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PROFESIONALES

El perro que agredió a la niña de 2 años no tenía la vacuna de la rabia

El veterinario Antonio Olmos encargado de la custodia del perro que agredió a la niña analiza el caso con Animal’s Health y la Policía Local confirma que en la documentación del animal no figura que esté vacunado de rabia

Antonio Olmos, veterinario de Espirineco, empresa encargada de la gestión del perro que mordió a la niña de 2 años.
Antonio Olmos, veterinario de Espirineco, empresa encargada de la gestión del perro que mordió a la niña de 2 años.

El perro que agredió a la niña de 2 años no tenía la vacuna de la rabia

El veterinario Antonio Olmos encargado de la custodia del perro que agredió a la niña analiza el caso con Animal’s Health y la Policía Local confirma que en la documentación del animal no figura que esté vacunado de rabia

Jorge Jiménez - 25-06-2021 - 15:14 H

El viernes 18 de junio tuvo lugar en el municipio de Ceutí (Murcia) la agresión de un perro ‘potencialmente peligroso’ de raza american stafford a una niña de tan solo 2 años de edad. La menor consiguió salvar la vida gracias a la intervención de la veterinaria Fátima Peláez, quien explicó todo lo ocurrido en declaraciones a Animal’s Health.

Tras el ataque, el animal fue trasladado a las instalaciones de Espirineco, la empresa contratada por el Ayuntamiento de Ceutí para gestionar el control y la recogida de animales del municipio, donde permanecerá 21 días bajo vigilancia veterinaria.

En este sentido, el veterinario encargado de la supervisión del perro, Antonio Olmos, en declaraciones para este medio, ha querido subrayar la valentía de Fátima a la hora de encarar la situación y su determinación, que la llevaron a rescatar con vida a la niña. “Fátima ha sido una heroína. Uno no suele tener a lo largo de su vida la oportunidad de salvar la vida a otra persona y Fátima lo ha hecho”, celebra con emoción el veterinario.

Por otro lado, Olmos detalla que el periodo de vigilancia al que se está sometiendo al perro entra dentro de lo establecido en el plan de contingencia contra la rabia para realizar un seguimiento del animal y poder observar si muestra síntomas neurológicos que pudieran indicar la presencia de la enfermedad.

Y es que, según han confirmado a Animal’s Health desde la Policía local de Ceutí, en la documentación del animal no figuraba que estuviera vacunado contra la rabia y, además, en el momento de la agresión se incumplían otros requisitos obligatorios para los perros potencialmente peligrosos como la necesidad de llevar bozal o estar sujeto por una correa.

Aunque el veterinario no ha querido dar datos sobre aspectos relativos a la vacunación del animal alegando “confidencialidad”, sí que ha indicado que se está vigilando el comportamiento y la etología del perro, para comprobar si “expresa la sintomatología nerviosa de un virus tan terrible como el de la rabia”.

Según Olmos, si se diera el caso y el perro mostrara síntomas compatibles, se pasaría a analizar al animal y ante la positividad habría que inocular suero antirrábico a las personas que hubieran sido mordidas.

En este punto, el veterinario remarca la gravedad del virus de la rabia, destacando que “cuando hay síntomas tanto en un animal como en una persona, es que ya no hay solución, la enfermedad es terrible”.

UN JUEZ PODRÍA ORDENAR LA EUTANASIA DEL ANIMAL

Respecto a qué sucederá ahora con el animal que agredió a la niña, Olmos explica que, basándose en lo establecido por la ley, después de concluir el periodo de vigilancia, devolverá el perro a la persona titular del mismo, que tendrá que sufragar los gastos derivados de la estancia, la vigilancia o la vacunación. No obstante, el veterinario recuerda que el juez podría ordenar la eutanasia del animal.

En cuanto al perro, el veterinario apunta que no presenta conductas agresivas. De hecho, asegura que ha pedido una segunda opinión a un adiestrador canino de la Policía que tampoco encontró signos de agresividad en el animal.

Sobre la agresión, el veterinario no sabe precisar por qué pudo producirse. “Estos comportamientos pueden ser ocasionados por un ruido fuerte que altere al perro, por un olor potente o por cualquier otro estímulo”, indica.

“Yo insisto a los ayuntamientos que sean muy severos con los perros que van sueltos”, explica el veterinario, que además destaca la importancia de una correcta educación para los perros. “Cuando un perro hace una cosa mal y no se le recrimina y se le educa, lo volverá hacer. Un perro no tiene la mentalidad de una persona, por lo tanto tenemos que educarlo como tal, y el que no lo sepa, está haciendo un mal trabajo con el perro”, asegura.

Por último, el veterinario hace un llamamiento a la responsabilidad e insta a que se tenga en cuenta la predisposición anatómica de algunas razas de perros y el daño que pueden causar en el supuesto de que se produzca una agresión ya que, reivindica, “los perros no son peluches”.

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