SÁBADO, 14 de marzo 2026

SÁB, 14/3/2026

PROFESIONALES

El salario base de un veterinario británico recién graduado casi dobla al de un veterinario generalista en España

El “piso” salarial de entrada en Reino Unido (41.300 euros) casi dobla al mínimo legal de convenio en España (22.782 euros) y rebasa con creces el salario medio (25.041 euros)

Un veterinario recién graduado en Reino Unido percibe un sueldo base medio de 41.300 euros al cambio actual.
Un veterinario recién graduado en Reino Unido percibe un sueldo base medio de 41.300 euros al cambio actual.

El salario base de un veterinario británico recién graduado casi dobla al de un veterinario generalista en España

El “piso” salarial de entrada en Reino Unido (41.300 euros) casi dobla al mínimo legal de convenio en España (22.782 euros) y rebasa con creces el salario medio (25.041 euros)

Francisco Ramón López - 14-08-2025 - 12:08 H - min.

Un veterinario recién graduado en Reino Unido percibe, según la encuesta salarial 2025 de la Society of Practising Veterinary Surgeons (SPVS), un sueldo base medio de 35.000 libras esterlinas anuales, lo que equivale a unos 41.300 euros al cambio actual.

Esta cifra supera con holgura tanto el salario medio real en España —calculado en 25.041 euros anuales según el último Informe Sectorial de AMVAC— como el salario mínimo fijado en el II Convenio Colectivo Estatal de Centros y Servicios Veterinarios para un veterinario generalista, que asciende a 22.782 euros brutos anuales. La diferencia entre el sueldo base británico y el convenio español alcanza así el 81%.

La veterinaria es una profesión altamente cualificada, pero con notables desigualdades salariales entre países europeos. En el caso del Reino Unido, la salida de la Unión Europea y la reducción de profesionales extranjeros tras el Brexit han generado una escasez estructural de veterinarios, lo que ha obligado a las clínicas a ofrecer salarios más competitivos, especialmente para captar profesionales recién titulados. Esta presión del mercado ha convertido el programa BASIC —una guía retributiva no obligatoria pero ampliamente adoptada— en una referencia real de mínimos salariales.

En España, por el contrario, el salario de referencia lo marca el convenio colectivo estatal, negociado cada tres años por organizaciones patronales y sindicatos. Aunque el convenio ha incorporado subidas moderadas en los últimos años (3,5 % en 2024 y 3 % en 2025), el punto de partida es bajo. A ello se suma un modelo empresarial muy atomizado, con predominio de clínicas pequeñas y márgenes ajustados, lo que dificulta la capacidad de superar ese mínimo.

La encuesta de la SPVS también muestra que el salario medio para los veterinarios británicos a tiempo completo, incluyendo prestaciones, alcanza las 58.277 libras anuales, aproximadamente 68.800 euros, lo que refuerza aún más la distancia retributiva entre ambos mercados. En números absolutos, la brecha con el salario medio español —25.041 euros anuales— asciende a casi 44.000 euros, lo que representa un desfase de en torno al 175%.

UN PROBLEMA ESTRUCTURAL

La diferencia salarial entre Reino Unido y España no solo es cuantitativa, sino estructural. En el mercado británico, el salario de entrada se ajusta cada año a la oferta y la demanda. Clínicas y cadenas veterinarias utilizan el programa BASIC para establecer un mínimo competitivo que atraiga talento joven, especialmente en un contexto de escasez tras el Brexit.

Este sistema permite reaccionar con agilidad a las tensiones del mercado y explica por qué, incluso sin experiencia previa, un veterinario en Reino Unido puede empezar con más de 41.000 euros brutos anuales.

En España, el sistema retributivo está definido por el convenio colectivo y solo se actualiza al término de cada período de negociación. Aunque el II Convenio ha incorporado algunas subidas, cualquier mejora relevante exige un nuevo acuerdo formal, lo que ralentiza la adaptación de los salarios al coste de la vida y a la dinámica del mercado.

La brecha tiene repercusiones directas. Para un recién graduado español, la posibilidad de duplicar su salario inicial simplemente cambiando de país es un incentivo poderoso para emigrar. Esto genera presiones sobre las clínicas españolas, que compiten entre sí y con mercados extranjeros más remuneradores.

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