El Ministerio de Agricultura ha publicado una actualización epidemiológica de la fiebre del Nilo Occidental, con información sobre la situación en España y Europa
España registró 16 focos de Nilo Occidental en animales en 2025: 4 en aves y 16 en équidos
El Ministerio de Agricultura ha publicado una actualización epidemiológica de la fiebre del Nilo Occidental, con información sobre la situación en España y Europa
Alfonso Neira de Urbina -
19-03-2026 - 12:19 H -
min.
La fiebre del Nilo Occidental es una zoonosis causada por determinadas cepas víricas transmitidas por mosquitos. El virus se mantiene gracias a un ciclo de transmisión mosquito-ave-mosquito, que se ve facilitado por la posibilidad de transmisión transovárica por la que el virus pasa de madres a huevos y así a la siguiente generación de mosquitos.
Tal y como explican desde el Ministerio de Agricultura (MAPA), que acaba de publicar una actualización de la situación epidemiológica de la fiebre del Nilo Occidental, los seres humanos y los équidos son “huéspedes finales del virus por lo que no transmiten la enfermedad”.
Por otro lado, una de las particularidades de esta enfermedad zoonósica es que el contagio se produce principalmente por la picadura de mosquitos pertenecientes mayoritariamente al género Culex, en particular Culex pipiens. Eso sí, “es posible que también participen, aunque en menor medida, otros artrópodos ya que se han detectado garrapatas, moscas y piojos infectados con este virus”, advierten desde el MAPA.
El reservorio de la enfermedad son las aves que son capaces de mantener el virus sin padecer en algunos casos síntoma alguno, jugando un papel muy importante en el mantenimiento y diseminación del virus; a veces a largas distancias a través de las rutas migratorias.
Actualmente, la enfermedad es endémica en España y está incluida entre las enfermedades de declaración obligatoria a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
En esta declaración, se consideran especies susceptibles a la enfermedad a los équidos, los gansos, los patos y las aves que no so aves de corral. “Por tanto, independientemente de las obligaciones de notificación frente a la UE, la enfermedad es de notificación obligatoria en todas estas especies”, explican desde el MAPA.

El MAPA indica que, según los datos recogidos en WAHIS, la base de datos zoosanitarios de la Organización Mundial de Sanidad Animal, entre 2024-2026 un total de 27 países comunicaron la presencia de esta enfermedad en su territorio: Francia, Países Bajos, Túnez, Canadá, Costa Rica, Estados Unidos de América, Martinica, México, Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, España, Estonia, Hungría, Sudáfrica, Brasil, Guadalupe, Haití, Israel, Croacia, Eslovenia, Grecia, Italia, Letonia, Polonia y Portugal.
Por su parte, en Europa la declaración de focos de FNO a través de ADIS es obligatoria en équidos y en aves desde el 21 de abril de 2021. En este sentido, el informe aporta datos sobre el 2023 y el 2024.
En cuanto al año 2025, se reportaron un total de 606 focos a través de ADIS, 398 en aves y 208 en équidos. En el caso de España, hubo un total de 16 focos en animales, 4 en a ves y 12 en équidos.
Es reseñable que el país europeo que informó de más focos fue Italia, con un total de 452 (364 en aves y 88 en équidos), seguido de Francia, con 66 focos (2 en aves y 64 en équidos) y Alemania, con 21 focos (16 en aves y 5 en équidos). España estaría cuarta en esta particular competición.
Asimismo, de acuerdo con los datos disponibles del ECDC, en 2025 se notificaron 1.112 casos en humanos de fiebre del Nilo Occidental en catorce países: Albania, Bulgaria, Croacia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Italia, Kosovo, Macedonia del Norte, Rumanía, Serbia, España y Turquía. Lamentablemente, en Europa, se notificaron 97 muertes.

El informe del MAPA también analiza la evolución del Nilo Ocidental en España, la situación de la enfermedad en España y la vigilancia del virus en España.
Así, remarca que, del total de 16 focos de España de 2025, en équidos, dos se detectaron en el marco de la vigilancia activa y diez mediante vigilancia pasiva. En lo referente a las aves, se confirmaron cuatro focos, todos ellos en el contexto de vigilancia pasiva.
De los resultados filogenéticos obtenidos hasta la fecha sobre aislados de diferentes años y zonas geográficas de virus circulantes en España, concluyen que los datos moleculares y epidemiológicos sugieren que la primera introducción del VNO en la región del Mediterráneo occidental, posiblemente fue a través de aves migratorias.
“El virus no necesita nuevas introducciones desde otros territorios para producir nuevos brotes, dado que se mantiene la circulación de forma endémica en la península ibérica”, resaltan desde el MAPA
Por último, los estudios filogenéticos sugieren al menos 2 introducciones en España desde otras zonas del Mediterráneo y es remarcable que actualmente están presentes en España el linaje 1 en el centro y sur peninsular y el linaje 2 en la zona nordeste.
