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Una veterinaria española publica un caso clínico sobre un perro con leishmaniosis canina con afectación oral

El animal fue rescatado por una protectora y presentaba en la lengua numerosos nódulos

El caso clínico está basado en una perra pastora alemana que fue rescatada por una protectora.
El caso clínico está basado en una perra pastora alemana que fue rescatada por una protectora.

Una veterinaria española publica un caso clínico sobre un perro con leishmaniosis canina con afectación oral

El animal fue rescatado por una protectora y presentaba en la lengua numerosos nódulos

Redacción - 12-02-2026 - 16:12 H - min.

La leishmaniosis canina es una enfermedad conocida por su afectación sistémica y cutánea, pero su presentación oral sigue siendo poco frecuente y, a menudo, infradiagnosticada. En este sentido, la veterinaria Alicia Sánchez-Hermosilla, de la Clínica Veterinaria Almagro en Ciudad Real, ha redactado un caso clínico de glositis nodular bilateral como manifestación principal de Leishmania spp., poniendo de relieve la importancia de incluir esta etiología en el diagnóstico diferencial de lesiones orales nodulares en perros.

El caso está protagonizado por una pastora alemana hembra no castrada de cuatro años, rescatada por una protectora de animales el día anterior a la consulta. Cuando llegó a la clínica, se desconocía cualquier aspecto sanitario previo del animal, ya que no tenía microchip identificativo y no se podía acceder a ningún registro vacunal.

En el momento de la primera visita, la perra presentaba una grave infestación de garrapatas, por lo que ese mismo día se le administró una isoxazolina de administración trimestral, fluralaner (Bravecto), junto a un antiparasitario interno. Las responsables de la protectora habían observado en la lengua numerosos nódulos que, aparentemente, no generaban dolor ni malestar.

En la exploración general, el animal pesaba 26 kilos y presentaba una condición corporal de 5 sobre 9 según el sistema BCS recomendado por la WSAVA. Se encontraba activa, alerta y respondía adecuadamente a estímulos.

Durante la revisión se realizó también una auscultación cardiopulmonar, que se presentó sin alteraciones, palpación abdominal no dolorosa y sin masas evidentes, mucosas rosadas y un tiempo de relleno capilar inferior a dos segundos. Además, los ganglios linfáticos no mostraban alteraciones.

No obstante, en la exploración dermatológica se observaron lesiones múltiples nodulares proliferativas en el margen y la superficie ventral de la lengua. También presentaba una ulceración circular de 0,5 centímetros de diámetro en el labio superior izquierdo y lesiones nodulares bilaterales en el margen del labio inferior.

Además, se detectó una lesión exudativa en la región apical de la oreja izquierda, una pequeña lesión descamativa en la cara interna del pabellón derecho y una pequeña erosión en el margen lateral del ojo derecho. El patrón clínico principal se definió como una dermatosis multinodular oral con afectación de lengua y labios de forma simétrica bilateral.

 

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO CONTRA LEISHMANIA EN LA PERRA

Ante este cuadro, se plantearon como diagnósticos diferenciales una glositis nodular por Leishmania spp., neoplasias como histiocitoma, linfoma cutáneo, mastocitoma o carcinoma/adenocarcinoma, granuloma infeccioso bacteriano o fúngico, enfermedades autoinmunes, lesiones secundarias a síndrome urémico, granuloma eosinofílico y enfermedad periodontal.

Para alcanzar un diagnóstico definitivo se realizaron diversas pruebas. La citología mediante punción con aguja fina de los nódulos permitió diferenciar entre procesos inflamatorios y no inflamatorios, además de buscar la presencia de patógenos como Leishmania spp.

También se llevó a cabo una analítica completa y serología frente a Leishmania spp. con el objetivo de identificar anticuerpos y valorar una posible afectación sistémica u otras patologías asociadas a lesiones orales, como el síndrome urémico.

Sumado a todo ello, se practicó una biopsia, considerada la prueba de elección en lesiones nodulares por permitir la observación de muestras de mayor tamaño y la identificación de un patrón histopatológico concreto, así como la realización de técnicas específicas. Asimismo, se contempló la posibilidad de realizar PCR sobre la biopsia y la citología, y cultivo bacteriano y fúngico en caso de necesitar identificar agentes infecciosos implicados.

“Los resultados confirmaron la sospecha clínica”, explica la veterinaria. La citología fue compatible con inflamación granulomatosa y reveló estructuras compatibles con amastigotes de Leishmania spp.

Además, la analítica completa mostró valores dentro de los rangos de referencia, tanto en parámetros hematológicos como bioquímicos. En la biopsia también se observaron estructuras compatibles con amastigotes de Leishmania spp. Con todo ello, se estableció el diagnóstico de leishmaniosis canina con afectación oral.

A pesar de conocer la causa, el tratamiento tuvo que posponerse hasta encontrar una casa de acogida para el animal, iniciándose un mes después de la primera consulta. La pauta consistió en la administración de antimoniato de meglumina (Antishmania 300 mg/ml de Fatro) a dosis de 40 mg/kg cada 12 horas por vía subcutánea y, fuera de registro, alopurinol a dosis de 10 mg/kg cada 12 horas por vía oral.

A los doce días de comenzar el tratamientola perra dio a luz a seis cachorros, de los cuales cuatro fallecieron poco después de nacer. El animal continuó con la medicación y mostró una evolución favorable de las lesiones linguales desde los primeros quince días. Tras completar el mes de tratamiento inyectable, las lesiones linguales habían desaparecido. Los dos cachorros supervivientes presentaron una evolución favorable.

Seis semanas después de finalizar el tratamiento, se realizó una serología y un proteinograma, tanto a la madre como a los cachorros, que mostraban un crecimiento normal. La serología de leishmaniosis continuó siendo positiva en la madre y también resultó positiva en los cachorros, aunque el proteinograma fue normal en los tres casos.

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