JUEVES, 18 de julio 2024

JUE, 18/7/2024

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España publica su plan de vigilancia de enfermedades transmitidas por garrapatas: Fiebre de Crimea-Congo y enfermedad de Lyme

El Ministerio de Sanidad ha publicado la Parte III del Plan Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de las Enfermedades Transmitidas por Vectores, con enfoque 'One Health' y centrado en las transmitidas por garrapatas

Mónica García, ministra de Sanidad.
Mónica García, ministra de Sanidad.

España publica su plan de vigilancia de enfermedades transmitidas por garrapatas: Fiebre de Crimea-Congo y enfermedad de Lyme

El Ministerio de Sanidad ha publicado la Parte III del Plan Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de las Enfermedades Transmitidas por Vectores, con enfoque 'One Health' y centrado en las transmitidas por garrapatas

Francisco Ramón López - 11-07-2024 - 09:22 H - min.

Recientemente, el Ministerio de Sanidad presentó la Parte III de su Plan Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de las Enfermedades Transmitidas por Vectores, centrado en las enfermedades transmitidas por garrapatas, con atención a la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo y enfermedades endémicas y con potencial de emergencia como la enfermedad de Lyme.

Ahora, el Ministerio de Sanidad ha publicado el documento completo del plan, en el que explican que esta tercera parte del Plan se ha estructurado en grupos de enfermedades en función a unas consideraciones previas.

En primer lugar, se centra en las enfermedades consideradas emergentes, cuya presencia ha sido detectada hace relativamente poco tiempo, por su distribución desigual, por su tendencia creciente y su gravedad; otras, denominadas endémicas, son enfermedades conocidas en España desde hace muchas décadas y los casos humanos se detectan en prácticamente toda la geografía; por último, se incluyen algunas enfermedades no presentes pero consideradas potencialmente emergentes.

La redacción del documento ha sido coordinada por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, y en él han participado expertos del Ministerio de Sanidad, de Agricultura y de Transición Ecológica, así como de otras instituciones como el Instituto de Salud Carlos III, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios o el INIA-CSIC.

El plan cuenta con un enfoque de ‘Una Sola Salud’, y su objetivo principal es reducir la carga de enfermedad y la amenaza para la Salud Pública de las enfermedades humanas transmitidas por garrapatas.

De esta manera, plantean mejorar la respuesta frente a las enfermedades humanas transmitidas por garrapatas a nivel local, autonómico y estatal, estableciendo para ello los escenarios de riesgo para la preparación y la activación de las respuestas en cada nivel y escenario.

Asimismo, plantean reforzar los mecanismos de coordinación y comunicación entre los agentes y administraciones implicadas, en el ámbito de sus competencias, incluyendo las situaciones de alerta de Salud Pública.

Otro de los objetivos es reforzar los sistemas de vigilancia de la salud humana para garantizar la detección precoz de casos humanos de las enfermedades transmitidas por garrapatas, emergentes, endémicas o con potencial de emergencia

Igualmente, se pretende reforzar la vigilancia entomológica de las garrapatas para detectar su presencia y desarrollar otros parámetros entomológicos para poder estimar el riesgo de transmisión de enfermedades.

El plan también plantea garantizar que la información de la vigilancia humana, ambiental, entomológica, animal y de ciencia ciudadana sea oportuna y accesible, y esté integrada para facilitar la toma de decisiones tanto en la prevención, como en la detección precoz y el control de las enfermedades transmitidas por garrapatas.

Además, se quiere facilitar la realización de evaluaciones de riesgo que agilicen la toma de decisiones para la prevención y control de estas enfermedades, e identificar necesidades de conocimiento para impulsar la investigación acerca de los ciclos biológicos y presencia de patógenos en España.

Por otro lado, se pretende garantizar un control eficiente de cada especie de garrapata considerada transmisora/vector de enfermedades, que sea sostenible y adaptado a las circunstancias locales, tomando en consideración las características y necesidades medioambientales para la mejor aplicación de las medidas disponibles y dar soporte para la elaboración de planes autonómicos y locales de prevención, vigilancia y control de enfermedades transmitidas por garrapatas.

Por último, otro de los objetivos es reforzar la comunicación del riesgo a la población y la participación ciudadana, potenciando canales tecnológicos de comunicación que permitan la información y formación de la población sobre garrapatas y enfermedades que transmiten, así como la inclusión de datos proporcionados por los ciudadanos en el sistema de vigilancia.

CRIMEA-CONGO Y ENFERMEDAD DE LYME

En el documento dan algunas claves sobre las enfermedades a las que se prestará más atención. En cuanto a la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo explican que desde la primera detección del virus en garrapatas del género Hyalomma en 2010 y el primer caso humano en 2016, se ha identificado en garrapatas y animales en numerosas localizaciones, y han seguido diagnosticándose casos humanos en algunas zonas del centro oeste del país.

“Si bien se han realizado algunos estudios para cuantificar la extensión de la circulación del virus en garrapatas, animales y población humana en riesgo de picaduras, que han permitido delimitar zonas donde el virus circula por encontrar un ambiente apropiado, es necesario continuar ampliando el conocimiento y estar alerta ante posibles nuevas zonas de riesgo”, apuntan.

En este sentido, defienden que se debe mantener la vigilancia entomológica, humana y animal y disponer de indicadores para poder estimar el riesgo en cada localización geográfica y su variación en el tiempo.

“A partir de la evidencia disponible hasta la fecha, este riesgo está desigualmente distribuido en nuestro país, por lo que parece pertinente establecer escenarios con diferentes objetivos y actividades en los que se involucren todas las instituciones y actores con competencias en salud humana, animal, ambiental, incluyendo la gestión integrada del vector, así como establecer una buena coordinación y estrategia de comunicación”, añaden.

Otras enfermedades transmitidas por garrapatas se consideran endémicas. Es el caso de la fiebre exantemática mediterránea causada por Rickettsia conorii y otras rickettsiosis, la fiebre recurrente por Borrelia hispanica, la borreliosis de Lyme, la babesiosis, la anaplasmosis y la neoerlichiosis.

Para estas enfermedades, en la mayor parte del territorio, el escenario de riesgo para diferenciar las actuaciones que serían necesarias para un buen abordaje de Salud Pública será muy similar, aunque puede haber determinadas regiones libres del vector o con densidad reducida y por lo tanto con riesgo bajo de transmisión.

“Su prevención de forma general se debe centrar en las actuaciones dirigidas a evitar las picaduras, especialmente en los grupos de riesgo y la protección frente a la infección de posibles reservorios, que en algunos casos pueden ser los animales de compañía”, explican.

De especial interés, entre estas enfermedades consideradas endémicas, está la borreliosis de Lyme, con manifestaciones clínicas muy variadas y de curso agudo o crónico, según las circunstancias, que tiene un diagnóstico complejo.

La distribución e incidencia de esta enfermedad se conoce en España a través de los registros de altas hospitalarias y otras fuentes. Hasta hace unos años se consideraba una enfermedad endémica regional, por su mayor incidencia en la mitad norte peninsular, por lo que no estaba incluida dentro de las enfermedades de declaración obligatoria.

Sin embargo, actualmente, a pesar de su distribución desigual, se considera que toda la península y Baleares están en riesgo, por lo que se ha incluido como enfermedad de declaración obligatoria dentro de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica.

“Otros patógenos, como los agentes causantes de la tularemia o la fiebre Q, tienen otros mecanismos de transmisión más eficaces, aunque la picadura de garrapata se considera un mecanismo posible”, concluyen.

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