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PROFESIONALES

Investigadores veterinarios afirman que la burocracia les “está matando”

Un grupo de investigadores públicos lamentó durante la mesa redonda de la XI Conferencia Anual de Vet+i que la aplicación del régimen burocrático general de la administración está “asfixiando al sector”

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Mesa redonda de la XI Conferencia Anual de la Fundación Vet+i.

Investigadores veterinarios afirman que la burocracia les “está matando”

Un grupo de investigadores públicos lamentó durante la mesa redonda de la XI Conferencia Anual de Vet+i que la aplicación del régimen burocrático general de la administración está “asfixiando al sector”

Francisco Ramón López - 05-06-2019 - 14:03 H

La reciente Conferencia Anual de Vet+i contó entre sus ponencias con una mesa redonda en la que participaron representantes de dos Organismos Públicos de Investigación (OPI): el Centro de Investigación en Sanidad Animal del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA-CISA), que contó con su directora María Luisa Arias; y el Instituto de Investigación de Recursos Cinegéticos (IREC), que fue representado por el catedrático de Sanidad Animal Christian Gortazar.

Ambos criticaron, aprovechando que en la mesa estaba también sentado Luis Romero, jefe del área de Epidemiología de la Subdirección General de Sanidad e Higiene Animal del Ministerio de Agricultura, la aplicación de los “férreos” sistemas de control y seguimiento del gasto de la Administración, denunciando que están haciendo mucho daño al sector.

Además de los ponentes citados, participaron Matilde Moro, gerente nacional de la Asociación Española de Productos de Vacuno de Carne (Asoprovac); y Ana Morcate, directora gerente de Boehringer Ingelheim Animal Health España.

Por su parte, la directora del CISA aseguró durante su intervención que los OPI, y en menor medida las universidades, se encuentran en una “situación terrible”. “Estamos muriendo, es así de fuerte”, redundó, y culpó de esta situación a un nuevo sistema de gestión implantado en 2014 que genera un “control tan férreo de todo que, aunque la administración pone dinero no te lo puedes gastar”.

De hecho, Arias apuntó que hay tal cantidad de impedimentos que en los OPI tardan entre un año y año y medio en contratar investigadores o firmar convenios con empresas, por lo que “nadie quiere trabajar con ellos”. “Esto no hace más que desilusionar al investigador”, lamentó.

“El problema es que se aplica el sistema de gestión de otras administraciones pública que en la investigación no funciona. Hay que revertir o hacer algo para que se separe el sector investigador y no les caiga todo el peso”, insistió, y afirmó que si el sistema no ha colapsado es porque los investigadores son gente “muy luchadora”.

Gortazar, por su parte, achacó este problema a la “desconfianza”. “Estamos pagando justos por pecadores”, aseguró, y abogó por aplicar mecanismos para cambiar el sistema de control en la investigación para que pase a ser ‘a posteriori’. “Que tú puedas hacer las cosas como quieras, pero que sepas que después te van a evaluar, y como hayas hecho algo mal te van a tirar de las orejas”, afirmó.

Asimismo, pidió que este enfoque se aplicara también a la vigilancia sanitaria, cambiando el actual “sistema paternalista”, en el que la administración está “siempre encima” y hay “mucho papeleo”, por uno más “amable”, que permitiría que cazadores, naturalistas o veterinarios en el terreno participaran más tomando y aportando muestras para tener más datos sobre, por ejemplo, prevalencias de enfermedades.

Romero, que representaba al Ministerio de Agricultura en la mesa admitió que la administración “es lenta”, y que posiblemente falte algo de agilidad, pero  manifestó que tiene que haber “cierto control” por parte de la Administración.

“No creo que vaya del todo mal”, afirmó, y recordó casos de éxito como el control de la diarrea epidémica porcina o el grupo de trabajo público-privado que se ha creado para combatir la mixomatosis en liebres.

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    Valentín Almansa durante su intervención en la que defendió que la burocracia es necesaria

 

Aunque, a pesar de lo beligerante del contenido de las disertaciones, se mantuvo un tono afable, el director general de Sanidad de la Producción Agraria del Ministerio de Agricultura, Valentín Almansa, que no formaba parte de la mesa pero acudió para cerrar la conferencia, defendió durante su intervención el sistema actual.

“A veces oigo cosas que me obligan a contestar”, bromeó, y aseguró que el sistema está diseñado para que los fondos públicos se gasten “en lo que se debe”. “Todos nos quejamos de la burocracia, pero luego la echamos de menos cuando surge un escándalo y alguien se gasta el dinero en lo que no debe”, afirmó.

COMUNICAR A LOS CIUDADANOS URBANOS

Otro de los temas que más debate generó fue el de cómo comunicar a la población general sobre temas como las zoonosis o las medidas que se deben de tomar cuando surge un brote de una enfermedad emergente, como los sacrificios.

Gortazar señaló que uno de los problemas es que “el público general, el que no sabe lo que es una zoonosis, se ha criado viendo películas de Disney”, y afirmó que se está enfocando de manera equivocada la comunicación si no se adapta el mensaje a estos sectores de la población alejados del medio rural y de la ganadería.

Las consecuencias para el investigador de no actuar a tiempo para evitar este “adoctrinamiento involuntario” es que la “ola” de desinformación se acabe tragando al sector. En este punto, la directora del CISA criticó el acoso al profesional que tuvo que sacrificar a Excalibur, el perro de Teresa Romero, la mujer afectada por el virus del ébola en 2014.

El presidente del Consejo General de Colegios Veterinarios de España, Juan José Badiola, que asistió al evento como público y ponente, también quiso participar en el debate y coincidió con Gortazar en que el ciudadano medio es urbano y “sensible” a ciertos temas.

“Respeto a los animalistas pero comparto muy pocos de sus predicamentos”, apuntó, y afirmó que el animalista es un sector que “en general habla más con el sentimiento que con la razón”. Así, explicó que en muchas ocasiones desde estos sectores se opina sobre temas complejos sin tener una base suficiente creando corrientes de opinión y desde el sector de la salud animal “no se atreven” a contrarrestar sus afirmaciones.

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    Juan José Badiola, presidente de la Organización Colegial Veterinaria, fue el primero del público en intervenir

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