Entre las enfermedades incluidas se encuentran la campilobacteriosis, criptosporidiosis, giardiasis, listeriosis, salmonelosis, infecciones por E. coli verotoxigénica (STEC), triquinosis y yersiniosis
España actualiza los datos sobre enfermedades de transmisión alimentaria de origen zoonósico
Entre las enfermedades incluidas se encuentran la campilobacteriosis, criptosporidiosis, giardiasis, listeriosis, salmonelosis, infecciones por E. coli verotoxigénica (STEC), triquinosis y yersiniosis
Redacción -
07-01-2026 - 09:00 H -
min.
El Centro Nacional de Epidemiología (CNE) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha publicado los informes epidemiológicos de 2024 sobre las principales enfermedades de transmisión alimentaria en España, entre ellas campilobacteriosis, criptosporidiosis, giardiasis, listeriosis, salmonelosis, infecciones por E. coli verotoxigénica (STEC), triquinosis y yersiniosis. Aunque el conjunto de infecciones alimentarias incluye enfermedades estrictamente humanas, contiene numerosas zoonosis.
Entre los informes destaca la campilobacteriosis, una zoonosis ampliamente distribuida cuyo reservorio principal lo constituyen las aves de corral —pollos, gallinas, pavos, patos y avestruces—, aunque también participan el ganado vacuno, porcino y ovino.
En 2024, este patrón zoonósico se reflejó en los 36.152 casos notificados por dieciséis comunidades autónomas y Ceuta y Melilla, de los que 102 fueron importados, lo que elevó la incidencia a 90,15 por 100.000 habitantes, la cifra más alta del periodo. No obstante, la comparabilidad territorial sigue limitada por diferencias en la notificación entre comunidades.
En línea con estas zoonosis, la criptosporidiosis aporta un ejemplo adicional de infección en la que coexisten un genotipo humano (C. hominis), cuyo principal reservorio son las personas, y un genotipo bovino (C. parvum), cuyos ooquistes suelen encontrarse en el intestino del ganado bovino. En 2024, quince comunidades autónomas y las ciudades de Ceuta y Melilla notificaron 1.171 casos en residentes en España, de los que 17 fueron importados, lo que supone una incidencia acumulada de 2,58 casos por 100.000 habitantes. Los casos importados procedían de África (9), América Central (5), Asia (2) y Europa (1).
De manera similar, aunque con un espectro de reservorios más amplio, la giardiasis es un parásito presente en numerosos mamíferos —incluidos animales de compañía y ganado—, lo que contribuye a su distribución en humanos, especialmente en contextos con condiciones higiénicas deficientes. Este patrón se reflejó en los 4.534 casos notificados en 2024 por 16 comunidades y Ceuta y Melilla (9,53 por 100.000 habitantes), pese a los vacíos de notificación registrados en varios territorios durante los años previos.
A partir de estas parasitosis con reservorios animales definidos, la listeriosis introduce un matiz distinto: su principal reservorio lo constituyen el suelo, el forraje y los ensilados, con alta incidencia en animales de ganadería, que también actúan como reservorios. El consumo de alimentos contaminados es la principal vía de transmisión. En 2024 se notificaron 466 casos en residentes en España, incluidos cuatro importados.
En la misma línea de zoonosis con amplios reservorios animales, la salmonelosis constituye uno de los ejemplos más característicos. La presencia de Salmonella en aves de corral, ganado porcino y bovino, roedores, reptiles y aves silvestres explica que la transmisión hacia humanos se relacione fundamentalmente con el consumo de alimentos contaminados, como huevos, productos a base de huevo y carne cruda o poco cocinada. En 2024 se notificaron 11.173 casos en residentes en España, excluyendo 86 importados, con una incidencia de 27,94 por 100.000 habitantes; la serie sigue afectada por años sin notificación en varias comunidades.
Tras estas bacteriosis entéricas clásicas, las infecciones por E. coli productora de toxina Shiga (STEC) se caracterizan por su capacidad para causar enfermedad entérica y sistémica grave en humanos, pudiendo originar brotes y complicaciones como el síndrome hemolítico urémico. La transmisión se produce principalmente a través de alimentos o agua contaminada y por contacto con animales, y también es posible la transmisión persona a persona. En 2024 todas las comunidades autónomas notificaron esta enfermedad, con 854 casos en residentes en España, de los que 29 fueron importados, lo que supone una incidencia de 1,70 casos por 100.000 habitantes.
Dentro de este mismo bloque de zoonosis asociadas al consumo de carne, la triquinosis destaca por su transmisión mediante la ingestión de larvas de Trichinella presentes en carne cruda o insuficientemente cocinada. En 2024 se notificaron 21 casos en residentes en España, asociados a tres brotes por consumo de embutidos caseros en Extremadura, Castilla-La Mancha y Castilla y León.
Finalmente, completando este recorrido por las zoonosis de transmisión alimentaria, en 2024 se notificaron 1.395 casos de yersiniosis en residentes en España (excluyendo seis importados), con una incidencia acumulada de 3,12 casos por 100.000 habitantes. Navarra presentó la mayor incidencia, seguida de Cantabria y La Rioja, mientras que Andalucía y Madrid registraron las menores tasas; Ceuta y Melilla notificaron cero casos.