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PROFESIONALES

Suecia se queda sin veterinarios por culpa de la precariedad

Suecia registra escasez de veterinarios, y la Asociación Sueca de Veterinarios defiende que la solución no pasa por formar más profesionales ya que el problema radica en la precariedad laboral

Suecia tiene un problema de escasez de veterinarios clínicos.
Suecia tiene un problema de escasez de veterinarios clínicos.

Suecia se queda sin veterinarios por culpa de la precariedad

Suecia registra escasez de veterinarios, y la Asociación Sueca de Veterinarios defiende que la solución no pasa por formar más profesionales ya que el problema radica en la precariedad laboral

Redacción - 15-07-2020 - 09:26 H

Recientemente el Servicio de Sanidad Animal de Suecia alertaba en un informe sobre la escasez de veterinarios en el país europeo.

La Asociación Sueca de Veterinarios se ha pronunciado y ha explicado que este problema no se puede resolver simplemente formando a más veterinarios, ya que el problema radica principalmente en la precariedad laboral.

En este sentido, denuncian que hay indicios claros en encuestas realizadas tanto en Suecia como a nivel europeo, que muestran que una gran proporción de veterinarios optan por abandonar la atención veterinaria (es decir, dejar de trabajar como veterinarios clínicos) porque consideran que la situación laboral “no es razonable”.

A este respecto, la precariedad en veterinaria también es palpable en España. De hecho, los veterinarios españoles son los profesionales sanitarios peor pagados, llegando a cobrar de media 1.600 euros menos que médicos y enfermeros.

La escasez de veterinarios en Suecia puede, por lo tanto, ser relativa más que absoluta. Según explican desde la Asociación Sueca de Veterinarios, como en la mayoría de las ocupaciones, también es más difícil encontrar personas que estén dispuestas a establecerse en el norte del país y personas que quieran trabajar de guardia

Al igual que ocurre en España, los niveles salariales en Suecia son generalmente bajos “a pesar del hecho de que la educación veterinaria es larga y exigente”, y que los veterinarios deben continuar capacitándose constantemente, apunta la asociación.

Además, las mismas necesidades existen para los veterinarios que trabajan por cuenta propia, que también deben tener una situación laboral razonable y unos ingresos que les permitan vivir

LA SOLUCIÓN NO PASA POR MÁS PLAZAS DE VETERINARIA

De esta forma, los veterinarios suecos señalan que simplemente exigir más plazas de veterinaria no tiene sentido, a menos que se les ofrezca una situación laboral que los haga permanecer en su lugar de trabajo. “Muchos de los estudiantes de hoy en día dudan en optar por una carrera en atención veterinaria debido a las malas experiencias durante las prácticas de verano del último año”, explican. 

En este punto coinciden la veterinaria española y la sueca. De hecho, durante la última celebración del Día de San Francisco, el por entonces decano de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Pedro Luís Lorenzo, alertó del “nubarrón que se cierne sobre la profesión” si no se reduce el número de egresados universitarios

En la misma línea se pronunció Felipe Vilas, presidente del Colegio de Veterinarios de Madrid (Colvema), quien aseguró que, de continuar la tendencia, el futuro de los jóvenes veterinarios está “condenado”.

“Durante muchas generaciones condenaremos a los profesionales a la precariedad, el paro o la emigración”, alertó el presidente de los veterinarios madrileños.

Ahora, la Asociación Sueca de Veterinarios considera necesario que los empleadores y las autoridades entablen un diálogo serio sobre el problema, en lugar de iniciativas ocasionales que no conduzcan a soluciones constructivas. “Se necesitan mayores recursos para la educación veterinaria, pero no son la solución al problema”, concluyen.

Además, señalan que no solo los veterinarios clínicos se enfrentan a la precariedad, sino también los que se dedican a la investigación.

Algo que también puso en valor la presidenta de la Sociedad Europea de Dirofiliariosis, Elena Carretón, denunciando, en declaraciones para Animal’s Health, la falta de recursos y estabilidad que sufren los investigadores españoles. “Investigar en España es frustrante, no tenemos ni estabilidad ni recursos”, lamentó Carretón.

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