuaria.

Esa vocación de ayuda y participación con las organizaciones sectoriales le llevó a una intensa labor institucional desde la que siempre defendió los intereses de todos los colectivos veterinarios, destacando su defensa del trabajo de los veterinarios rurales, así como el papel de todo el colectivo en la seguridad alimentaria de toda la población.

Un compromiso con la veterinaria en España en el que estuvo implicado en cuerpo y alma hasta el final de su vida.

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