DOMINGO, 29 de enero 2023, actualizado a las 3:38

DOM, 29/1/2023 | 3:38

PROFESIONALES

Investigadores españoles dan recomendaciones a los médicos sobre mascotas y niños trasplantados

Un estudio llevado a cabo por investigadores españoles aboga por la colaboración entre médicos y veterinarios para reducir el riesgo de zoonosis en pacientes pediátricos trasplantados

La pediatra del Hospital La Paz de Madrid Ana Méndez es una de las autoras del estudio.
La pediatra del Hospital La Paz de Madrid Ana Méndez es una de las autoras del estudio.

Investigadores españoles dan recomendaciones a los médicos sobre mascotas y niños trasplantados

Un estudio llevado a cabo por investigadores españoles aboga por la colaboración entre médicos y veterinarios para reducir el riesgo de zoonosis en pacientes pediátricos trasplantados

Francisco Ramón López - 29-12-2022 - 13:05 H - min.

Los pacientes pediátricos trasplantados pueden verse beneficiados por los efectos psicológicos positivos de las mascotas, pero hay que tener en cuenta que son un grupo de población especialmente vulnerable a las zoonosis, algo que preocupa a los médicos.

Sin embargo, hay escasos datos epidemiológicos sobre niños trasplantados y mascotas y también existe una falta de consenso en las recomendaciones que los médicos deberían tener en cuenta para manejar el potencial riesgo de la tenencia de animales de compañía en estos pacientes.

Por ello, un grupo de investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid, el Hospital La Paz, el CISA-INIA, y el Instituto de Salud Carlos III ha llevado a cabo una revisión para abordar este campo.

Entre los autores se encuentra Ana Méndez, coordinadora de Pediatría Hospitalaria e Inmunodeficiencias del Servicio de Pediatría, Enfermedades Infecciosas y Tropicales del Hospital Universitario La Paz y profesora en la Universidad Autónoma de Madrid, que participó recientemente en un debate de Animal’s Health, que contó con el apoyo de Vetoquinol.

En la revisión han analizado la evidencia científica disponible con respecto a la epidemiología de las infecciones zoonósicas en pacientes pediátricos sometidos a trasplante, desde una perspectiva de riesgo-beneficio, para ayudar a informar en la toma de decisiones a los médicos.

Los autores recuerdan que en las últimas décadas ha aumentado el número de trasplantes pediátricos y las tasas de supervivencia de los pacientes han mejorado. “Hay que tener en cuenta que los problemas psicológicos y la peor calidad de vida son notables entre los niños sometidos a trasplante y esto puede tener consecuencias duraderas y afectar la adherencia a la terapia inmunosupresora”, explican.

En este aspecto, la tenencia de mascotas y el contacto con animales se han asociado con beneficios para la salud física, mental y social. Así, los investigadores apuntan que diversos estudios demuestran que los niños que juegan con perros han mejorado su bienestar socioemocional y en los adolescentes, un mayor apego a sus mascotas se asocia con una mejor calidad de vida, mejorando la comunicación con padres y amigos.

LAS FAMILIAS NO SON CONSCIENTES DE QUE LAS MASCOTAS SUPONEN UN RIESGO

A pesar de estos beneficios potenciales, hay que tener en cuenta que los animales de compañía son una fuente de zoonosis, algo que preocupa a los médicos, pues, debido a la inmunosupresión, estos niños son particularmente vulnerables a las infecciones.

Las zoonosis comprenden una larga lista de enfermedades infecciosas y representan un importante problema de salud pública. Sin embargo, muchas familias y la mayoría de los proveedores de atención médica desconocen estos riesgos potenciales, y existe una preocupante falta de recomendaciones para manejar el balance riesgo-beneficio.

A este respecto, señalan que algunos estudios han abordado los comportamientos de riesgo relacionados con las mascotas entre los pacientes inmunocomprometidos que muestran una alta tasa de comportamientos de potencial riesgo de adquirir una infección zoonósica.

Así, la mitad de los pacientes recogió heces o limpió las áreas de las mascotas, un tercio compartió su cama con un animal y una cuarta parte informó que su animal suele lamerles la cara. Además, hasta el 77% de las nuevas mascotas que adquirieron las familias de niños con cáncer se consideraron de alto riesgo. Estas incluyen gatos y perros de 6 meses o menos, reptiles y anfibios, roedores y aves jóvenes.

Por otro lado, un estudio chileno encontró que el 63,6% de las mascotas que vivían con niños inmunocomprometidos presentaban patógenos zoonósicos, y más del 40% de estas mascotas portaban artrópodos.

La mayoría de las mascotas incluidas no habían recibido las vacunas y los tratamientos antiparasitarios recomendados de forma rutinaria, y algunos hogares también poseían mascotas exóticas.

Para los autores, estas conductas de riesgo son probablemente consecuencia de la falta de conocimiento y formación en zoonosis. “Los estudios realizados en adultos y niños inmunocomprometidos informaron que entre el 48% y el 83% de estos pacientes no recordaban haber recibido recomendaciones de un trabajador de la salud con respecto a las mascotas y el contacto con animales. En casi la mitad de los casos, las familias obtuvieron esta información de libros, televisión o Internet”, admiten.

“Las familias y los profesionales de la salud deben ser conscientes de los riesgos, y los médicos deben evaluar activamente las mascotas y ofrecer información completa como parte de la práctica clínica de rutina”, afirman.

Asimismo, abogan por un enfoque multidisciplinar ‘One Health’, lo que garantizaría el cuidado adecuado de los pacientes y las mascotas y favorecería la implantación de medidas preventivas para garantizar que los pacientes vivan seguros con sus animales de compañía.

LOS BENEFICIOS DE TENER UNA MASCOTA SUPERAN LOS RIESGOS

A pesar de que hay que tener en cuenta el riesgo potencial de las zoonosis, los investigadores consideran que, excepto en periodos de inmunosupresión severa, en los que se sabe que el riesgo de infección es mayor, en su opinión, los beneficios superan los riesgos, aunque es fundamental reforzar la prevención de zoonosis.

“El papel de los profesionales sanitarios en la prevención de las zoonosis es determinante, siendo fundamental su papel en el asesoramiento a las familias sobre las mascotas. Sin embargo, la mayoría de los médicos que tratan a pacientes inmunocomprometidos se sienten incómodos hablando de este tema, y hasta el 69% de los pediatras que tratan a los receptores de trasplantes pediátricos admiten no proporcionar información sistemática sobre zoonosis”, lamentan.

En este sentido, recomiendan proporcionar información escrita clara —en el estudio incluyen una tabla resumen—, incluidas recomendaciones de higiene y fuentes de información adicionales si se desea‚ para asegurar una decisión informada. “Los especialistas en enfermedades infecciosas pueden apoyar la toma de decisiones, pero los veterinarios deben participar en el abordaje multidisciplinar”, defienden.

Asimismo, abogan por que los veterinarios estén informados de la situación inmunológica del niño para ajustar las medidas preventivas. “Durante los períodos de inmunosupresión intensiva o cuando se sospecha una enfermedad infecciosa, es especialmente relevante un intercambio fluido de información entre médicos y veterinarios”, insisten.

“Los proveedores de atención médica deben enfatizar la importancia de asegurar la salud de la mascota, y los veterinarios deben participar en un plan de atención médica específico para mascotas, que incluya una detección de parásitos más frecuente, por ejemplo, cuando cohabitan con pacientes inmunocomprometidos”, inciden.

Esta revisión científica forma parte de los esfuerzos de este grupo de investigadores del Hospital La Paz para seguir avanzando en este ámbito. De hecho, recientemente han lanzado una encuesta dirigida a veterinarios con el objetivo de conocer las recomendaciones sobre cuidados que los profesionales de cada país están dando a los propietarios de perros y gatos que conviven con individuos inmunodeprimidos.

ACCEDE A LA ENCUESTA PARA VETERINARIOS 

VOLVER ARRIBA