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PROFESIONALES

Expulsan a veterinaria por cometer irregularidades en un matadero

El Real Colegio de Cirujanos Veterinarios de Reino Unido ha ordenado la eliminación de Laura Padrón Vega del registro de Veterinarios Oficiales tras una supuesta falsificación de certificados sobre el bienestar de un matadero de la compañía Fai Farms

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Stuart Drummond, presidente del Comité Disciplinario de la RCVS.

Expulsan a veterinaria por cometer irregularidades en un matadero

El Real Colegio de Cirujanos Veterinarios de Reino Unido ha ordenado la eliminación de Laura Padrón Vega del registro de Veterinarios Oficiales tras una supuesta falsificación de certificados sobre el bienestar de un matadero de la compañía Fai Farms

Javier López Villajos - 24-12-2018 - 12:01 H

El Comité Disciplinario del Real Colegio de Cirujanos Veterinarios (RCVS por sus siglas en inglés) ordena la expulsión de Laura Padrón Vega del registro de Veterinarios Oficiales ante una presunta actitud “deshonesta” a la hora de regular el bienestar animal en un matadero de la compañía Fai Farms, tal y como detalla un informe emitido por la propia RCVS.

Padrón se enfrentó a cuatro cargos. Dos se remontan a febrero de 2016, por motivo de una solicitud ante el Organismo de Normas Alimentarias para obtener un Certificado de Competencia de Bienestar Animal bajo la Ley de Bienestar Animal en el Sacrificio del 2015 (The Welfare of Animals at the Time of Killing (England) Regulations 2015). Fue entonces cuando Padrón presuntamente atrasó las fechas de dos certificados veterinarios al 7 de diciembre de 2015 para evitar la nueva normativa.

El tercer cargo se debe a que el Comité consideró dichos actos como engañosos y deshonestos, violando así los Principios de Certificación de la RCVS. Y el cuarto y último cargo corresponde al periodo comprendido entre septiembre de 2015 y febrero de 2016 cuando Padrón presuntamente no cumplió con sus deberes como Veterinaria Oficial al no prepararse para la implementación del Reglamento de bienestar animal en el momento del sacrificio, no tener en cuenta la información que le proporcionaron sus superiores sobre la implementación de dicho reglamento y al  no tomar ninguna medida para garantizar que las dos personas para las cuales ella había otorgado la certificación veterinaria tuvieran la licencia para realizar dicho sacrificio de acuerdo a las regulaciones.

El Comité recordó que esta normativa de bienestar animal que se introdujo el 5 de noviembre de 2015, asignaba la obligación de que durante el sacrificio de los animales, se lleven a cabo una sería de garantías, con objeto de evitar abusos, culminando con la certificación de un veterinario garante del cumplimiento.

La nueva normativa requería que los titulares de licencias de sacrificio existentes solicitaran un Certificado de Competencia antes de la medianoche del 8 de diciembre de 2015 o de lo contrarío, no podrían continuar operando incluso con operarios experimentados.

DECISIÓN DEL COMITÉ

Durante la audiencia que celebro el Comité para abordar el caso, Padrón admitió los dos primeros cargos, afirmando que había infringido los principios de certificación. El Comité consideró que estos cargos constituían una falta profesional grave, tanto individual como acumulativamente.

Sin embargo, Padrón negó haber retrasado los certificados de forma engañosa o deshonesta, sosteniendo que lo hizo por error. Pese a ello, el Comité rechazó este argumento y, teniendo en cuenta que había sido responsable de las certificaciones veterinarias en el Reino Unido desde 2001, encontró que su conducta había sido engañosa y deshonesta.

Y en cuanto al cuarto cargo, Stuart Drummond, presidente del Comité, declaró que "encontraron que la acusada no leyó ni siquiera los correos electrónicos que su superior le envió, aun estando marcados como "urgentes". Es por ello que, dada su falta de responsabilidad, este Comité consideró deshonrosa su conducta profesional”.

Seguidamente, el Comité pasó a considerar los factores agravantes y atenuantes en el caso. En términos agravantes, el Comité observó una falta de comprensión de la gravedad de su conducta, la cual socavó gravemente la confianza pública en la certificación veterinaria, además de las implicaciones que tuvo para el bienestar de los animales afectados, los cuales tuvieron que ser retirados del matadero para proceder a realizar una serie de verificaciones administrativas, trás las que un auditor de la Agencia de Normas Alimentarias comprobó que tampoco se cumplieron.

Drummond agregó que “en última instancia, el Comité llegó a la conclusión de que es necesaria la implementación de los estándares de certificación más altos en relación con las actividades que afectan el bienestar animal y la salud pública, y que no se produjeron el 3 de febrero de 2016. Acto que, para este Comité supone un fallo al deber público de Padrón. Por esa razón, la decisión de este Comité es que la única sanción adecuada que se puede imponer en este caso es que Padrón sea eliminada del registro como Veterinaria Oficial de la RCVS”.

Finalmente, el Comité también consideró que, a pesar del riesgo potencial, los actos de Padrón no causaron un daño real a los animales, además de reconocer su extensa y, hasta entonces, impecable trayectoria.  

Desde que fue informada de la decisión del Comité, emitida el 6 de diciembre, Padrón tiene 28 días para presentar una apelación ante el Consejo Privado de la RCVS.

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