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PROFESIONALES

La radiofrecuencia logra que un perro gane una carrera 7 días después de un accidente

La rehabilitadora veterinaria Michela Arena ha logrado gracias a la radiofrecuencia monopolar a 448 kHz que una galga que presentaba dolor y un fuerte hematoma participase en una carrera solo 7 días después del accidente

De izda a dcha, primer día de tratamiento y transcurridas 48 horas de la contusión; cuarto día de tratamiento, antes de la tercera y última sesión; y transcurridos 7 días del traumatismo, donde ya no se aprecia la lesión.
De izda a dcha, primer día de tratamiento y transcurridas 48 horas de la contusión; cuarto día de tratamiento, antes de la tercera y última sesión; y transcurridos 7 días del traumatismo, donde ya no se aprecia la lesión.

La radiofrecuencia logra que un perro gane una carrera 7 días después de un accidente

La rehabilitadora veterinaria Michela Arena ha logrado gracias a la radiofrecuencia monopolar a 448 kHz que una galga que presentaba dolor y un fuerte hematoma participase en una carrera solo 7 días después del accidente

Redacción - 25-11-2020 - 17:18 H

Michela Arena, presidenta de la Asociación Española de Veterinarios Especialistas en Rehabilitación y Fisiatría (Aevefi), ha concluido en un caso clínico que la radiofrecuencia monopolar capacitiva resistiva a 448 KHz puede representar una herramienta útil en el tratamiento de edemas y contusiones, tanto post traumáticos como post quirúrgicos, para acelerar la curación de los tejidos.

Así, esta tecnología puntera fue utilizada por la veterinaria especialista en rehabilitación para la reabsorción de contusiones en un galgo. Más concretamente, en una hembra de 2 años que durante una competición chocó de frente y a gran velocidad contra un obstáculo.

El golpe generó un hematoma del área comprendida entre la articulación de hombro y codo, afectando tanto la cara lateral como medial y parte del pecho. El animal también presentaba dolor, hinchazón e infarto ganglionar del ganglio regional.

Al tratarse de un perro deportista que debía participar en una carrera tan solo 7 días después del accidente, se descartó la administración de antiinflamatorios por el riesgo de que éstos pudieran dar lugar a un positivo en el control antidoping y se optó por el uso de la radiofrecuencia monopolar capacitiva resistiva a 448 kHz, por ser inocua, no invasiva y tener antecedentes en el uso humano y veterinario para la estimulación circulatoria en fases agudas y favorecer así la reabsorción del hematoma.

Por ello, Arena se marcó el objetivo de reducir el dolor, la hinchazón y acelerar la reabsorción del hematoma para lograr que el paciente pudiese competir en la siguiente carrera. Para lograr tal fin, la rehabilitadora veterinaria utilizó un equipo generador de Radiofrecuencia Monopolar Capacitivo-Resistivo a 448 kHZ. Concretamente, el VET 705 de Indiba Animal Health.

En lo referente al tratamiento del animal, la veterinaria programó tres sesiones de 25 minutos cada una a lo largo de cuatro días. Así, trató el ganglio linfático regional con potencias térmicas (que incrementan la temperatura local de los tejidos) para aumentar su capacidad drenante, mientras que la zona de la lesión se trató con potencias subtérmicas (potencias de corriente que no incrementan la temperatura local lo que permite el uso de la radiofrecuencia en inflamación aguda).

Además, como medida complementaria la veterinaria recomendó a los responsables del perro de carreras mantener muy bien hidratado al animal para favorecer la diuresis.

En cuanto a los resultados, transcurridas 24 horas de la primera aplicación se observó una mejoría marcada de la inflamación que se reflejó también en una disminución del dolor. A las 24 horas de la tercera y última sesión se apreció una reabsorción casi completa de la equimosis habiendo ésta desaparecido casi por completo a los 7 días de haberse producido.

En este sentido, gracias al tratamiento con la tecnología de Indiba, la hembra de galgo pudo competir en la carrera y, de hecho, la ganó.

“Cabe destacar que la velocidad de reabsorción fue tan rápida que no permitió apreciar los cambios de color típicos de lesiones hemorrágicas, que resultan de la degeneración de la hemoglobina extravasada”, concluye la rehabilitadora veterinaria.

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