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La incidencia de brucelosis humana en 2022 en España fue la segunda más baja de la historia

En 2022 se registraron 19 casos autóctonos, con una tasa de incidencia que fue la segunda más baja desde que se vigila esta enfermedad, solo superada por la de 2020

Fachada del Instituto de Salud Carlos III.
Fachada del Instituto de Salud Carlos III.

La incidencia de brucelosis humana en 2022 en España fue la segunda más baja de la historia

En 2022 se registraron 19 casos autóctonos, con una tasa de incidencia que fue la segunda más baja desde que se vigila esta enfermedad, solo superada por la de 2020

Francisco Ramón López - 23-11-2023 - 14:27 H - min.

La brucelosis es una zoonosis causada por diferentes especies de bacterias de la familia Brucella. Afecta a la gran mayoría de los mamíferos domésticos, aunque también pueden infectarse especies silvestres, mamíferos marinos o el ser humano.

Las especies frecuentemente implicadas en la enfermedad humana son B. melitensis (agente propio del pequeño rumiante) y B. abortus (ganado vacuno). Las personas contraen la enfermedad por contacto con tejidos o secreciones animales (especialmente fluidos vaginales o fetos abortados) o tras la ingesta de leche cruda y/o productos lácteos procedentes de animales infectados. La infección también puede transmitirse por el aire en establos, explotaciones y en laboratorios y mataderos con inadecuada ventilación.

En España, la aplicación de los programas de erradicación de la brucelosis en rumiantes domésticos desde 1996 ha supuesto un punto de inflexión en la incidencia de esta enfermedad en personas.

Así lo muestran los últimos resultados del Informe epidemiológico sobre la situación de la Brucelosis en España de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), relativo al año 2022.

En este se señala que se notificaron a la RENAVE 24 casos de brucelosis; 19 casos de origen en España y 5 casos importados. De los casos autóctonos, 2 fueron probables y 17 confirmados; y de estos últimos, en 3 de ellos se notificó el agente infectivo: un caso por B. melitensis; otro por B. abortus y en el otro Brucela spp., sin identificar la especie.

Según explica el ISCIII, el número de casos notificados de brucelosis ha ido descendiendo progresivamente a lo largo del siglo XXI, desde los 196 casos notificados en 2005, hasta registrarse menos de 50 casos anuales desde 2018.

Del mismo modo se observa una disminución en las tasas de incidencia (TI), situándose por debajo 0,20 por 100.000 hab. desde 2010. La TI en 2022 (0,04) ha sido la segunda más baja desde que se vigila esta enfermedad (0,03 en 2020).

CASTILLA-LA MANCHA Y VALENCIA SON LAS COMUNIDADES CON MÁS INCIDENCIA DE BRUCELOSIS

Ocho comunidades notificaron casos en 2022: Andalucía, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid, Murcia y País Vasco. Las TI más elevadas se registraron en Castilla-La Mancha (TI = 0,29) y C. Valenciana (TI = 0,10).

Respecto al agente infeccioso involucrado en los casos notificados, durante el último trienio (2020-2022) se identificaron, 3 casos por Brucella abortus y 5 casos por Brucella melitensis.

En 2022 ningún caso estuvo relacionado con un brote y solo se comunicó un caso en relación con una ocupación de riesgo, relacionada con la manipulación de animales. Los casos con antecedentes de exposición no ocupacionales fueron 6 relacionados con consumo de alimentos, posiblemente contaminados, y un caso relacionado con contacto con animales potencialmente infectados.

“La incidencia en humanos ha descendido drásticamente en los últimos años; a pesar de ello, continúan produciéndose casos en personas con ocupación de riesgo y, con menos frecuencia, casos o brotes familiares por el consumo de leche o productos lácteos sin control sanitario elaborados con leche de animales enfermos. Resulta de importancia la vigilancia epidemiológica coordinada, la investigación de cada caso humano, una correcta notificación y la aplicación de estrategias de control dentro de la perspectiva Una Salud”, concluyen.

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