El informe I-IMEX señala que, pese al crecimiento del sector de animales de compañía en España, la profesión veterinaria afronta importantes retos laborales, organizativos y de desarrollo profesional
Más del 60% de los veterinarios en España cobra por debajo de sus expectativas
El informe I-IMEX señala que, pese al crecimiento del sector de animales de compañía en España, la profesión veterinaria afronta importantes retos laborales, organizativos y de desarrollo profesional
Redacción -
16-03-2026 - 12:17 H -
min.
Aunque el sector de los animales de compañía sigue creciendo con fuerza en España, la profesión veterinaria empieza a mostrar señales de desgaste. Así lo refleja el I Índice de medición de la experiencia del sector veterinario en España (I-IMEX), presentado en Iberzoo Propet durante el evento La Tarde del Sector, en el que también se dio a conocer el avance del Informe Sectorial de la Asociación Madrileña de Veterinarios de Animales de Compañía (Amvac).
El I-IMEX fue presentado por Nicolás Santamaría, de Lukkap, firma encargada de elaborar el estudio sobre la experiencia profesional dentro del sector veterinario encargado por Amvac. Durante su intervención, Santamaría subrayó la “paradoja” que atraviesa actualmente la profesión. “El sector crece por encima de la economía y por encima de muchos sectores, pero cuando rascamos un poco en la superficie empezamos a ver que esa revolución tiene cierto riesgo”, señaló.
Para elaborar el informe, los investigadores analizaron la experiencia laboral de casi 700 profesionales del sector veterinario en España, procedentes de diferentes modelos de clínicas y perfiles profesionales.
El principal dato del estudio apunta a una creciente inquietud dentro de la profesión. “Uno de cada cinco veterinarios está planteando dejar la profesión”, explicó Santamaría. El consultor añadió que en muchos casos ni siquiera se trata de cambiar de clínica. “Ni siquiera es ya dejar la clínica o cambiar de clínica, es directamente dedicarme a otra cosa”, insistió.
El informe identifica además los principales factores que llevan a los veterinarios a plantearse un cambio profesional. El motivo más citado es el salario por debajo de las expectativas, señalado por el 62% de los profesionales, seguido de la falta de conciliación entre la vida personal y laboral, mencionada por el 60%.
A estos factores se suman otras causas relacionadas con la organización del trabajo dentro de las clínicas. El 50% de los encuestados señala la falta de apoyo por parte del responsable, mientras que el 49% menciona la carga de trabajo excesiva.
Otros elementos que influyen en la experiencia profesional son la falta de beneficios económicos adicionales (46%), las escasas oportunidades de desarrollo profesional (46%) y la falta de reconocimiento profesional (45%). También aparecen problemas organizativos, como los procesos internos poco claros, señalados por el 38% de los veterinarios.
Aunque la cuestión económica aparece entre los factores que influyen en este malestar profesional, el estudio apunta a un conjunto más amplio de causas. “Obviamente tiene mucho que ver con los salarios, pero hay muchas otras cosas que hemos querido medir en este estudio”, indicó Santamaría, en referencia a aspectos como la conciliación, el reconocimiento profesional o las oportunidades de desarrollo dentro de las clínicas.
El análisis muestra que la experiencia profesional dentro de la veterinaria varía notablemente según el rol que desempeñan los profesionales dentro de las clínicas. Mientras que los propietarios presentan altos niveles de satisfacción y una baja intención de salida, la situación cambia de forma notable entre los veterinarios asalariados.
“Cuando nos vamos al asalariado, la recomendación es desastrosa y la intención de salida es muy alta”, afirmó Santamaría al explicar la diferencia entre quienes gestionan las clínicas y quienes trabajan en ellas.
En términos de recomendación laboral, el sector veterinario presenta un eNPS (Employee Net Promoter Score) agregado de -7, lo que lo sitúa en mejor posición que muchos otros sectores económicos en España. Sin embargo, cuando se analiza solo a los veterinarios asalariados, el indicador cae hasta -34, situándose prácticamente a la cola de los sectores analizados.
El informe también apunta a que esta situación se concentra especialmente entre los profesionales más jóvenes, lo que introduce un elemento de preocupación para el futuro del sector. “Se concentra mucho en los jóvenes, en determinados roles y en el futuro de lo que es la profesión”, advirtió.
En este sentido, Santamaría alertó de que la desmotivación temprana puede tener consecuencias para el relevo generacional dentro del sector. “Tener a gente que desde el día que entra se plantea si hizo bien estudiando esta carrera es duro”, afirmó.
El estudio también analizó las emociones predominantes entre los profesionales del sector durante el último año. “Solo uno de cada cuatro ha sentido alguna emoción positiva”, explicó Santamaría. Por el contrario, una mayoría declaró experimentar emociones negativas. “Siete de cada diez han sentido emociones negativas como estrés, frustración o ganas de dejar la profesión”, lamentó.
Uno de los factores que más influyen en la experiencia profesional dentro de las clínicas es el liderazgo. “El jefe tiene un papel primordial”, subrayó Santamaría, quien destacó que la forma en que se gestionan los equipos puede marcar de manera decisiva la satisfacción laboral de los profesionales.
De hecho, el estudio detecta grandes diferencias según la relación que los profesionales mantienen con sus responsables directos. “La diferencia entre tener un buen jefe y un mal jefe en la recomendación del lugar de trabajo es de 112 puntos”, explicó.
El informe también señala que los veterinarios cuentan con una sólida formación técnica, pero detecta carencias en otras áreas clave del trabajo clínico. “Estamos preparando profesionales técnicamente muy sólidos, pero con carencias en la relación con el cliente y en la gestión emocional”, afirmó Santamaría.
En este contexto, el informe identifica varias líneas de actuación para el futuro de la profesión, entre ellas reforzar la vocación y el compromiso con el talento joven, impulsar la formación en habilidades relacionales y fortalecer el liderazgo dentro de las clínicas veterinarias.
De este modo, el estudio concluye que el principal reto del sector veterinario de animales de compañía ya no se encuentra en el crecimiento del mercado, sino en la evolución de la propia profesión y en la mejora de la experiencia profesional dentro de las clínicas.