LUNES, 4 de marzo 2024

LUN, 4/3/2024

PROFESIONALES

“Tenemos que conseguir que desparasitar al gato se convierta en un acto cotidiano”

Félix Vallejo, veterinario clínico experto en medicina felina, aboga por concienciar a los propietarios de la importancia del cuidado de la salud de sus gatos

Félix Vallejo, veterinario clínico, experto en medicina felina y propietario de The Cat´s Smile Veterinarios.
Félix Vallejo, veterinario clínico, experto en medicina felina y propietario de The Cat´s Smile Veterinarios.

“Tenemos que conseguir que desparasitar al gato se convierta en un acto cotidiano”

Félix Vallejo, veterinario clínico experto en medicina felina, aboga por concienciar a los propietarios de la importancia del cuidado de la salud de sus gatos

Francisco Ramón López - 15-12-2022 - 18:10 H - min.

Según los cálculos de la Federación Europea de Alimentación para Animales de Compañía, en España en 2021 había 5,8 millones de gatos, muy por encima de los 3,8 que se registraron en 2020. Es decir, el gato se ha ganado un hueco en las familias españolas.

Esta es una de las razones por las que Animal’s Health ha organizado un debate, con el apoyo de Vetoquinol, en el que 3 expertos, tanto de la medicina humana como de la veterinaria felina y la industria de la sanidad animal, reflexionan sobre la necesidad de que los gatos tengan una adecuada atención sanitaria, tanto por su salud como por la de su familia.

El debate lleva por título ‘La importancia de la desparasitación de los gatos en la salud de las personas’, y ha contado con la participación de Ana Méndez, coordinadora de Pediatría Hospitalaria e Inmunodeficiencias del Servicio de Pediatría, Enfermedades Infecciosas y Tropicales del Hospital Universitario La Paz y profesora en la Universidad Autónoma de Madrid;  Félix Vallejo, veterinario clínico, experto en medicina felina y propietario de The Cat’s Smile Veterinarios; y Paz Martínez, directora de Marketing de Animales de Compañía de Vetoquinol.

“Estamos viendo cada vez más gatos”, asegura Vallejo que, más allá del número de felinos que pueda haber en los hogares de España, pone el foco en la progresión. Es decir, es el animal de compañía que más crece en número. Para el experto, esto puede ser debido a su adecuación al entorno urbano.

Y es que destaca que los gatos coinciden más con el estilo de vida ajetreado de las ciudades, al no necesitar salir tanto de casa como un perro y también debido a su menor tamaño, lo que facilita su convivencia en los pisos.

Son quizá estas particularidades del gato, el no salir de casa, unido a su carácter, lo que, para Vallejo, puede llegar a provocar que dé más “pereza” llevarlo al veterinario. De hecho, considera que las razones no son principalmente económicas, porque desparasitar a un gato ronda entre los 8 y 21 euros, según el tipo de fármaco elegido.

Sin embargo, lamenta que todavía hay muchos propietarios, entre un 15% y un 20%, que no desparasitan con la asiduidad que deberían a sus gatos. “No se lo llegan a creer”, explica el veterinario, que admite que cuesta lidiar con posturas de propietarios como ‘lo he hecho así toda la vida’ o ‘no quiero meter químicos a mi gato’.

UN CONTEXTO EN EL QUE LAS ZOONOSIS ESTÁN AL ALZA

El veterinario teme que este sea un momento especialmente crítico para descuidar los cuidados sanitarios de los gatos, pues, por una serie de factores, como el cambio climático y también por las características epidemiológicas de las ciudades, se están viendo enfermedades en lugares como Madrid que antes eran más propias de zonas del planeta más húmedas y cálidas.

Asimismo, hace referencia a estudios en los que se muestran seroprevalencias muy altas de parasitosis zoonósicas. Este tipo de información es la que se debería transmitir a los propietarios para que entiendan la importancia del seguimiento veterinario de su gato, siempre sin “alarmar”, eso sí.

Y es que hay que hacerles ver que las zoonosis y las zoonosis inversas son reales, y existe la infección cruzada entre humanos y gatos. En este sentido, recuerda un caso en el que un niño se infectó con una Giardia en la guardería y luego contagió al gato.

También hace referencia a otro caso en el que la biopsia de la enfermedad en la piel del gato de una familia terminó ayudando al diagnóstico de una patología del propietario, que la contrajo en otro país y que llegó a pasar días en la UCI. De hecho, fue el propietario quien infectó al gato.

La solución para Vallejo pasa por el ‘One Health’, porque “la salud de los animales es la salud de las familias”. Es precisamente, bajo este enfoque, por lo que en su clínica cuidan especialmente el seguimiento de los tratamientos por parte de sus clientes.

Pero para favorecer que los propietarios terminen siguiendo las recomendaciones del veterinario ve necesario personalizar los tratamientos antiparasitarios de los gatos. Por ejemplo, un gato estrictamente indoor no tendría por qué desparasitarse más que de forma trimestral, pero hay que hacerlo, pues incluso el propietario puede llevar los parásitos a casa.

Eso sí, insiste en que todo esto tiene que ser “un traje a medida” y han de tenerse en cuenta todos los factores que rodean al gato. Así, sería diferente si el gato tiene acceso a una terraza o un jardín o si hay niños o personas mayores en casa. En este último caso recomienda la desparasitación mensual.

Hay otros casos, como los gatos menores de 6 meses, que también merecen un seguimiento especial. En este supuesto también se recomienda la desparasitación mensual, pero cuando el animal es incluso más pequeño, menor de 2 meses, la desparasitación debería ser cada 15 días. “Tenemos que conseguir que desparasitar al gato se convierta en un acto cotidiano”, defiende.

“LOS VETERINARIOS NO VENDEMOS PASTILLAS, PROPORCIONAMOS TRATAMIENTOS”

En general, para Vallejo, la información que transmite el veterinario al propietario es el “valor añadido” que ofrecen como profesionales sanitarios. “Que no te digan que vienen a por una pastilla”, señala, y defiende su labor como garantes de la sanidad animal y por ende de la salud pública. “Los veterinarios no vendemos pastillas, llevamos a cabo un acto clínico, como es la desparasitación”, apunta.

Dicho esto, el veterinario celebra que en los últimos 30 años la situación ha mejorado y “todo ha cambiado muchísimo” en lo que a la veterinaria clínica felina se refiere. Ahora, asegura, todos los veterinarios de pequeños animales tienen conciencia de que hay que tratar a los gatos de una forma distinta que a los perros.

El objetivo es que la experiencia del gato y del propietario sea buena, por lo que la filosofía ‘cat friendly’ en las clínicas está cada vez más arraigada y se adaptan los centros y los procedimientos para que los gatos estén lo más cómodos posible.

“A veces es tan traumático para los propietarios venir a la clínica como para el propio gato. Eso tiene que cambiar”, afirma, y destaca que paralelamente a la formación de los veterinarios ha habido avances en el ámbito de la farmacología que también están mejorando la atención de los gatos.

Vallejo subraya que en su clínica se siguen afinando los protocolos y, por ejemplo, pregunta a los propietarios dónde pasan el verano con su gato, para hacerse una idea de los parásitos a los que ha podido estar expuesto y actuar en consecuencia.

LA IMPORTANCIA DE LA COLABORACIÓN ENTRE MÉDICOS Y VETERINARIOS

Pero para el experto la mejora de la concienciación sobre las zoonosis también tiene que contar con la colaboración de otros profesionales de la salud, como médicos o farmacéuticos. “Si estuviéramos juntos iríamos muchos más lejos”, señala, y aboga por que se creen “marcos de colaboración” a nivel colegial o gubernamental para conseguirlo.

Porque, para Vallejo, debería haber más coordinación entre los colegios de médicos y de veterinarios para informar conjuntamente sobre los peligros de las zoonosis, especialmente en ámbitos como la ginecología —con especial mención a la toxoplasmosis— la pediatría o la oncología, donde el contacto debería ser fluido y directo.

El veterinario admite que en este ámbito de la colaboración multidisciplinar se han vivido momentos “decepcionantes”, como lo que sucedió en la crisis del coronavirus, en la que no se incluyó en los comités de expertos a los profesionales sanitarios más experimentados en la gestión de epidemias, como es el caso de los veterinarios de ganadería.

No obstante, confía en que, al menos para el futuro, lo sucedido sirva para algo, y aboga por “tener la mente abierta” a la hora de pensar en nuevas soluciones a nuevos problemas sanitarios que se vayan desarrollando, aunque lo ve complicado sin apoyo institucional.

“Son órganos más grandes los que tienen que hacer esto”, pues considera que, aunque se dan algunos pasos, últimamente se están viendo esfuerzos más desde ámbitos privados, como la industria farmacéutica, para concienciar en este sentido.

 DEBATE COMPLETO

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