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Europa pide colaborar con veterinarios en viruela del mono y ve posible su transmisión a mascotas

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades ha emitido una evaluación del riesgo de transmisión a animales de la viruela del mono en Europa

Stella Kyriakides, comisaria de Salud y Seguridad Alimentaria.
Stella Kyriakides, comisaria de Salud y Seguridad Alimentaria.

Europa pide colaborar con veterinarios en viruela del mono y ve posible su transmisión a mascotas

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades ha emitido una evaluación del riesgo de transmisión a animales de la viruela del mono en Europa

Francisco Ramón López - 23-05-2022 - 17:12 H - min.

Recientemente se han notificado casos de viruela del mono (MPX) en nueve países de la Unión Europea (Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Portugal, España, Suecia y los Países Bajos). Por ello, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) ha lanzado una evaluación del riesgo.

El ECDC destaca que existe un riesgo potencial de transmisión de humano a animal en Europa, por lo tanto, “se necesita una estrecha colaboración intersectorial entre las autoridades de salud pública humana y veterinaria que trabajen desde una perspectiva One Health” para atender a las mascotas expuestas y evitar que la enfermedad se transmita a la fauna silvestre. Eso sí, señalan que no tienen conocimiento hasta la fecha de ninguna infección en animales (mascotas o animales salvajes) en la Unión Europea.

“Las autoridades de salud pública deben trabajar junto con las autoridades veterinarias para garantizar que exista la capacidad de poner en cuarentena y realizar pruebas a animales de compañía mamíferos que hayan estado expuestos o estén en riesgo de exposición, es decir, mascotas de un contacto cercano de un caso MPX”, explican.

Además, defienden que, idealmente, los roedores mascota deberían estar aislados en instalaciones vigiladas, cumpliendo con aislamiento respiratorio (como un laboratorio) y condiciones de bienestar animal (como instalaciones gubernamentales, refugios de animales u organizaciones de bienestar animal), y siendo analizados mediante PCR antes de que finalice la cuarentena.  

La eutanasia, apuntan, sólo debe ser un último recurso reservado para situaciones en las que las pruebas y/o el aislamiento no sean factibles.

Otras especies de mamíferos mantenidos como mascota podrían aislarse en casa si las condiciones de bienestar animal lo permiten, por ejemplo, si hay disponibilidad de un espacio exterior cerrado para perros, si se pueden garantizar los controles veterinarios regulares para evaluar el estado de salud, si se puede impedir el acceso a los visitantes, y si se puede de evitar que las mascotas salgan de casa.

El centro de prevención de enfermedades apunta que se sabe poco acerca de la idoneidad de las especies de animales peridomésticos (mamíferos) europeos para convertirse en hospedadores del virus de la viruela del mono.

No obstante, subraya que es probable que los roedores, y en particular las especies de la familia Sciuridae (ardillas), sean huéspedes adecuados, más que los humanos, y que la transmisión de humanos a mascotas es "teóricamente posible".

“Tal evento indirecto podría llevar potencialmente a que el virus se estableciera en la vida silvestre europea y la enfermedad se convirtiera en una zoonosis endémica. En los EE.UU., no hay evidencia de que el virus se haya vuelto enzoótico en la fauna silvestre, sin embargo, las autoridades de salud animal llevaron a cabo una vigilancia sistemática y una campaña agresiva para los animales expuestos durante el brote de 2003. La probabilidad de este evento indirecto es muy baja”, apuntan.

EL RIESGO PARA LA POBLACIÓN GENERAL ES BAJO

Respecto a las personas, el ECDC señala que la viruela del mono no se propaga fácilmente entre ellas. “La transmisión de persona a persona ocurre a través del contacto cercano con material infeccioso de lesiones en la piel de una persona infectada, a través de gotitas respiratorias en contacto cara a cara prolongado y a través de fómites”, destacan.

De hecho, indican que el predominio, en el brote actual, de casos humanos de MPX diagnosticados entre hombres que tienen sexo con hombres (HSH), y la naturaleza de las lesiones que se presentan en algunos casos, “sugieren que la transmisión ocurrió durante las relaciones sexuales”.

Aunque la mayoría de los casos en los brotes actuales se han presentado con síntomas leves de la enfermedad, el virus de la viruela del mono (MPXV) puede causar una enfermedad grave en ciertos grupos de población, como niños pequeños, mujeres embarazadas, personas inmunodeprimidas.

Sin embargo, la probabilidad de casos con morbilidad grave aún no se puede estimar con precisión. Teniendo todo esto en cuenta, el riesgo general se evalúa como moderado para las personas que tienen múltiples parejas sexuales (incluidos algunos grupos de HSH) y bajo para la población en general.

El tratamiento es principalmente sintomático y de apoyo, incluida la prevención y el tratamiento de infecciones bacterianas secundarias. La vacuna contra la viruela se puede considerar para la profilaxis posterior a la exposición de los contactos cercanos con mayor riesgo de enfermedad grave; sin embargo, se debe realizar una evaluación cuidadosa de los riesgos y beneficios para el individuo expuesto.

Falta información importante sobre el uso de las vacunas contra la viruela actualmente disponibles para los grupos con mayor riesgo de enfermedad grave. Además, los antivirales son posibles opciones de tratamiento para casos graves”, añaden.

Por otro lado, recomiendan que los trabajadores de la salud deben usen equipo de protección personal adecuado (guantes, bata resistente al agua y mascarillas FFP2) cuando evalúen casos sospechosos o atiendan un caso de MPX. “El personal de laboratorio también debe tomar precauciones para evitar la exposición ocupacional”, añaden.

Asimismo, indican que los contactos cercanos de un caso de MPX deben diferirse de las donaciones de sangre, órganos o médula ósea durante un mínimo de 21 días a partir del último día de exposición.

“Se debe mantener un equilibrio entre informar a los que corren mayor riesgo, pero también comunicar que el virus no se propaga fácilmente entre las personas, el riesgo para la población en general es bajo”, insisten, y adelantan que actualizarán su evaluación cuando recopilen más datos.

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