JUEVES, 13 de junio 2024

JUE, 13/6/2024

PROFESIONALES

Publican el caso clínico completo de la necropsia del cachalote varado en Canarias con una piedra de ámbar gris de 50 cm

En el informe se concluye que la muerte se debió a una septicemia letal de origen intestinal asociada a un coprolito de ámbar gris que había obstruido la luz del colon-rectal caudal

El equipo de patólogos veterinarios de la ULPGC que realizó la necropsia al cachalote.
El equipo de patólogos veterinarios de la ULPGC que realizó la necropsia al cachalote.

Publican el caso clínico completo de la necropsia del cachalote varado en Canarias con una piedra de ámbar gris de 50 cm

En el informe se concluye que la muerte se debió a una septicemia letal de origen intestinal asociada a un coprolito de ámbar gris que había obstruido la luz del colon-rectal caudal

Francisco Ramón López - 09-04-2024 - 10:21 H - min.

El 21 de mayo de 2023, un cachalote macho adulto muerto (Physeter macrocephalus) de 13 metros de longitud y un peso estimado de alrededor de 18.000 kilogramos quedó varado en la playa de Los Nogales en la Isla de La Palma.

El primer informe preliminar tras la necropsia descartó que su muerte se debiera a causas humanas. Ahora, se ha publicado el informe completo de la necropsia, realizada ‘in situ’ 48 horas después de la muerte del animal y llevada a cabo por el Instituto de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria (IUSA) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Durante esta necropsia, destacan, se encontró un coprolito de 50 centímetros de diámetro y 9,5 kg de peso obstruyendo la luz colon-rectal caudal. Además, se encontraron lesiones necrohemorrágicas en músculos del corazón y se aislaron e identificaron tres bacterias diferentes de origen intestinal (Edwarsiella tarda, Hathewaya limosa y Clostridium perfringens).

Estos resultados indican que el cachalote varado padecía una infección bacteriana sistémica de origen gastrointestinal, derivada de un ‘megacolon tóxico’. “Este ‘megacolon tóxico’ se originó a partir de una obstrucción crónica activa progresiva del colon causada por el coprolito”, remarcan los investigadores.

Las bacterias septicémicas involucradas fueron H. limosa, E. tarda y C. perfringens; “todas las cuales son bacterias comunes del tracto gastrointestinal que se han asociado con la causa de septicemia entérica, en algunos casos específicamente en mamíferos marinos; así como hemorragias multiorgánicas y necrosis”.

“Hasta donde sabemos, este es el segundo informe de sepsis en un cachalote asociado con E. tarda como patógeno principal en el proceso septicémico. En este informe documentamos una patología colónica crónica total o parcialmente obstructiva resultante de la presencia de un coprolito de 50 cm de diámetro”, apuntan.

La presencia de coprolitos en cachalotes, recuerdan los autores, se ha reportado durante siglos. “No simplemente como una casualidad sino debido a la importancia significativa y el alto valor que estas llamadas ‘piedras de ámbar gris’ han tenido a lo largo de la historia en la industria de la perfumería, entre otras”, señalan.

Coprolito encontrado en el intestino colon-rectal distal del cachalote: En la imagen también está presente la membrana blanca-amarillenta desprendida de la superficie

LOS COPROLITOS DE ÁMBAR GRIS OCURREN EN UNO DE CADA 100 CACHALOTES

Se estima que estos coprolitos ocurren predominantemente en machos, con una prevalencia de aproximadamente 1 de cada 100 cachalotes. Los coprolitos de ámbar gris se forman como material no digerible como picos o plumas de cefalópodos quitinosos que se enredan en el intestino, creando una masa que es empujada hacia su porción caudal.

Aquí se maximiza la absorción de agua y el material no digerible precipita formando una concreción suave que no obstruye completamente la luz intestinal, dejando pasar las heces líquidas. A medida que llega más materia fecal no digerible, crece el coprolito.

Con el tiempo, explican, la pared intestinal proximal al coprolito puede distenderse y eventualmente romperse o causar lo que han definido en este caso como un ‘megacolon enterotóxico’ patológico.

“Este informe no sólo arroja luz sobre las posibles consecuencias que pueden conllevar estos coprolitos y en la patogénesis de procesos tóxicos tipo megacolon, con importantes implicaciones en la salud de estas especies; pero también añade más explicaciones sobre por qué en muchos casos estas ‘piedras’ de ámbar gris se encuentran flotando en el mar”, afirman. Esto sucedería, apuntan, cuando el animal aún puede expulsarlos y no están obstruidos en el colon distal.

Asimismo, este estudio “muestra la importancia de una investigación post mortem completa y sistemática realizada por profesionales competentes, incluso en condiciones difíciles, como medio para comprender las patologías específicas en diferentes especies de cetáceos”.

Imagen del cachalote varado en la Playa de Los Nogales

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